Menos salud

La salud de los argentinos también está siendo agredida por el ajuste que viene aplicando el gobierno nacional y su socio el FMI. El dato proporcionado por la Confederación Farmacéutica Argentina es estremecedor: en 2018 se vendieron cien mil remedios menos por día, en promedio, con respecto al año anterior, y para peor en los últimos meses esa tendencia se viene agravando. La caída afecta tanto a los medicamentos de venta libre como a los recetados, lo cual habla de un deterioro muy pronunciado en la atención de la salud de la población, en especial de los sectores sociales con menores ingresos.
El macrismo vuelve a demostrar que siempre está dispuesto a superarse en materia de generar daño social. Hace pocas semanas se conoció un informe de Unicef que reveló que la mitad de los niños y niñas del país está por debajo del límite de la pobreza. Ahora, con esta nueva noticia, nos enteramos que también están mucho peor atendidos en lo más básico que tiene un ser humano: la salud.
El programa Remediar, que se venía aplicando desde 2002 y que considera a los medicamentos como un bien social hoy es apenas un recuerdo. El macrismo, con su visión mercantilista de la salud -y de la política, desde luego- ha desfinanciado ese programa, como tantos otros, desentendiéndose de su responsabilidad básica de promover el bienestar general como ordena la Constitución Nacional.
Todos los índices socioeconómicos muestran un gran retroceso en la calidad de vida de los argentinos. La caída en el consumo de leche, por ejemplo, muestra el riesgo alimenticio de buena parte de nuestra niñez. Pero nada de eso preocupa al gobierno nacional pues su único desvelo es asegurarle la mayor rentabilidad posible a las grandes corporaciones, aunque para ello tenga que sacrificar a las mayorías en el altar del neoliberalismo.