Obras que fugan del presupuesto

El palco de la Exposición Rural de Santa Rosa fue el escenario que usó el gobernador para levantar su queja contra el torniquete económico que aplica el gobierno nacional contra La Pampa. Lo hizo sabiendo que en el lugar, además de los representantes del sector económico más poderoso de la provincia, se encontraba un alto funcionario llegado de Buenos Aires: el secretario de Agricultura.
Quizás para mostrar que no solamente apela a la queja el jefe del gobierno pampeano anunció que su administración encarará las próximas etapas de la llamada “obra de los daneses”, un proyecto que el Ejecutivo nacional quitó del Presupuesto 2018 y que fue motivo de un duro cruce entre funcionarios de Provincia y Nación por la documentación técnica de ese emprendimiento.
Pero no solamente está esa obra -imprescindible para el manejo de las inundaciones en un área productiva estratégica de la provincia- en el ojo del huracán sino también el segundo tramo del acueducto del río Colorado el que también desapareció del listado de obras presupuestadas a financiar por Nación. Y como si no bastara con esas malas noticias, enseguida llegó otra: el cupo de viviendas para La Pampa se redujo a niveles microscópicos: poco más de medio centenar de unidades están previstas para ser financiadas por Nación el año que viene cuando nuestra provincia venía ejecutando un promedio muy superior: unas dos mil anuales. Y ello sin contar el “descuido” en el mantenimiento de las rutas nacionales afectadas por las aguas ante el paso tan cansino que viene mostrando Vialidad Nacional. Quizás el mejor ejemplo lo constituya el tramo del Bajo Giuliani de la ruta 35 que mereció la “invasión” jurisdiccional del gobierno pampeano ante el fuerte reclamo de empresarios locales y la inacción federal.
Como se puede ver, la lista es larga y ya no permite una mirada ingenua. Cuando se compara la mezquindad de las partidas que envía -o que tiene previsto enviar- Nación a La Pampa con la creciente generosidad para beneficiar a otras jurisdicciones el contraste salta a la vista. Abundan los informes que destacan ese trato preferencial del que gozan los gobernadores que saben cultivar buenas relaciones con la Casa Rosada, tanto por pertenecer al mismo espacio político como por acatar las recetas que “sugiere” Nación. Por ejemplo, es bien sabido que la negativa del Ejecutivo pampeano a reducir el monto de las jubilaciones no cayó bien en Buenos Aires, y hoy se lo están haciendo saber.
Ante el reclamo que levanta el gobierno provincial el macrismo replica mostrando sus propios números. Sin embargo esas cifras poco pueden hacer ante los hechos incontrastables como las obras que se sacaron del presupuesto o la abrupta reducción del cupo de viviendas. La próxima batalla se dará en el Congreso cuando se debata la denominada “ley de leyes” y los legisladores nacionales pampeanos tengan que levantar o bajar sus manos. Pero mientras llega esa instancia por ahora resulta innegable que la voluntad de Nación de disciplinar a los gobernadores aplicando el conocido método del “látigo y billetera” quedó expuesta en forma evidente.