Las novedades no fueron favorables a la oposición

LA SEMANA POLÍTICA

Emilio Marín – Las novedades políticas no fueron del agrado opositor. La recuperación de la nieta 117, nuevas denuncias contra el fiscal Nisman y el curro de Fernando Niembro, no les ayudó a remontar en las encuestas.
La primera semana de setiembre no fue pródiga en buenas noticias para Mauricio Macri y Sergio Massa, únicos opositores con chances para competir con el oficialismo.
Las Abuelas de Plaza de Mayo recuperaron la nieta número 117 robada por el terrorismo de Estado y, cuidadosas de las formas que son contenido, no la presentaron todavía. Las abuelas paterna y materna sí estuvieron junto a la siempre joven Estela de Carlotto.
La apropiación de la nacida en cautiverio fue obra del Ejército en Mendoza, del Tercer Cuerpo del multicondenado Luciano B. Menéndez. Walter Domínguez y Gladys Castro, militantes del Partido Comunista (ML) fueron desaparecidos, cuando ésta cursaba un avanzado embarazo. Su beba fue robada por los defensores de “la familia” occidental y cristiana. La búsqueda a lo largo de casi cuatro décadas por sus abuelas no había tenido resultado hasta ahora, cuando la política de búsqueda y el plus de la ciencia hicieron el milagro.
Como en los 116 casos anteriores, festejaron los organismos de Derechos Humanos, gran parte de la población y los partidos ligados a esa causa. Ausentes, como siempre, Macri y Massa. El del PRO ya avisó que si gana se acabará el “curro de los derechos humanos”. El variado y amplio abanico de esos derechos fundamentales, estuvo de fiesta; el no.

Negocios raros.
El jefe de Gobierno de la Ciudad tuvo otras molestias políticas, aunque se cuidó de dar la cara o alguna explicación. El martes 1 Tiempo Argentino reveló que Usina Producciones, perteneciente a Fernando Niembro (“don Niembraaa”, como lo llama el relator de Fox Sports donde aquél comenta los partidos), había percibido 21 millones de pesos por 170 contratos con el gobierno macrista. Supuestamente eran por encuestas sobre la satisfacción de los vecinos por la recolección de la basura y otros ítems, pero en rigor se le pagaba pauta publicitaria.
Niembro va como primer candidato a diputado nacional por el PRO-Cambiemos en la provincia de Buenos Aires. De familia peronista y fana de Nueva Chicago, el ex vocero de prensa de Carlos Menem fue de los justicialistas que se encolumnaron con Macri, ícono del mundo empresario. No se lo puede criticar de haber cambiado de opinión sino por seguir en la línea neoliberal de Anillaco-Las Cañitas.
Otro asunto del que la oposición trata de hablar lo menos posible -la muerte de Alberto Nisman- volvió a las tapas de los medios, haciendo daño a la imagen del fiscal obediente a los servicios de inteligencia norteamericanos e israelitas. Se supo que dependencias estadounidenses contra el lavado de dinero están investigando la cuenta de Nisman en el Merril Lynch de Nueva York por ese posible delito.
En simultáneo, el juez Rodolfo Canicoba Corral, a solicitud del fiscal Juan P. Zoni, pidió la incautación de los 660.000 dólares en ese banco neoyorquina, por la misma sospecha de lavado de dinero. Para ambos funcionarios tales sumas en una cuenta que Nisman procuró ocultar, más sus inversiones en terrenos de Punta del Este y departamentos de Palermo, más el contenido de cuatro cajas de seguridad vaciadas por su madre el día del deceso, no condicen con los ingresos del titular de la Unidad Fiscal AMIA.
Además la fiscal Viviana Fein está culminando su labor y es posible que su dictamen termine dando por válida la hipótesis del suicidio de Nisman. Quizás por esta razón la ex pareja del fiscal, la jueza Sandra Arroyo Salgado, buscó por enésima vez apartarla de causa y poner en su lugar a la jueza Fabiana Palmaghini, nuevamente sin éxito.
Todo ese panorama no impactaría tan negativamente en la oposición sino fuera porque Macri, Massa y Margarita Stolbizer -siguiendo el apunte a Clarín- levantaron a Nisman casi a la altura de un prócer. La enorme estatua del fiscal se les cayó y lesionó a los opositores que ponían flores allí abajo y lloraban por un magnicidio que no fue.
Semejante error de apreciación tiene una explicación simple. Esos presidenciables pensaron en mejorar sus chances adhiriendo a la demencial acusación de Nisman contra la presidenta, como encubridora de un atentado terrorista. El tiro les salió por la culata, al fiscal, a la oposición y a los servicios de inteligencia amigos de ambos.

