No están solos.

COSAS QUE PASAN

Consternados, y con razón, están los socios del Club de Planeadores por el incendio que devoró nada menos que doce aviones. El golpe es durísimo para la veterana y querida institución de la ciudad. Los santarroseños hemos crecido mirando esas hermosas aves silenciosas que surcan el cielo y despiertan nuestra imaginación y las ansias de volar. Es un enorme esfuerzo el que les aguarda a los miembros del club para hacerlo renacer del fuego arrasador, pero no deben sentirse solos. Ya han recibido llamados solidarios de clubes de todo el país. También la ciudad, la provincia y sus gobernantes van a encontrar formas muy diversas de contribuir. Cada uno en su medida y armoniosamente, como corresponde. Ya no se hacen kermeses como antes, pero es seguro que no van a faltar muchas manos solidarias. El club, su gente y su historia se lo merecen.

De no creer.
¿Habrá algún límite para lo que ocurre en 25 de Mayo? ¿Siempre se estarán superando a sí mismos? Lo último que ocurrió puso, en principio, contentos a los que seguimos la odisea de los concejales por lograr un pequeño espacio en la radio municipal: apenas media hora por semana; nada excesivo. Pero tuvo que intervenir un juez porque el intendente y los directivos de la radio tienen una idea muy peculiar de la democracia y de los usos de los medios públicos. Finalmente los concejales lograron su programa pero… (en 25 de Mayo siempre hay un pero) no pudieron hacerlo solos. “Alguien” tenía que “guiarlos”, faltaba más. Y ahí estaba la directora de la radio, bien dispuesta a cumplir con esa misión de celadora. Encima se permitió retarlos, corregirlos e increparlos durante el programa. Esperemos que sea la última vez y que la próxima los concejales puedan hablar tranquilos en su espacio. Ellos solitos, que ya son grandes. Si quieren refutarlos, tienen el resto de la semana para hacerlo. Exactamente 167 horas y media. ¿No les alcanza?

Punto final.
Finalmente el dictamen de los peritos criminalistas coincidió con el de la junta médica: el fiscal Alberto Nisman se suicidó. Cuatro peritos confirmaron ese desenlace, al que se opuso en soledad el que designó Sandra Arroyo Salgado, ex esposa de Nisman. Es la misma conclusión de la junta médica que afirmó, taxativamente, que no existe ninguna evidencia que permita hablar de un homicidio. Ese resultado fue avalado por trece médicos con la oposición de solo dos de la querellante. ¿Qué van a decir ahora tantos chantunes televisivos y escribas desesperados por encontrar asesinos iraníes, venezolanos… y kirchneristas, por supuesto? (RAM)