Más sombras que luces en el acontecer hodierno

Señor Director:
El acontecer actual (hodierno) en la Argentina y el mundo permite espigar una diversidad de acontecimientos, cosa que me atrae siempre que tengan algún tipo de relación entre sí.
Por caso, comenzaré por dar cuenta que en el momento en que el vecindario del pequeño pueblo cordobés llamado Malvinas Argentinas, celebraba el hecho de que Monsanto está terminando de levantar lo que se había construido para instalar allí una planta de producción de herbicidas (ese vecindario se había opuesto vigorosamente a tal instalación), está por iniciarse en Goya, Corrientes el juicio por la muerte del niño Santiago Arévalo, de 5 años, y por las lesiones severas que sufre la niña Celeste Estévez, de 4 años. Ambos jugaban en la finca de los Arévalo cuando, poco antes, en la finca de al lado, Ricardo Nicolás Prieto acababa de “curar” sus tomateras con alfaendosulfán, un producto que está prohibido a nivel mundial. Los niños inhalaron ese veneno y el pequeño Santiago, además, metió sus pies en el conducto que lleva hacia el río el agua contaminada. Esto le costó la vida, en tanto que la pequeña Celeste deberá someterse a tratamientos continuos, pero conserva su vida. Prieto está acusado de “homicidio culposo y lesiones culposas en concurso ideal”. La autopsia del chico y las muestras del suelo y de las plantas prueban el uso de ese producto. El fiscal calificó la conducta de Prieto como negligente, pues permitió que los tóxicos que contienen los plaguicidas se propagaran por el viento en zonas aledañas, provocando lesiones gravísimas a Celeste y a Santiago un edema agudo de pulmón por intoxicación que ocasionó su deceso.
Se trata de dos hechos que se producen en lugares muy distanciados entre sí. Se explica suficientemente la satisfacción de los vecinos de Malvinas Argentinas… y la preocupación que subsiste por el uso de herbicidas y plaguicidas que afectan a muchos niños y adultos en diversos lugares del país, considerándose que son la causa del surgimientos de zonas cancerígenas. Los alegatos en el Tribunal Oral Penal de Goya comenzarán el viernes 25 (mañana).
Una noticia de General Pico hace saber que dos perros atacaron a un hombre de 79 años, quien se defendió con manos y brazos, en los cuales quedaron la marca de los dientes caninos. Y no fue peor por la intervención de un vecino, más joven, quien logró ahuyentar a los canes. No es el primer caso en La Pampa. Y puede no ser el último, habida cuenta de que quienes quieren tener perros capaces de estas agresiones, omiten tomar las precauciones necesarias. Esto también los lleva a tener que comparecer en tribunales.
El pasado domingo fue el Día Mundial de las Víctimas del Tránsito. Un fenómeno mundial, que, en nuestro país, en 2015, dejó un saldo de 7.472 muertos. En veinte años, los muertos en tales accidentes suman 151.244, según el recuento que lleva la organización Luchemos por la Vida. La Asociación Madres del Dolor, constituida por quienes han perdido seres queridos en tales sucesos, pide que se endurezcan las penas contra quienes provocan accidentes de tránsito con víctimas fatales. Ese día las asociaciones de bomberos voluntarios de todo el país hicieron un toque de sirena solidario.
A su vez, en Esperanza, Santa Fe, Elvio Erni (65 años) mató a su mujer, Graciela Merk, de 58 años, de varios tiros de escopeta y luego se suicidó con otro escopetazo. Ella iba en bicicleta, él la había seguido en su camioneta, de la cual se bajó para cometer el femicidio. Estaban separados. Una muerte más de una lista que no hace más que crecer. En cada lugar de la Argentina y también en muchos otros lugares del mundo
El acontecer hodierno lo confirma. No es necesario que existan enfermedades ni guerras para que la muerte haga su siniestra cosecha. No hay reposo para la de la guadaña. Sin contar la cantidad de heridos que deja cada accidente de tránsito: triplican o más la lista de muertos.
Atentamente:
Jotavé

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