Lula se fortalece al tomar contacto con la multitud

DOMINICALES

Un año se cumplió la semana pasada desde la destitución de Dilma Rousseff de su cargo de presidenta de Brasil.
En estos doce meses pasaron muchas cosas en el país vecino. Un juez condenó a Lula da Silva a prisión a partir de una acusación de corrupción que no se sustenta en pruebas documentales. Un tribunal superior debe decidir si se mantiene la sentencia, en cuyo caso Lula no podría presentarse como candidato a un tercer mandato presidencial en 2018.
Si fracasa la maniobra judicial para invalidar su candidatura la derecha neoliberal prepara un cambio institucional que dificulte la gestión de Lula, cuyo triunfo en las presidenciales es altamente probable dado el masivo apoyo que recibe, según las encuestas. La idea consiste en cambiar el actual poder presidencialista por un régimen parlamentario, descontando que se mantendrá la mayoría legislativa que pudo destituir a Dilma.
Por el momento, Lula ha vuelto a retomar contacto con el pueblo, a partir de los estados más pobres del nordeste de Brasil. Si bien los grandes medios ocultan la notable recepción que tiene en cada población donde llega, periodistas que lo acompañan y algunas agencias internacionales hacen saber que este nuevo contacto directo con los sectores más pobres de Brasil muestra a Lula rodeado de un “mar de pueblo”, según el decir de Emir Sader, quien estima que “la caravana de Lula hace aflorar el Brasil escondido por los medios y produce escenas masivas de amor entre Lula y pueblo”.
Uno de los titanes de la mitología griega era invencible si en la lucha mantenía contacto con el suelo (era hijo de la Madre Tierra). En el caso de Lula y de los grandes líderes políticos, la invencibilidad aparece relacionada con el contacto físico con el pueblo. El PT aparece fortalecido, ahora con la conducción de la senadora nacional Gleisi Hoffmann. El programa de Lula es básicamente el de sus comienzos, ahora formulado con la propuesta de “trabajo, educación y casa para todos”.
Terminado el recorrido del NE, Lula tiene programadas nuevas caravanas por otros estados.

Francia.
El periodista Eduardo Febbro (argentino, radicado en Francia), dice que en el actual vacío opositor existente en dicho país, solamente se manifiesta con autoridad el movimiento denominado Francia Insumisa, conducido por Jean-Luc Mélenchon. “Fuera de esta corriente, el espacio de la izquierda es un montón de cenizas”. Francia Insumisa “es una revolución ciudadana en gestación”. Agrega que los insumisos tienen una narrativa frontal e impertinente frente al liberalismo y que también rechazan cualquier alianza con el tradicional Partido Socialista, que ahora se ha quedado con una muy pobre presencia en el parlamento. En la elección de este año, que consagró al actual presidente Macron, Francia Insumisa obtuvo 17 diputados y siete millones de votos.
El mejor aliado de este movimiento son las redes. Es probable que el movimiento se transforme en partido, pero “opuesto a los sistemas piramidales de antaño”, en cuanto a la conducción y las decisiones.
Por ahora, el presidente Macron sigue adelante con su programa neoliberal, pero ha batido el récord en cuanto a la pérdida de presencia en las encuestas. Con todo, es el poder actual y tiene una fuerte mayoría legislativa.

Colombia.
El Ejército de Liberación Nacional, última guerrilla activa en Colombia delibera en Quito (Ecuador) acerca de cómo formalizar la gestión de paz que comparte con el gobierno de su país. Tiene disposición de repetir la trayectoria que siguieron las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas).
Las FARC han dejado de existir como tales, luego de acordar la paz con el gobierno de Bogotá y de entregar sus armas a las comisiones destacadas por Naciones Unidas. La dirigencia tiene resuelto generar un partido político, cuyo proyecto debe formalizarse en estos días.
El presidente colombiano espera ahora la visita del papa Francisco como otro factor de paz interior. Ha montado una importante movilización policial para prevenir cualquier intento de perturbación.

Bachelet.
La presidenta Michelle Bachelet, de Chile, ha conseguido avanzar en proyectos muy sensibles (incluso el tema del aborto), pero afronta problemas cuando le quedan seis meses de mandato.
Ahora tuvo que pedir la renuncia de los ministros de Hacienda y de Economía, al parecer porque le dieron información inadecuada sobre una explotación minera que pide establecerse en Coquimbo, contrariando su política para que el “crecimiento de Chile vaya de la mano con el cuidado del medio ambiente”.
Jotavé