Marín, el golpe y el nuevo juicio por la Subzona 14 II

TRIBUNA DEL LECTOR

Señor Director:
Por estos días se está llevando a cabo el juicio por violación a los DDHH denominado Subzona 14, en su segunda etapa, dando continuidad al histórico juicio del año 2010 que condenó a nueve represores.
A quienes nos tocó como militantes u oportunamente ocupando algún cargo en el Estado, la mayor satisfacción fue garantizar a los acusados el debido proceso, la defensa en juicio, lo normal en un Estado de Derecho y desde allí probar los delitos en la búsqueda de la verdad y la justicia.
Cientos de pruebas permitieron un fallo histórico y dio por tierra con aquello de que “La Pampa fue una isla”. También acá hubo violación a los DDHH, se utilizaron centros clandestinos de detención, hubo colaboradores civiles, desde profesionales a vecinos comunes, que señalaban y acompañaban al Proceso Dictatorial, pero también es justo señalar que hubo partidos políticos, sectores de la Iglesia, medios de comunicación, que defendieron el régimen que venía a poner orden a sangre y fuego.
Con nuevos actores, caso Luis Baraldini, o el médico Pérez Oneto, otra vez la valentía de las victimas declarando y reviviendo pasajes dolorosos de sus vidas en la dictadura. Este nuevo juicio tiene civiles, faltan allí algunos sectores como el empresarial.

Civiles colaboradores.
Cuando se habla de civiles colaboradores, en alguna oportunidad y por algunos se señala al ex gobernador de la provincia Rubén H. Marín, pretendiendo igualar su figura al de un agente de inteligencia que pasaba datos para que luego el grupo de tareas hiciera el trabajo sucio.
Rubén Marín, en el momento del Golpe de Estado ocupaba el cargo de vicegobernador, electo por el voto popular, tenía la misma edad que muchos de los jóvenes militantes que serían detenidos, y la misma vocación política.
Destituido el gobierno, detenido el gobernador José Regazzoli y toda su familia, también Marín es detenido, junto a varios funcionarios de entonces. Luego vivió en libertad vigilada, intentando trabajar en su estudio, donde estaba estacionada una tanqueta militar, intimidando a cualquier posible cliente.
O sea a Marín y su gobierno justicialista lo derrocaron. Contra él fue el golpe. Sería tonto pensarlo colaborador de quienes lo voltearían del gobierno y lo marginarían de la vida civil.
De vez en cuando alguien sugiere sobre una reunión en General Pico donde se armó una lista de futuros detenidos. No hay una sola denuncia real de esto, ninguna documentación que avale, solo frases: “me dijeron”, casi como decir “miente, miente que algo quedará”.
Recuperada la democracia, luego de años de luchas sociales, sindicales, políticas y fundamentalmente de organismos de DDHH, muchos jóvenes se volvieron a volcar a la política, otros desistieron, en nuestra provincia con las mismas convicciones de siempre Rubén Marín militaba y a través del voto popular asumió el cargo de gobernador, el 10 de diciembre de 1983.

Actitud inédita.
A solo nueve días de haber asumido el gobierno, en una actitud inédita, valiente, dicta el Decreto Nº 99/ 83. para investigar las posibles violaciones a los DDHH en el territorio de la provincia de La Pampa. Encomienda al asesor letrado Juan C. Tierno recibir toda la documentación pertinente, y a éste se le sumará luego el comisario Timoteo Trouilh.
Esta se concluye con la presentación ante el Superior Tribunal de Justicia de los testimonios recabados, en nombre del gobierno provincial, por Rubén Marín.
Sabidos son los avatares de esta causa, con juicios económicos a la provincia, leyes de Obediencia Debida y Punto Final, etcétera, para constituirse en el tiempo en los Juicios de la Sub Zona 14.
Esta actitud de Marín, investigando la violación a los DDHH es única en el país, incluso anterior a la investigación nacional que inicia el entonces presidente Raúl Alfonsín, un militante por los DDHH, cuando la democracia no se sabía si podía durar días, meses, o años. También Marín y su gobierno reincorporan a los cesanteados por la dictadura.
Estos hechos sepultan cualquier mala intención disparatada que se hace del ex gobernador.
¿Por qué víctimas que pasaron meses de encierro y torturas de las más terribles, incluso derivados a otras provincias, como el Cholo Covella, Hermes Accáttoli, Nelson Nicoletti, Héctor Zolecio, Ivalor Roma, fueron funcionarios y militantes al lado de Rubén Marín? ¿Le agradecían que los delatara y haber pasado tormentos inolvidables? ¿O se sentían identificados en la lucha, por la memoria, verdad y justicia?
Es entendible en las defensas de los acusados, tergiversar, confundir, ensuciar a militantes, dirigentes, etcétera. No es aceptable que alguien que sufrió el proceso termine siendo funcional en el discurso a los represores.

Centros clandestinos.
En esta provincia se identificaron los siete centros de detención clandestinos. Allí estuvo Marín.
Saludó el Juicio ABO (Atlético-Banco-Olimpo) que condenó a los genocidas de la pampeana Lucía Tartaglia, y que nos tocó acompañar a la familia a Comodoro Py.
En la Unidad Básica de Colonia Escalante se le entregó a la madre de Lucía, María López, una placa en nombre del Partido Justicialista, reconociendo a la militante desaparecida, en su ideología, en sus convicciones, porque en esto también Rubén Marín fue un adelantado. Nuestros desaparecidos militaban políticamente, tenían una idea, y en su mayoría eran peronistas.
El Partido Justicialista es el único en esta provincia que realizó un Congreso, en la localidad de Victorica en noviembre de 2006, para sancionar a represores que eran afiliados y expulsarlos. ¿Y los demás partidos?
¿Por qué no se dice que algunos partidos provinciales le pusieron intendentes a la dictadura?
Rubén Marín fue en cuatro oportunidades gobernador de esta provincia electo por el voto popular, como siempre. Su reconocimiento político excede la provincia.
Hoy en día con la misma convicción que tenía cuando se dio el golpe de Estado, preside el Partido Justicialista, ese partido que ha sufrido proscripciones, persecuciones.
Mario Canoba.
Ex Delegado de la Secretaría de DDHH de la Nación.
DNI 16.354.534