Macri, Negri condecoran. Maduro no. Pinochet sí

PUNTO DE VISTA

MIGUEL RODRIGUEZ VILLAFAÑE*
El titular del bloque de diputados de Cambiemos, Mario Negri, presentó una iniciativa para que se le quite al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, la condecoración de la Orden del Libertador General San Martín, otorgado en el año 2013. El diputado cordobés justificó su postura sosteniendo que, con el presidente Macri “coincidimos en que la máxima distinción que entrega nuestro país no pueda ser usada por una persona como Maduro que atropella la democracia, las libertades y viola los derechos humanos”. Por el decreto 640 se le quitó a Maduro el derecho al uso de la condecoración y se menciona, en los considerandos, la necesidad de gestionar la devolución de la distinción.

Condecoraciones argentinas.
Con el fin de reconocer en personalidades extranjeras genuinos valores y servicios al país, la Argentina cuenta con dos tipos de condecoraciones: la Orden del Libertador San Martín y la Orden de Mayo. En la reglamentación de ambas condecoraciones, se establece que “será otorgada exclusivamente a los ciudadanos civiles y militares extranjeros, que se hayan distinguido por sus servicios y obras personales y merezcan la gratitud de la Nación”.
Pero estos nobles objetivos a distinguir no se respetaron en más de un caso cuando se concedieron a quienes de ninguna manera las han merecido, sin embargo no hubo una preocupación de quitar dichas condecoraciones, con la urgencia y premura demostrada respecto del presidente Maduro, incluso en momentos en los que ello sirve como una excusa más, para que Estados Unidos amenace con intervenir militarmente en Venezuela.

Pinochet el más condecorado.
Lo paradójico resulta que por los decretos 500/75, 2904/76 y 868/93, se otorgó al dictador Augusto Pinochet la “Orden de Mayo al Mérito Militar al Grado de Gran Cruz”, la “Orden del Libertador San Martín” y la “Orden de Mayo al Mérito”. O sea, tres de las máximas condecoraciones que confiere el país. Esas condecoraciones además, están hechas de oro y otros metales preciosos y tienen un valor de joya en sí mismas. La primera fue otorgada durante el gobierno de Isabel Perón, la segunda por Jorge Rafael Videla y la última, por Carlos Menem en 1993.
Pinochet llevó adelante una dictadura con gravísimas violaciones a los derechos humanos y fue partícipe central en el Plan Cóndor para coordinar la detención, interrogatorios con tortura, traslados entre países y desaparición o muerte de personas en los países del cono sur. Además tuvo muchas actitudes provocativas para con la Argentina, por diversos temas, especialmente, en aspectos territoriales limítrofes. También se demostró que prestó apoyo esencial a Inglaterra, en contra de nuestro país, en la guerra de las Malvinas. A su vez, en más de una ocasión, dejó claras sus convicciones contrarias a la construcción democrática en Chile.

Stroessner también.
La última condecoración fue criticada por el ex presidente Raúl Alfonsín y muchos sectores de la sociedad. También hubo proyectos para que se quitaran las distinciones como el presentado en la Cámara de Diputados en el año 2005, firmado por Claudio Lozano y otros y en el año 2006, otro iniciado por los senadores Rubén Giustiniani y Carlos Rossi. Nunca se aprobaron estos proyectos. Tampoco se tiene antecedentes que el diputado Mario Negri haya motorizado iniciativas similares.
Cabe referir también que la orden del Libertador General San Martín fue conferida al dictador paraguayo Alfredo Stroessner, partícipe fundamental también del Plan Cóndor y responsable de graves delitos de lesa humanidad.
Si Macri y Negri están convencidos de la necesidad de quitar las condecoraciones a quienes entienden no respetan los fines que las justifican tendrían que, a la mayor brevedad, revocar las distinciones otorgadas a Pinochet y Stroessner y exigir a sus herederos su devolución.

*Abogado constitucionalista y ex juez federal.