Los chicos y la ciencia

Un grupo de chicas y chicos de la Escuela de Educación Técnica de Macachín acaba de concretar un proyecto digno de elogio al construir un equipamiento que favorece el desarrollo de personas con ciertas discapacidades motoras. La motivación inicial estuvo en la solidaridad para con un chico que, como consecuencia de afecciones previas que llegaron a ponerlo en riesgo de muerte, tenía problemas para caminar.
El proyecto ya tiene cierto tiempo y fue evolucionando a través de alumnos de distintos cursos de la escuela, lo que habla de una elogiable continuidad. El prototipo fue presentado en la Feria de Ciencias; no deja de ser sencillo, original y, además, muy fácil de transportar. En la actualidad los jóvenes están tratando de perfeccionarlo bajo la forma de un escalador que contribuya a la autoayuda de quien lo utiliza. Los jóvenes mismos han subrayado que “por suerte somos muchos los que nos interesamos; cuantas más manos y más ideas haya más se va a poder hacer”. El asesoramiento profesional del un kinesiólogo resultó indispensable para lograr tan buenos resultados.
La noticia adquiere una relevancia especial en tiempos en que la actividad científica y tecnológica es afectada por la falta de apoyo económico del gobierno nacional, como lo muestran los reiterados reclamos de los investigadores y becarios en el Conicet. Este trabajo de un grupo de jóvenes que viven en un pueblo provinciano, evidencia que el germen de la ciencia y la tecnología está presente y que hay que apoyarlo en favor del desarrollo del país.
Además, otro aspecto relevante es que su costo está muy por debajo del que tendría uno similar adquirido en los comercios especializados. “A mí lo que más me incentiva es ayudar, sobre todo si son chicos”, dijo uno de ellos en una síntesis muy clara sobre lo que se propuso el grupo de trabajo y los resultados obtenidos.