Las columnas en el debate electoral

Cuando el candidato a gobernador por el justicialismo respondió, a su paso por Santa Rosa, que las columnas del servicio eléctrico son de las cooperativas, sabía muy bien lo que estaba diciendo y en qué lugar lo decía. Como jugador experimentado en la arena política lanzaba un mensaje muy sensible a un destinatario preciso: el electorado del conglomerado Santa Rosa-Toay que es, por lejos, el mayor de la provincia al reunir un número de votantes que, en cifras, duplica al de la segunda ciudad pampeana de donde es oriundo el senador.
La Cooperativa Popular de Electricidad no es solo una empresa de servicios públicos. Para los santarroseños es un emblema, es la mayor creación colectiva en la historia de la comunidad. Sus asociados, que son todos los vecinos de la ciudad, se han movilizado cada vez que la han visto hostigada, tanto por el poder económico como por el político.
El candidato del PJ sabe muy bien que en Santa Rosa juega de visitante y no solo en la elección general. En la disputa interna de su partido ocurrió lo mismo y sus dos candidatos fueron vencidos por la fuerza del gobernador que -en términos futbolísticos- hizo las veces de local.
También sabe el senador que esta vez tiene en frente a un contrincante opositor más ambicioso y que se plantó con mayor energía que sus antecesores al lograr un acuerdo con la tercera fuerza para tornar más serias sus chances de llegar al Centro Cívico. No es un dato menor, y la propia dirigencia justicialista más de una vez expresó su preocupación por este rival envalentonado que se alzaba ante un PJ dividido por las fuertes disputas internas.
Los tiempos preelectorales son pródigos en promesas, como lo advirtiera el presidente de la CPE quien, consultado por este diario, enfatizara que la disputa por la propiedad de las columnas de las cooperativas es “única en todo el país” y producto de un empecinamiento inexplicable del gobernador que en diciembre termina su mandato.
Es famosa la sentencia que dice: “en política, nadie se suicida”. Si el candidato a gobernador del PJ aspira a tener una buena performance electoral en la capital pampeana que es, como se dijo, un territorio no muy amigable y ante un rival que, encima, es nativo de la ciudad, no puede darse el lujo de repetir las torpezas del actual ocupante del Centro Cívico. De ahí que se entienda el énfasis con que señaló que “la ley dice que tienen razón las cooperativas”.
Ese problema no lo tienen las huestes encabezado por el radicalismo. En principio porque esa fuerza ya sentó posición cuando el gobierno provincial fogoneó una estéril pelea por la propiedad de las columnas enfrentándose con todo el movimiento cooperativo. Y además porque el candidato a gobernador es oriundo de esta ciudad y asociado a la CPE.
De todos modos serán las urnas las que hablen el 25 de octubre y elijan al próximo gobernador. Pero no deja de ser estimulante que en la capital pampeana, entre los temas en debate, figuren aquellos que tanto preocupan a los que ven en el cooperativismo uno de los principales motores del desarrollo provincial.