Dos tarjetas rojas.
No fue del agrado de Macri y el “círculo rojo” empresarial que suele entornarlo la decisión del Banco Central de desplazar a Gabriel Martino y Miguel Ángel Estévez como responsables del HSBC.
La medida tuvo su fundamento en el proceso penal iniciado por la AFIP contra ambos banqueros de la entidad británica por posible complicidad con el depósito de 3.500 millones de dólares no declarados en la Argentina, en 4040 cuentas de la entidad en Ginebra.
Además del papelón nacional e internacional que eso supone, el banco debió nombrar de apuro a un reemplazante para adecuarse a la disposición de Alejandro Vanoli, que les sacó tarjeta roja a los dos directores titulares.
Además de la evasión impositiva, la maniobra del HSBC también está sospechada de lavado de dinero y otros graves delitos.
Es necesario recalcar que los monopolios y banqueros, incluso los que tienen DNI argentino, en vez de alinearse con el Banco Central o al menos guardar un prudente silencio “neutral” hasta que la denuncia penal de la AFIP llegue a término, se abroquelaron en defensa del banco inglés.
Los argentinos con algunos problemas de memoria deberían recordar que la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) declaró su “preocupación y rechazo a esta decisión de graves consecuencias que afecta injustamente a uno de sus asociados y a sus directivos”.
En la misma línea de soporte a los acusados se expresaron los banqueros “nacionales” de Adeba (Brito, del Macro), la Asociación Empresaria Argentina, IDEA, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas y otras. A coro protestaron porque la decisión del Central “no se ajusta a derecho, habida cuenta de que no se han respetado las garantías constitucionales de debido proceso y defensa en juicio”.
La división del trabajo hizo que esa encendida defensa del HSBC corriera por cuenta de las cámaras de la gran industria y los bancos, sin involucrarse Macri y demás candidatos. Es obvio que entre los banqueros acusados y el gobierno nacional, esos opositores están con los primeros.
Vanoli ya le había sacado en abril de 2015 una tarjeta roja al titular del Citibank, Juan Ribisich, por haber negociado con el juez Thomas Griesa y los “fondos buitres”, aceptando apartarse del pago de bonos argentinos.
Son hechos políticamente claves para saber de qué lado están los banqueros, sobre todo los de entidades extranjeras, y cuán cerca de éstos están los líderes opositores que graznan en bandada por un “fin de ciclo”.

Palos al gobierno.
La semana también mostró algunas cosas que desacomodan al oficialismo.
Una es propia de la esfera política y tiene nombre propio: Tucumán. Si bien bajaron los decibeles del escándalo del domingo que se votó y los primeros días, con marchas opositoras y represión policial, el daño al kirchnerismo ya fue hecho.
Y se lo sigue haciendo, con un lento escrutinio, por ahora con urnas de la capital, donde sigue ganando el opositor José Cano. Éste, presumiendo que a medida que avance el conteo será pasado por Juan Manzur, concretó su denuncia ante la Cámara Contencioso Administrativa provincial. Allí, tras puntualizar irregularidades de la votación, reclamó que se vote el 25 de octubre, petición que el gobierno nacional y José Alperovich rechazan de plano.
El gobernador sigue jurando que al margen de “hechos menores”, el resultado fue legítimo a favor de su sucesor, aunque admitió que ese día hubo reparto de bolsones. El jefe de Gabinete Aníbal Fernández dijo que le parecía bien que la gente reciba bolsones y luego vote como mejor le parezca. Parecía estar naturalizando una conducta clientelar que en un día de elección es en particular una práctica muy poco democrática.
Esas son las manchas tucumanas que el kirchnerismo no logra borrar. Siendo ambas condenables, el cronista arriesga opinión de que el curro mencionado de Niembro no tiene tanto impacto nacional como la quema de urnas, reparto de bolsones y las irregularidades del norte.
Para finalizar, un breve análisis de lo que dejó el Día de la Industria. Para el gobierno nacional fue positivo que ese acontecimiento lo encontrara cerca de los popes de la Unión Industrial “Argentina”, cuyo titular Héctor Méndez fue invitado al acto oficial en Tecnópolis, donde habló la presidenta. Luego la UIA hizo su celebración propia y contó con la presencia de Daniel Scioli y los ministros Axel Kicillof y Débora Giorgi.
Esos acompañamientos no suman. Más allá de las sonrisas de ocasión, Méndez puntualizó que el producto industrial está a igual nivel que en 1974, que la industria está 4,5 puntos abajo de 2011 y que las exportaciones industriales del primer semestre fueron 16 por ciento inferiores a las de 2014.
El contexto internacional adverso mete la cola en estos números, pero lo nacional es determinante. Por la presencia de los ministros y Scioli, CFK debe creer que la UIA es mitad de la solución. El cronista piensa que es parte básica del problema.