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Los vínculos de Carrió con espías y militares

EL D'ALESSIOGATE SIGUE REVELANDO OSCURAS OPERACIONES

En la causa que impulsa Ramos Padilla surgen contactos de la diputada con D’Alessio y miembros de inteligencia del Ejército retirados. Personal para «todo servicio».
FRANCO MIZRAHI
Según declaró como testigo en Dolores, bajo juramento de decir verdad, el periodista Rolando Graña afirmó: «D´Alessio tenía contacto con Paula Oliveto y me contó con lujo de detalles cómo se había reunido con Elisa Carrió en Exaltación de la Cruz, que Paula Oliveto lo lleva a ver a Elisa Carrió y que él habló sobre temas de narcotráfico largamente».
Ante el peso de las evidencias, Oliveto no tuvo más remedio que blanquear que ella también se encontró con el espía ilegal. «Me habré reunido con él tres o cuatro veces en mi despacho. El dijo que tenía información sobre el narcotráfico y el triple crimen», afirmó. Sus contactos telefónicos fueron más fluidos. Por ejemplo, Oliveto fue una de las personas a las que D’Alessio contactó luego del allanamiento a su casa, antes de ser detenido.
Es por esa relación cercana con D’Alessio que Ramos Padilla resaltó en la imputación del falso abogado que «realizaba actividades de inteligencia y espionaje ilegales para reunir información que era puesta a disposición de distintos funcionarios públicos, miembros de los Ministerios Públicos Fiscales nacional y provincial, legisladores nacionales y periodistas. En particular, esta información era puesta a disposición de las diputadas nacionales Paula Olivetto, Elisa Carrió, del fiscal Carlos Stornelli y de Daniel Santoro, entre otros».

Dos militares.
En la causa que tramita en Dolores también surgieron los vínculos de Carrió con dos militares retirados: Jorge Eduardo Lenard Vives y Héctor René Squetino. Del análisis de los teléfonos celulares y computadoras de D’Alessio que realizó la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) a pedido de Ramos Padilla, surgieron distintas menciones de Carrió. Por ejemplo, en una conversación del 31 de enero de este año, a partir de una consulta que un periodista le hace a D’Alessio respecto a un auto que está haciendo guardia en la puerta de su casa (le pasa la patente), se da el siguiente intercambio.
D’Alessio realiza una consulta paralela con Ricardo Bogoliuk, quien le contesta: «Apenas me respondan te digo». Tres horas más tarde le informa: «Jorge Vives y un tal Schettino o algo así, uno alto y uno bajo, los dos de ICIA de Ejército, están como asesores del Director de Aduanas, vienen ambos de la mano de Carrió». Y agrega: «Le pregunté directamente al Director de Investigaciones, que dentro de su área está el departamento de narcotráfico».
En un artículo que publicó sobre estrategia militar en la revista Visión Conjunta, de la Escuela Superior de Guerra Conjunta de las Fuerzas Armadas, Vives es presentado como «coronel en situación de retiro. Oficial de Estado Mayor y Licenciado en Estrategia y Organización» con «una especialización de posgrado en Inteligencia Estratégica». De acuerdo a los registros públicos, llegó a trabajar como coordinador y supervisor en el ámbito de la Dirección de Investigaciones, en el ámbito de la Subdirección General de Control Aduanero hasta agosto de 2017.

«Trabajan con Carrió».
Squettino, por su parte, es un coronel retirado que prestó servicios de seguridad privada. Según su perfil de Linkedin integra los equipos de asesoramiento técnico de la Coalición Cívica en materia de seguridad y defensa. Tuvo participación en las propuestas electorales de la CC en 2015.
La referencia a Carrió se repite en el teléfono de D’Alessio, por ejemplo, cuando intercambia mensajes con su contacto «Romina Aduana». El 24 de enero de 2019, Romina le escribió: «Quiero presentarte al asesor en narcotráfico del director de la aduana. Es un hombre mayor que fue exjefe de inteligencia de ejército es un amor. Dale vos sabes que la aduana quiere tener contacto con la DEA y vos podes comentarle sobre tus trabajos nos re interesa! (…)». D’Alessio le responde: «Oki!! Es de la línea de Carrió!! Una amiga!! Va a ser un gusto». Y su interlocutora, confirma: «Si son los que trabajan en linea directa con Carrió». Para lo que el espía ilegal dice: «Yo hice cosas con ella y con Paulita Oliveto. A disposición!!». La referencia, según la CPM, es a Vives.
Una semana más tarde, el 2 de febrero, según el trabajo de la CPM, D’Alessio le escribió a Bogoliuk (excomisario, ex AFI y también detenido en la causa de Dolores por ser parte integrante de la banda): «Me olvidé de contarte lo de la reunión en la Aduana. El lunes Jorge Vives es designado como director de Aduana del Puerto de Rosario. Me citó por pedido de Lilita para ver si le podemos armar un equipo de incorruptibles. No confía en el referente local de la AFI».

En Paraguay.
Una prueba más de estas relaciones se desprende de otro intercambio en el que D´Alessio habla con Bogoliuk sobre estas personas y afirma: «Ahh, al alto lo conozco. Lo conocí en lo de Carrió al alto. Si si si, bueno listo, igual te grabo lo que pregunten o lo que sea. ¿Querés que baje línea de algo, diga algo? Porque Carrió lo que debe estar buscando es mierda de Arribas, o de la línea de Angelici o lo que sea, ¿viste?».
Antes de que explotara el D’Alessiogate, en mayo de 2017, también se hizo público un encuentro en Paraguay de Carrió con Alejandro Camino, un militar retirado que revistó en la jefatura de Inteligencia. La diputada fue fotografiada y el caso provocó mucho revuelo mediático. Pagina12 publicó un artículo en el que definió a Camino como «un mayor retirado que estuvo vinculado al movimiento carapintada. Fue protector de un militar paraguayo acusado de crímenes de lesa humanidad en ese país y está relacionado con el mundo de la seguridad y la inteligencia». Lo que Carrió explicó fue que su reunión con Camino era para «buscar información» sobre narcotráfico. (Extractado de El Destape).