Millones de seres humanos invisibles

LA TRAGEDIA DE LOS REFUGIADOS

El drama de los inmigrantes solo sale a la luz cuando naufragan y pasan a formar parte de la fosa común del Mediterráneo. No es posible hablar de paz con 65,3 millones de seres humanos desarraigados y humillados.
PABLO JOFRE LEAL*
Pasada la conmemoración del Día Mundial del Refugiado millones de seres humanos siguen ahí, se mueven y desplazan en su propio país o emigran pues el suyo ya no es seguro. Cruzan desiertos, selvas, montañas, se ahogan en los mares. Viven hacinados en tiendas precarias, malnutridos, sobreviviendo, añorando sus hogares y soñando construir uno.
“Los refugiados, según cifras entregada por Acnur (Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados), en su informe anual con datos del año 2015, muestran un incremento de un 55% con relación a las cifras del año 2014. 65,3 millones de hombres y mujeres, migrantes forzosos y que producto de guerras de agresión, invasiones, luchas civiles, actividades de grupos terroristas huyen buscando zonas más seguras, La mayoría son seres humanos provenientes del Magreb, del Sahel, de Sudán y de Sudán del Sur, Somalia, Eritrea, de Siria, la República Democrática del Congo y la República Centroafricana, Colombia, Irak y Afganistán fundamentalmente.
De esa cifra, 42 millones corresponden a desplazados internos, aquellos que escapan de las zonas de guerra o devastación de un país y se trasladan a zonas “más seguras”. 20 Millones considerados como “refugiados” es decir, aquellos que salen en busca de ese lugar que les evite la muerte, generalmente a países vecinos y finalmente 3,3 millones de hombres y mujeres que conforman ese contingente conocido como “peticionarios de asilo” y que son los que vemos en las noticias, cuando se les cierra las fronteras en Hungría, Eslovenia, mueren hacinados en camiones atestados en las carreteras de Austria, ensartados en las rejas de Ceuta y Melilla, asesinados por las bandas dedicados al transporte de migrantes, abandonados a su suerte en el desierto del Sahara o ahogados por miles al tratar de llegar a las costas europeas desde puertos de Libia (3.500 sólo en este primer semestre del año 2016).

Alemania vs. España.
Algunas sociedades europeas han dado respuestas mejores que otras. En los extremos se sitúa Alemania, que ha acogido hasta ahora 476 mil solicitudes de asilo y una España amnésica que sólo ha tramitado 15 mil solicitudes de asilo, que representa el 1% del total y donde el derecho de asilo retrocedió a números vergonzosos al conceder status de refugiado a sólo 220 solicitantes.
Siria, que sufre una cruenta guerra de agresión desde marzo del año 2011, es el país con mayor número de personas que se han desplazado internamente -8 millones- a los cuales hay que sumar cinco millones de refugiados, radicados principalmente en campos de Turquía, El Líbano, Irak y Jordania y sobre todo a partir de fines del año 2014 con un lento pero sostenido objetivo de llegar a Europa. Una Europa que el coro mediático de las grandes potencias es presentada como una región que sufre una severa crisis de inmigración cuando en realidad el número de personas que busca protección allí sólo alcanza el 0,15% del total de su población, conformada por 510 millones de habitantes.
Han salido más europeos producto de la crisis económica, que refugiados provenientes de países donde los gobiernos de Europa suele hacer negocios, financiar bandas terroristas, alentar la caída de gobiernos (Libia), invadir (Afganistán, Irak) o tratar de derrocar (Siria).

Irán, un ejemplo.
La Acnur consigna que el 86% de los refugiados del mundo son acogidos por países en vías de desarrollo. Turquía tiene ya 2 millones de refugiados sirios. El Líbano suma 1,4 millones -el 25% de su población-, Jordania aceptó a 700 mil refugiados sirios y en Irak, en la zona controlada por los kurdos, existen 300 mil refugiados.
La República Islámica de Irán acoge a un millón de refugiados afganos y 200 mil iraquíes. Pocos medios de prensa han destacado el tratamiento que la nación persa ha dado a los refugiados afganos. Con casi un millón de refugiados dentro de sus fronteras, la actitud de la República Islámica de Irán constituye por su atención, dedicación y generosidad, un modelo que la propia ONU considera “un ejemplo para el mundo” que debe ser imitado. Acceso a un seguro médico universal como el que tienen los iraníes, educación gratuita para casi 350 mil niños y adolescentes en las escuelas públicas, acceso a la universidad y a cursos de formación técnica y el permiso para que los refugiados elijan libremente su lugar de residencia son algunos de los rasgos del “tratamiento ejemplar” que Irán da a los desplazados. La Acnur destaca, que durante los últimos 35 años, Irán ha sido uno de los países del mundo con mayor número de refugiados dentro de sus fronteras a pesar de haber enfrentado una guerra contra Irak, bloqueos internacionales y una situación de continua agresión por parte de EE.UU. y sus aliados.

