Mendoza, sin coartada en el juicio del Atuel

LA SEMANA PAMPEANA

I – La Pampa logró en la semana un avance sustancial en sus esfuerzos por frenar la faraónica construcción de Portezuelo del Viento al lograr que dos provincias clave en el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (COIRCO), Buenos Aires y Río Negro, tomaran conciencia del peligro que significa para la cuenca la construcción de la presa que Mendoza planea como primer paso para el trasvase de caudales del rio Grande (principal afluente del Colorado) al Atuel. En la reunión de Coirco realizada en la semana, Buenos Aires y Río Negro le pidieron a Mendoza, junto con La Pampa, una expresa declaración que asegure que no esconde detrás de la construcción de esta presa, el trasvase que pondrá en riesgo de extinción el río Colorado. Ambas provincias parecen recién ahora comprender los alcances catastróficos que tendrá Portezuelo en el futuro de la cuenca si queda en manos de Mendoza. Tanto Buenos Aires como Rio Negro aceptaron la construcción de la represa y dejaron sola a La Pampa cuando el organismo interjurisdiccional fue llamado a votar por si o por no la obra. Como se sabe, la disidencia pampeana obligó al presidente Macri a laudar y lo hizo a favor de Mendoza y abrió así la posibilidad de avanzar con la licitación.

II – Pero la exigencia ahora de Coirco a Mendoza para que asegure que no habrá trasvase, cuyo efecto puede ser más tardío que significativo en la suerte de Portezuelo, tiene, auspiciosamente, una importancia inusitada en el juicio que La Pampa lleva adelante contra esa provincia por los caudales robados del río Atuel. Que el comité de cuenca del rio Colorado exija una declaración escrita que niegue la posibilidad de trasvase desbarata la principal coartada de Mendoza en su jugada dilatoria ante la Corte Suprema de Justicia para cumplir con la exigencia judicial de devolver el caudal pampeano del Atuel. Es que Mendoza propuso a la Corte su remanida zanahoria de devolver los caudales robados del rio Atuel a La Pampa con agua del rio Colorado que a través del trasvase del Grande que planea tomar de la represa Portezuelo. Si ahora Coirco le plantea que no acompañará nada que huela a trasvase en Portezuelo y le exige una garantía escrita de que no avanzará en ese sentido, se le presenta a Mendoza la disyuntiva de cumplir con Coirco para asegurarse Portezuelo pero a sabiendas de que se queda sin su principal argumento para demorar en la Corte Suprema el cumplimiento de la orden de devolverle a La Pampa los caudales que restablezcan el cauce en nuestro territorio.

III – Está claro que el ajuste que desde hace dos años largos descarga el gobierno nacional sobre la población, provoca problemas graves a los ciudadanos de a pié que sufren con el desempleo el peor de los castigos que puede sufrir el 90 por ciento de la población económicamente activa que solo posee la fuerza de su trabajo y no dispone de capital. Una de las respuestas ha sido la búsqueda de alternativas y de capacitación en cursos que muestran, se ha escuchado en la semana, un aumento en el número de asistentes que colma los cupos y refleja, a su vez, la voluntad de trabajar de los que no pueden encontrar empleo. Este fenómeno desmiente en la realidad y con la estadística en la mano, una de las mentiras a las que concurren los ejércitos de trolls pagos por el gobierno (y su cohorte de idiota útiles que los replican gratis) que justifican la actual crisis del empleo en simplificaciones como: “la gente no tiene ganas de trabajar” o “quieren un plan para no trabajar” y ofensas al carácter del trabajador por el estilo.

IV – Los que parece que no tenían ganas de trabajar en la semana fueron, curiosamente, los diputados radicales que pidieron vista del expediente de la obra de colocación del nuevo techo al Megaestadio y pegaron el faltazo al acto dejando plantado a los funcionarios del Ministerio de Obras Públicas que los esperaron el martes a las 7 de la mañana con todos los documentos que habían solicitado. Lo curioso es que al acto de vista del expediente en un tema que desvela al radicalismo desde hace años, iban a concurrir la casi totalidad de los diputados y sus asesores pero no fue ninguno. El presidente del bloque, que requirió el acceso al expediente nada menos que al gobernador, tuvo una imposibilidad de salud familiar para concurrir, pero el resto ni siquiera se molestó en explicar los motivos del faltazo. El episodio, casi un sainete de nuestra política lugareña, puede aparentar no tener más importancia que la que se desprende de la fama de pereza legislativa que se han ganado legisladores de todo signo política (pereza que tiene, no obstante, sus notorias excepciones). No obstante, si se lo analiza con algo de perspectiva, el episodio puede, de algún modo, pintar el tono característico que esa fuerza política se ha ganado en el, real o imaginario, pensamiento colectivo y que se traduce en la seguidilla de fracasos electorales en su intento, declamado, de ser la tan ansiada alternativa que necesita la provincia para salir de la larga hegemonía peronista. (LVS)