Límites nacionales al feudo pampeano

LA SEMANA PAMPEANA

I -Un terremoto sacudió en la semana el escenario político provincial con la creación “de prepo” por parte del Partido Justicialista nacional, del Frente para la Victoria que el peronismo pampeano se negaba a formar pese a la orden del Congreso en ese sentido. Se veía venir. Aunque los dirigentes locales se hicieran los distraídos porque, a su juicio, el FpV suena muy “kirchnerista” para quienes no se sienten muy cómodos con el liderazgo de la presidenta de la Nación. Más allá de toda discusión, la disputa es, claramente, por los cargos nacionales. El PJ nacional trata de evitar que futuros senadores y diputados pampeanos nacionales “salten el cerco” y pasen a formar parte de la oposición como le ocurrió con Marín votando en contra de la 125 o Verna votando a favor de los fondos buitres.

II – La maniobra mendocina en la Corte que logró que una candidata a vicegobernadora opositora sea recibida nada menos que por el presidente de la Corte Suprema de Justicia en medio del litigio con Mendoza por el Atuel, y el anuncio de que esa provincia tendrá más plazos para responder la demanda, despertó la reacción del gobierno de la provincia que se mostró “perplejo” y preocupado por semejante acto de parcialidad judicial. La denuncia sobre ese encuentro indebido fue formulada nada menos que por el jefe de gabinete, Aníbal Fernández, que la circunscribió en la serie de actos políticos con que Ricardo Lorenzetti coquetea provocando al gobierno nacional. Para los pampeanos, lo que queda claro es que la estrategia de esta especie de entente opositora político-judicial, parece estar más cómoda manteniendo el status quo mendocino que jugándose a favor del reclamo centenario de La Pampa. La diferencia electoral de ambos distritos en estos tiempos de campaña anima a estos cálculos y, a la vez, pone a prueba las convicciones de los actores que se mueven en el escenario judicial y en el político, ante el despojo que empobreció toda el área central del país y provocó un desequilibrio geoeconómico-social y también político, cuyo beneficiarios operan en la Corte para mantenerlo (y mantenerse).

III – Con la detención de otra maestra jardinera en 25 de mayo, de otra salita de otro turno, las denuncias de abusos en un jardín de infantes estatal de esa localidad aparece como uno de los más escabrosos que se tenga memoria. Pese a la magnitud de las acusaciones la investigación se ha encontrado con serias dificultades para probar la denuncia que apunta al personal del establecimiento escolar. Hasta ahora, ni los testimonios, ni las pericias a computadoras y teléfonos de los acusados apoyan el relato de los padres en su denuncia. La Cámara Gesell, donde un niño habla claramente de un abuso y señala al acusado, es la prueba más fuerte. Pero aún ese testimonio, advierten los peritos, debería ser tomado con cuidado y ser apoyado por otras pruebas. Más aún cuando el resto de las CG no lo convalida.

IV – No hay dudas que los abusos han existido y así lo demostrarían las pericias médicas que señalan la presencia de lesiones compatibles con abusos sexuales en cuatro varones de un salita y dos de la otra. Lo que no aparece aún con tanta claridad es que los responsables sean quienes están detenidos. Que ahora haya una nueva maestra presa, de otra salita y otro turno apuntada por una madre, parece sugerir que se trata de un caso de una magnitud y perversidad nunca antes vista en esta provincia en salas de jardines de infantes, donde en poco tiempo -dos meses de clases-, varias personas -maestras jardineras y un administrativo-, sacaron de la escuela a varios niños, los llevaron a una chacra en una combi, los metieron en una pileta y los abusaron sin que nadie, ni sus padres ni el entorno familiar ni escolar, lo advirtiera.

V – Pese a todas las dudas que despierta semejante escenario, la mirada de los afectados parece dominar hoy en la justicia. Tanto los padres y sus abogados querellantes, como los fiscales, están convencidos que los detenidos son los autores. Pero a medida que pasan los días y las dificultades probatorias se hacen evidentes, crece dentro y fuera de la justicia, la idea de que debería, amén de continuar con la investigación sobre los imputados, ampliarse el ámbito de la investigación y no descartar que los abusos puedan haberse realizado en otro ámbito y por otras personas. (LVS)