Murió “La Perla” del Mosad

TENIA 100 AÑOS EN ISRAEL. HABIA NACIDO EN ARGENTINA

Shlomit Kishik Cohen, espía israelí conocida como la “perla” del Mosad y nacida en Argentina, falleció ayer a la edad de 100 años, informó la prensa israelí.
Kishik Cohen trabajó durante mucho tiempo en el vecino Líbano, ayudando a transferir a judíos libaneses y de otros países hacia Israel. Se calcula que hizo llegar a más de mil judíos desde Líbano a Israel.
“Adiós (…) a la espía israelí número uno en Líbano”, escribió ayer lunes el diario Yediot Aharonot.
Esta mujer, también apodada Shula, nació en Argentina en 1917, en el seno de una familia judía que emigró a Jerusalén cuando ella era joven.
Se casó con un rico comerciante judío de origen libanés, Joseph Cohen, veinte años mayor que ella. Vivieron juntos en Beirut, donde la “perla” del Mosad tejió lazos con altos responsables del gobierno y comenzó a trabajar de forma voluntaria para el futuro Estado israelí.
Según el Centro del Patrimonio de Inteligencia, también habría conseguido, el día anterior a la proclamación de la creación del Estado de Israel en 1948, información sobre los preparativos militares en Líbano y los países árabes para la guerra contra Israel.
Kishik Cohen, que se unió al Mosad durante y tras la creación del Estado israelí, transmitió informaciones militares que provenían de Siria y Líbano entre 1947 y 1961.
Hace algunos años, afirmó haberse reunido con todos los jefes de la policía y los servicios de inteligencia libaneses, así como con los presidentes de este país.
“En aquella época me reuní con el presidente Camille Chamun, (…) después con Bashir Gemayel”, asesinado poco después de asumir el cargo durante la invasión israelí del Líbano en 1982.
Dijo que nunca reveló sus actividades a su esposo y también aseguró haber conseguido llevar a dos de sus hijos a Israel.
Shula fue detenida en Líbano donde fue condenada a muerte.
Formaba parte de una “red de espionaje muy importante” en aquel momento, “sino la más importante”, explicó el responsable de los servicios de espionaje libaneses, Sami al Jatib, en un documental de la cadena de televisión Al Jazeera difundido en 2016.
Fue liberada en un intercambio de prisioneros, tras la guerra entre árabes e israelíes de junio de 1967, y desde entonces vivía con su familia en Jerusalén. AFP-NA