Mala suerte.

COSAS QUE PASAN

Dos tropezones seguidos tuvo que soportar el ministro de Seguridad, Juan Carlos Tierno, con pocas horas de diferencia. Uno fue contra el Superior Tribunal de Justicia que rechazó su planteo y confirmó al Tribunal de Impugnación Penal para que actúe en la apelación a la condena por abuso de poder que le dictó la Cámara en lo Criminal 1. Si el TIP confirma esa sentencia, JCT deberá abandonar su sillón porque quedará inhabilitado por cuatro años para ejercer cargos públicos. El otro traspié fue más mundano: su camioneta oficial fue chocada por su guardaespaldas policial. Seguro que el primer porrazo lo molestó mucho más que el segundo. Después de todo, no pasa semana sin que un vehículo de la policía se pegue un palo en la vía pública.

En yunta.
El juez Claudio Bonadío y Elisa Carrió salieron en yunta a atacar a Ricardo Echegaray, titular de la Auditoría General de la Nación. Bonadío lo procesó por divulgar los nombres involucrados en la denuncia de las 4040 cuentas escondidas del HSBC en Suiza. El juez está más interesado en proteger la identidad de los evasores fiscales (entre los que hay funcionarios M y grandes empresas del “círculo rojo”) que en promover la investigación sobre quienes sacaron del país enormes sumas de dinero sin declarar. Carrió, con su estudiada gesticulación de matrona ofendida, se lanzó a fondo para apretar a Gabriela Michetti por “bancar” a Echegaray cuando en realidad es la primera oposición legislativa la que designa al titular de la AGN. Parece que van a conseguir lo que quieren, que se caiga la investigación judicial contra el HSBC y los grandes evasores criollos. Recordemos de paso, que abogados de ese banco acaban de ingresar como funcionarios de, nada menos, la oficina anticorrupción. Todo queda en familia.

Silencio de radio.
La salida del “cepo” y el acceso irrestricto al dólar (perdón: hay un tope de compra de dos millones mensuales) fue presentado como un éxito del gobierno de Cambiemos. El macrismo y sus aliados todavía no se cansan -a seis meses de asumir Mauricio Macri- de elogiar desmesuradamente esa medida y pegarle duro al kirchnerismo por el control “excesivo” del mercado cambiario. El periodista Roberto Navarro acaba de informar que esa medida tan festejada provocó, solo en el primer trimestre del año, una fuga de más de 4.000 millones de dólares del país. Pero, igual que el título de la película: “de eso no se habla”. Los grandes diarios y canales de TV porteños, que compiten por ver quién es más oficialista, ni se dieron por enterados. (RAM).