¿Obama cumplirá sus promesas?

Representantes gubernamentales y expertos del sector privado y de la sociedad civil analizan las oportunidades comerciales y los obstáculos que salieron a la luz tras la inédita Cumbre de Líderes de Estados Unidos y Africa, que se celebró la semana pasada.
El presidente estadounidense, Barack Obama, se refirió a los 17.000 millones de dólares prometidos para el desarrollo de las oportunidades de negocios en Africa y declaró su voluntad de que Estados Unidos sea un “buen” y “equitativo” socio a largo plazo” para el éxito del continente.
“No podemos perder de vista la nueva Africa que está surgiendo”, declaró Obama ese día, cuando anunció las nuevas alianzas privadas, así como la reafirmación de su compromiso con la mejora de la infraestructura, la expansión del comercio y las oportunidades educativas para los jóvenes empresarios africanos.
Aunque los anuncios en su mayoría benefician directamente al sector privado de Estados Unidos, las organizaciones sin fines de lucro expresaron un entusiasmo similar acerca de la promesa que ofreció la reunión de un mayor compromiso económico con Africa.
La cumbre “ofreció la oportunidad para que Estados Unidos considere a Africa como una tierra de oportunidades”, señaló Gregory Adams, director de eficacia de la ayuda en la sucursal estadounidense de la organización humanitaria Oxfam.
El encuentro también contribuyó a llevar las relaciones entre EEUU y Africa “del patrocinio a la asociación”, y facilitó intercambios “buenos” y “directos” entre los representantes de la sociedad civil de ambas partes, añadió.Sin embargo, Adams advirtió que no todas las voces africanas se escucharon durante los tres días de la cumbre, y que hace falta realizar una “distinción importante” entre los diversos intereses económicos de los africanos.
“Los líderes africanos piden la inversión de EEUU, mientras los africanos de a pie reclaman puestos de trabajo… este desfasaje no se abordó del todo”, afirmó Adams.