Los que pierden por goleada

Las cifras divulgadas por este diario sobre la pérdida de puestos de trabajo en el sector del comercio vino a confirmar una presunción que compartían funcionarios, dirigentes gremiales y políticos, periodistas e intendentes del interior pampeano: el Indec del macrismo no refleja la realidad del mercado laboral cuando publica sus estadísticas. Esa manipulación de las cifras había sido advertida por algunos periodistas porteños no embanderados en el oficialismo militante que practica la mayoría de los medios mal llamados “nacionales”.
Lo cierto es que desde el Centro de Empleados de Comercio se dio a conocer que, en los dos años y medio de gestión macrista, se perdieron 420 empleos y se registraron 36 cierres de empresas en el conglomerado Santa Rosa-Toay. El dato proviene de una fuente inobjetable, el propio sindicato que nuclea a los trabajadores despedidos. Pero además, no desentona en absoluto con lo que viene advirtiendo su contraparte patronal. La Cámara de Comercio también ha llamado la atención sobre una pronunciada caída en las ventas, cierre de negocios y pérdidas de fuentes laborales.
El sector comercial es -entre los privados- el más relevante en materia de generación de trabajo en nuestra provincia. De ahí que estos datos adquieren especial relevancia y muestran que el deterioro general del empleo alcanza niveles de gravedad. Sobre todo si se considera que en el resto de la provincia la situación no es mejor tal como lo están señalando intendentes y concejales de numerosas localidades del interior independientemente de su pertenencia política. Aquella cifra entonces bien puede multiplicarse por dos y hasta por tres si se considera todo el territorio pampeano en función de la distribución poblacional.
Al día siguiente de publicada aquella información, este diario dio a conocer otra mala nueva: la caída notable en las ventas -el 8 por ciento anual- en el mes de agosto y el mantenimiento de la tendencia negativa que ya lleva largo tiempo. En este caso la fuente es la CAME, entidad que nuclea a la mediana empresa de todo el país.
Este último dato es relevante porque muestra en forma inobjetable las coincidencias que comparten el ámbito sindical y el empresarial a la hora de mostrar los números de la caída de la actividad económica. A despecho de los discursos voluntaristas y hasta displicentes que se han escuchado en los últimos tiempos por parte de los máximos representantes del gobierno nacional, la dura realidad muestra un rostro mucho más preocupante.
Para peor, el macrismo gobernante viene retirándose de su obligación de asistir económicamente a las provincias que no se allanan a sus exigencias centralistas, desconociendo los compromisos del Estado nacional establecidos en el régimen de coparticipación y otros instrumentos y forzando un ajuste adicional que castiga sin piedad. La Pampa conoce muy bien esa realidad pues ha sido discriminada abiertamente en materia de obra pública, viviendas y otros rubros.
Las consecuencias del rumbo económico impuesto por la derecha neoliberal que hoy gobierna el país son inocultables. En estos dos años y medio trabajadores y Pymes no dejaron de perder.