Lo que se juega hoy en La Pampa

LA SEMANA PAMPEANA

I – Las elecciones internas que hoy dirimirán candidaturas en La Pampa serán, en buena medida, un indicador de la evolución (o involución) política de la sociedad pampeana. La escena, dominada por peronistas y radicales desde el regreso de la democracia, tiene hoy el desafío de un partido de derecha que pretende desplazar a la UCR de ese lugar para, desde allí, plantear un programa político que, hasta ahora, ha sido rechazado por las mayorías pampeanas en cada elección que se ha puesto en juego.

II – Esa renacida derecha lugareña cree que puede repetir su triunfo de hace dos años en las PASO legislativas. Pero esa lectura pecó y sigue pecando, de optimista y, tal vez, de irrealista, pues el triunfo de su ignoto candidato lo fue sobre un radicalismo dividido. La diferencia es que ahora la UCR aprendió de sus errores y va unida detrás de la figura de su candidato a gobernador. Abroquelada detrás de una instancia electoral que, sabe, le costará muy caro si no es capaz de hacer valer en las urnas su tradición y poder territorial. Está convencida de que es capaz de repetir aquélla elección de hace dos años en la que, pese a perder con sus socios de Cambiemos, casi duplicó los votos de quienes ahora le disputan la supremacía opositora. Si ese pronóstico se cumple, en mayo se enfrentarán dos visiones políticas sobre la provincia que, más allá de sus diferentes orígenes partidarios, coinciden en líneas generales en su programa político para La Pampa. Ambos partidos defienden sin dobleces los recursos hídricos, sin dobles discursos ni apelaciones entreguistas. Coinciden también en destacar el rol del cooperativismo como motor de desarrollo y manejo en manos pampeanas de los servicios, no solo los eléctricos, sino además los de las comunicaciones con el norte de pelear por las frecuencias cooperativas de celulares. En términos económicos, lo que se ha escuchado de boca de los candidatos de uno y otro partido, pese a los esfuerzos de diferenciación, son apelaciones coincidentes a un camino desarrollista, productivista, de movilización de las fuerzas productivas y emprendedoras.

III – Si, en cambio, el radicalismo sale derrotado de esta prueba electoral, en mayo se enfrentarán dos modelos de provincia diametralmente opuestos. No habrá en la oposición al peronismo un candidato convencido que el camino pampeano de defensa y recuperación de sus recursos hídricos sea la vía judicial que ha permitido avances sustanciales en la posición legal de la provincia. Lo que se ha escuchado al precandidato que pugnará hoy por lograr su candidatura es una difusa apelación a lograr acuerdos o a terminar con la conflictividad, que esconden una vieja estrategia ya usada por gobernantes pampeanos que atrasó décadas la reivindicación pampeana al demorar y vaciar de contenido la estrategia judicial pampeana. Si pierde hoy el radicalismo, el cooperativismo pampeano tendrá en mayo solo un candidato, el oficialista, que ha expresado claramente su comprensión del fenómeno social y económico que ha representado el movimiento solidario en La Pampa, aún antes que La Pampa fuera provincia. La opción en mayo, si el radicalismo pierde hoy su chance de enfrentar al oficialismo, será una concepción política decididamente hostil al rol principal del cooperativismo y su desarrollo y ampliación en la provincia. En términos económicos, el pensamiento de los rivales de hoy de la UCR ha sido más bien críptico. Pero las pistas deben buscarse en lo hecho por su referencia nacional, el gobierno nacional, por cuyas políticas ha cerrado la mayor planta de fabricación de zapatillas, innumerables comercios han ido a la ruina y miles de pampeanos se han quedado sin trabajo.

IV – (La pregunta que es necesario formularse es si de esta elección el radicalismo pampeano saldrá convencido de que su camino pasa por recuperar su identidad histórica, perdida en su alianza con la derecha argentina pues, en ese trance, las políticas nacionales ruinosas para la provincia contaron con su tácito o explícito apoyo político o su silencio).

V – El otro tramo de la elección lo será la disputa por las intendencias en el peronismo. Una puja que, en algunas localidades ha tomado un voltaje inusitado pero que en Santa Rosa se ha mantenido dentro del respeto mutuo. Hay allí una apuesta partidaria a recuperar la capital provincial y de asumir un gobierno que comience a devolverle parte de su antiguo y hoy ajado esplendor. Ese intento pareció encarnarlo la candidatura del ex gobernador y ex intendente que ganó la interna hace cuatro años pero luego se bajó y facilitó el triunfo radical. Los santarroseños dirán hoy quién será el encargado de llevar adelante esa “reparación histórica” a partir de este renovado intento de reparación política de viejos errores y miopías. (LVS)