Las ideas como eje para crear nuevas alternativas

Señor Director:
En estos días se ha podido leer informes que tienen en común una suerte de revalorización de las ideas como elemento necesario para producir cambios significativos en el mundo humano.
En Posadas, Misiones, se realizó una jornada sobre experiencias innovadoras en la educación. Asistieron unos 400 docentes llegados de todo el país. El propósito básico era dar a conocer ensayos sobre nuevas formas de enseñanza y aprendizaje. Maestros de Santiago del Estero y Tucumán dieron cuenta de sus experiencias con nuevos medios para enseñar a niños que tienen problemas de salud o carencia, tales como tumores y sordera. Una maestra contó cómo se radicó en la Antártida con su familia (esposo y cuatro o hijos) para dar clases a niños de personal asignado a una base argentina: o sea, alumnos que también venían de otras escuelas. El relato se hizo interesante porque esa maestra halló la manera de interactuar con las familias para adecuar el quehacer escolar a la necesidad de generar interés en alumnos con tanta diversidad de experiencias. Marcelo Valerio, del Cepen de Chos Malal (la antigua capital de Neuquén), habló de la experiencia que lo llevó a crear la primera y hasta ahora única emisora de TV abierta en una escuela pública. Este canal funciona desde 2012 con participación de 500 alumnos y ha tenido el poder de movilizar a los jóvenes de los sectores más deprimidos, iniciándolos en la comunicación y la música; algunos de esos muchachos se perfeccionan ahora en otros niveles. El canal tiene un alcance limitado a pocas manzanas, pero instalan una antena que dará cobertura a todo Chos Malal. Jesús Escobar Guardia, de 18 años, era alumno de la Escuela Industrial Sarmiento, de San Juan. Dado que se contaba con un solo microscopio, se puso a idear un microscopio económico y lo llevó a cabo, está en uso y pudo mostrarlo en funcionamiento en Posadas.
Casi simultáneamente en Valparaíso, Chile, se llevó a cabo la cuarta edición de Puerto de Ideas, sobre arte, ciencia y literatura que atrajo a personas muy interesantes de América y Europa. Y allí, entre tantos aportes valiosos, apareció David Grossman, de Israel, escritor, que contó su experiencia de padre que perdió a dos hijos y dejó esta frase de uno de los personajes de su novela Más allá del tiempo: “Me acabo de dar cuenta de que la poesía es el lenguaje de mi pena”. Y también dijo que “La paz es esencial para nosotros y los palestinos, y yo lucho por eso. Los israelitas los ocupamos y los oprimimos; antes lo hicieron los ingleses, los jordanos y los turcos… Nos comportamos como víctimas desahuciadas en lugar de salir de esta trampa”. También en Valparaíso el británico David Harvey atrapó a sus oyentes al exponer sobre “El poder y lo urbano en un mundo desigual”. Dijo, entre otras ideas que “el problema central del capitalismo como sistema económico es que el capital tiene que crecer exponencialmente para poder vivir… Hay una forma asumida por el capital que permite la acumulación sin límite y es en su forma de dinero”. Explicó que antes de la década del 70 la ruta principal para el capital era la inversión en la producción de valor en la industria. Otra senda prevaleció desde entonces: invertir el excedente en la compra de activos, la tierra, los inmuebles, hasta el mercado del arte. La periodista argentina Silvina Friera relata que las palabras de Harvey produjeron “el mismo estremecimiento que provoca un temblor de tierra”.
No hubo que ir muy lejos para conocer ideas para pensar. Aquí, en Santa Rosa, se pudo escuchar en el Congreso de Medicina que “es urgente atreverse a ser hereje”. Lo dijo Artur Manfred Max Neef, quien se presentó como economista, ambientalista y músico. “Nos informamos mucho pero sabemos poco, nos escapamos a las realidades virtuales para no ver lo que sucede frente a nuestras narices”. Se puede leer una buena síntesis en nuestro diario del martes 11.
Atentamente:
JOTAVE