Mercosur en un mundo en permanente cambio

Señor Director:
Los nuevos diputados argentinos al parlamento del Mercosur han asumido en Montevideo, en ceremonia que mostró su inclinación mayoritaria por la línea de integración regional.
Dado que ahora se han producido cambios políticos tanto en la Argentina como en Venezuela y que lo nuevo, según los antecedentes, buscará modificar en medida significativa la implementación de los objetivos de integración económica y unión aduanera, así como de corresponsabilidad en el mantenimiento y perfeccionamiento del sistema democrático, podía esperarse que estos nuevos diputados argentinos, los primeros elegidos con esa función específica, tuviesen que afrontar las diferencias resultantes. Ya el diputado por La Pampa ha confirmado que en Montevideo se dio una situación tensa.
Estos cambios políticos y los conflictos como los que se dan en Brasil y Venezuela, no son exclusivos de nuestra región. En el mundo de nuestros días nada está desconectado de lo que acontece en las otras regiones y en el planeta todo.
Días atrás pude leer unas declaraciones de Ernesto Samper, que fue presidente de Colombia (1994-98) y ahora es secretario de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas). Unasur se diferencia del Mercosur pero aparece como un desarrollo natural de un objetivo que está implícito en éste último, que ha hecho de punta de lanza para rescatar a las naciones de la región del apartamiento en que han vivido desde la independencia (de España), entendiendo que este comportamiento no ha favorecido su desarrollo ni contribuye a construir una relación nueva que tiene sus bases en la comunidad colonial y la relación con la metrópoli madrileña. Samper cree que hay que crear una ciudadanía suramericana para que sus cuatrocientos millones de habitantes se puedan desplazar libremente, salir y retornar de la región, estudiar en cualquier parte y también ejercer su profesión en cualquier parte,
Se pregunta por qué Suramérica no ha podido salir del ciclo extractivista, dando este nombre al hecho de que nuestra producción es predominante primaria. Se responde que es así porque el modelo neoliberal volvió hacia atrás los esfuerzos de desarrollo industrial y de complementación regional realizados entre los años 1950 y 1980. El neoliberalismo imperó en la región entre los 80 y los 90 y echó atrás los esfuerzos de la región para consolidar una base autónoma con la voluntad de proteger selectivamente la producción nacional. Después, observó el periodista entrevistador, vino otro ciclo, desde 2003, con Lula y Kirchner y antes con Venezuela (Chávez) y luego con Tabaré Vázquez y Evo Morales. Samper contestó que hasta la crisis actual estábamos viviendo una buena década y que hasta 2012 o 2013 la región disminuyó nada menos que en 120 millones de personas el número de pobres y creció a un promedio de 4,5 o 5 por ciento respecto al 2 por ciento de la región norte neoliberal. “Los astros se alinearon a favor de un modelo que privilegiaba por primera vez en muchos años” el desarrollo de nuestros países. También influyó al actual estado de cosas que han estado apareciendo en la región nuevos actores fácticos, como algunos medios de comunicación, distintos de los que hacían una prensa libre. Y aparecen algunos jueces y fiscales que toman decisiones políticas, ONGs sin financiaciones transparentes y agencias calificadoras de riesgo que tienen detrás a inversionistas de fondos privados extranjeros. “Esos nuevos actores oscurecieron y envilecieron la política, Si sumamos la crisis de los partidos tenemos un conjunto de factores golpistas que socavan la gobernabilidad en la región”.
Tal es el panorama, según la mirada desde la secretaría de la Unasur. Sintetiza el proceso que se ha dado en la región en el último medio siglo y los aspectos nuevos, muchos de ellos negativos, con que se van a encontrar los nuevos diputados del Mercosur.
Atentamente:
JOTAVE