Niños solos.
Los datos entregados por Acnur muestran una dramática realidad: la mitad de los desplazados forzosos son niños y de ellos 100 mil han escapado sin la compañía de adultos. Esa realidad solo sale a la luz cuando alguno de esos pequeños muere ahogado en el Mediterráneo.
Las cifras estremecen pero no han modificado el actuar de las grandes potencias, principalmente Estados Unidos, la propia Unión Europea y sus socios de Oriente Medio como Arabia Saudita, Israel, las monarquías ribereñas del Golfo Pérsico, que son las que han catalizado, desde el inicio del despertar islámico hasta hoy el aumento de refugiados desde Siria, Libia e Irak principalmente.
El pasado 20 de junio, día en que se conmemoró el Día Mundial de los Refugiados, se constató una gran ausencia en las cifras y el análisis que hace Acnur y otros organismos internacionales de uno una verdadera tragedia. Se trata de los refugiados palestinos, que conforman la mayor crisis de refugiados del mundo y que año a año incrementa su número. La mayor y la más antigua crisis de refugiados que tiene el mundo y cuya solución no se vislumbra cercana y donde los intereses políticos, económicos e ideológicos hacen patente que sólo una decisión firme y resuelta que obligue a la entidad sionista a retirarse de los territorios ocupados, puede hacer valer el derecho de millones de palestinos de retornar a su hogares.

Los palestinos.
El 15 de mayo de cada año, desde 1948, los palestinos conmemoran la Nakba -la catástrofe o desastre en árabe- el comienzo del éxodo de millones de hombres y mujeres, que tuvieron que abandonar su tierras, tras el conflicto que significó la instauración de la entidad sionista en la región. Palestinos que viven, ya sea en los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania y que podríamos asimilarlos a desplazados internos bajo el poder de un potencia ocupante, tal como la propia ONU lo señala, como también en países vecinos.
Estos palestinos, para todos los efectos de la legislación internacional son considerados refugiados y deben regirse por las normas dispuestas, para aquellos que habitan en los territorios ocupados por la Autoridad Nacional Palestina en el caso de Cisjordania y Hamas en la Franja de Gaza. La denominada Agencia de las Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados Palestinos -Unrwa por sus siglas en inglés- que atiende a los refugiados palestinos los define “como aquella persona, primero, cuya residencia habitual era Palestina entre el 1 de junio de 1946 y el 15 de mayo de 1948. Segundo, hombres y mujeres que perdieron sus hogares y medios de vida a consecuencias del conflicto del año 1948. Tercero, aquellos que se refugiaron en alguno de los países o regiones donde opera la Unrwa y por último, son considerados refugiados los descendientes por la línea masculina de las personas que cumplen los requisitos 1 y 3.”

Cinco millones.
A fines del año 2015 la Unrwa tenía registrados a más de cinco millones de refugiados de Palestina de los cuales un 33% vive en 50 campamentos distribuidos en Jordania -donde habitan 2,1 millones de palestinos-, Siria con 500 mil refugiados y en la Franja de Gaza donde habitan 1.5 millones de palestinos, la Unrwa considera como refugiado a 1,2 millones. En Cisjordania de un total de 2,5 millones de habitantes un tercio de ellos son refugiados, de los cuales 250 mil viven repartidos en 19 campamentos. Además, existen un gran cantidad de palestinos que se encuentran en el resto de Oriente Medio, América Latina, Europa y Estado Unidos.
La organización Inspiraction consigna que existen 19 campos de refugiados en Cisjordania, 9 en la Franja de Gaza, 12 en Líbano, 10 en Siria, 10 en Jordania, y otros miles de palestinos refugiados, que viven en Egipto, Yemen, Kuwait y Arabia Saudí. La posibilidad de retornar a sus lugares de origen choca día a día con la realidad de una ocupación militar israelí que no cesa y que incrementa el número de colonos en los territorios ocupados, como es el caso de Cisjordania, donde ya 500 mil colonos se han asentado en dicha zona.

Invisibles.
Los refugiados palestinos, no sólo constituyen una bofetada en el rostro para una humanidad que suele no ver este drama, sino que una campanada de alerta respecto a que la solución, para esos millones de hombres y mujeres debe ser una prioridad si se quiere avanzar hacia la paz en la zona, tal como se debe vislumbrar y solucionar con Siria e Irak, con el pueblo afgano, con países como Sudán y Sudán del Sur, Eritrea, Somalia, parte importante de los países del Africa Subsahariana, sometida a las presiones políticas y económicas de las grandes potencias que alientan la división y el expolio. Solución también debe llegar para el pueblo saharaui y los 200 mil hombres y mujeres que habitan hace 41 años en los campamentos de refugiado de Tindouf en la hamada argelina, producto de la ocupación de su territorio a manos de la monarquía marroquí. Los refugiados de estos pueblos hablan de que no puede haber paz mientras la política del más fuerte y el desprecio a los derechos humanos sigan siendo el pan de cada día.
La conmemoración del Día Mundial del Refugiado convoca a no olvidar el resto del año que parece quedar en las sombras, y que solo sale a la luz cuando cientos de inmigrantes naufragan y pasan a formar parte de la fosa común del Mediterráneo u otros miles tratan de llegar al sueño europeo y reciben un portazo en las narices y en su dignidad. No es posible hablar de paz sin resolver el tema de 65,3 millones de seres humanos desarraigados, maltratados y humillados. La situación de los refugiados en el mundo ha generado una política de hacer invisible a tantos millones y negarles un futuro, cerrando las puertas de aquellos países que hasta hace pocas décadas eran sociedades de inmigrantes.

*Rebelión. islamoriente.com.

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