Llegó el día tan temido

Finalmente ocurrió lo que todos aguardaban y llegó el día tan temido. Se terminó el Pacto Federal Eléctrico iniciado hace dos años y ahora las cooperativas pampeanas se ven en la encrucijada de enfrentar un “sinceramiento” tarifario.
Aquel plan de subsidiar la energía surgió como una respuesta del gobierno nacional kirchnerista a la abrupta devaluación de enero de 2014 cuando el gobierno sufrió los embates especulativos que se movieron desde los ámbitos más concentrados de la economía para forzar una devaluación. Era lo que los esos poderosos sectores concentrados estaban pidiendo ante la persistente negativa del Ministerio de Economía. Pero ese mes le pudieron torcer el brazo al gobierno que terminó cediendo una depreciación del valor de la moneda de aproximadamente el 25 por ciento.
Para reducir el efecto inflacionario el kirchnerismo lanzó un paquete de medidas a fin de no dejar desguarnecido el bolsillo de los consumidores. Los Precios Cuidados y el Pacto Federal Eléctrico fueron dos de esas estrategias. No viene mal recordarlas en los primeros días del gobierno macrista que ha dado un giro radical a la política económica con una devaluación de casi el doble de aquélla y un desentendimiento de los efectos en el abrupto incremento de los precios internos.
Sin embargo, en lo que concierne a la tarifa eléctrica, se advirtió de entrada que el congelamiento dispuesto y el respaldo de los subsidios constituiría una medida circunstancial sin garantía de extenderla demasiado en el tiempo con un proceso inflacionario tan marcado. Y el día llegó con el macrismo en el poder y su anuncio de terminar con los subsidios. Se prometió que se llevaría a cabo en forma selectiva, de acuerdo al poder adquisitivo de los segmentos socioeconómicos. Pero es un cambio muy sustancial con relación a la metodología tarifaria y de difícil implementación inmediata.
Lo cierto es que hoy las cooperativas, como responsables de la distribución energética en La Pampa y, por lo tanto, las que deben dar la cara ante los usuarios a la hora de cobrar por el servicio, se ven necesitadas de una rápida definición. Se acercan las paritarias y el costo laboral es uno de los componentes más altos de la tarifa. La facturación que vence en enero ya está fuera del alcance del subsidio nacional, por lo tanto es lógico que urjan al gobierno por una medida que contemple el problema.
Conscientes del efecto que tendrá en las economías familiares, los dirigentes cooperativistas se manifestaron a favor de un escalonamiento de los aumentos. Saben perfectamente bien que una caída en la recaudación puede ser fatal para los números de las empresas solidarias pampeanas que, aunque tengan distinta escala y por lo tanto distinta espalda para aguantar tiempos difíciles, en el mediano plazo esas diferencias se acortan y los problemas terminan afectando a todas por igual.
En las próximas horas se verá cómo se encarará esta encrucijada y cuál va a ser el parámetro que aplicará la Administración Provincial de Energía. El funcionamiento solidario de cooperativas y Estado en el esquema pampeano, que es ejemplar para todo el país, será puesto a prueba una vez más.