Laudo: La Pampa otra vez a la Corte

A medida que corren los días y se extingue el plazo para llegar un acuerdo entre La Pampa, Mendoza y Nación a fin de determinar un caudal que vuelva a correr por el Atuel se advierte el aumento de la tensión política. El gobernador mendocino reprochó a su par pampeano no haber asistido a una reunión para debatir el tema; de inmediato el mandatario aludido replicó que su colega pretende desconocer la institucionalidad de la CIAI -la comisión en donde los técnicos debaten el problema- y que él prefiere un encuentro con el informe de ese cuerpo en la mano.
Paralelamente se está desarrollando otra controversia que añade material de combustión. La Pampa acaba de pedir a la Corte Suprema que anule el laudo presidencial por Portezuelo del Viento porque esa decisión está empañada por una evidente ausencia de imparcialidad. Todo el documento deja traslucir un evidente posicionamiento de Nación en favor de Mendoza, provincia que hoy es, como es público y notorio, una firme aliada política de la Casa Rosada.
Lo cierto es que en varias partes del laudo se advierte esa falta de equilibrio y en otras lo que prima es una ostensible falta de claridad. Por ejemplo cuando se le da razón a Mendoza al excusarse de que el estudio de impacto ambiental que planteó esa provincia no está completo aún. Este es un punto central de las observaciones pampeanas pues plantea la necesidad de que ese estudio no puede realizarse únicamente en territorio mendocino sino en toda la superficie de la cuenca. Simultáneamente al reconocimiento del punto de vista mendocino, el laudo, a la vez, admite que se requiere un estudio en toda la cuenca. La contradicción es evidente y no hace más que añadir confusión en un documento que, por su enorme importancia y por las consecuencias que implicará para un extenso territorio del país, debería ser taxativo y transparente.
En otra parte del laudo Nación desestima de raíz las argumentaciones pampeanas que se refieren a los pésimos antecedentes de Mendoza en lo que concierne al manejo de los recursos hídricos interprovinciales. La cerrada actitud mendocina en el manejo de los ríos -que ya es bien conocida a nivel nacional- le ha costado a La Pampa la desertificación de miles de kilómetros cuadrados de su territorio. Ese tremendo pasivo ambiental parece que no fuera suficiente para que el laudo, al menos, le otorgara a La Pampa el derecho a presentar sus justificadas prevenciones. Sobre todo porque Portezuelo del Viento también estará situado aguas arriba de un recurso hídrico interprovincial -la cuenca del Colorado- al igual que Los Nihuiles hoy están con sus compuertas totalmente cerradas para con el Atuel.
Puede recordarse que otra objeción a Portezuelo del Viento ya fue presentada en la Corte Suprema por la Fundación Chadileuvú, que planteó, precisamente, la falta de garantías que el proyecto de esa presa implica para las provincias abajeñas con relación al manejo de los caudales del Colorado, río que cuenta con infinidad de explotaciones agrícolas y poblaciones en sus riveras que se alimentan de sus aguas.
La Pampa aparece hoy, lamentablemente, como la única que muestra preocupación por el futuro de un río que comparten cinco provincias.