Obras y deudas

Contra lo que algunos presuponen, sobre todo los que habitan en las localidades más urbanizadas del este de la provincia, el oeste también existe. Una noticia de este diario dio cuenta de la actualidad de Algarrobo del Aguila, una de las poblaciones de esa región que ya pasaron largamente los cien años de su fundación.
En una tierra árida, con temperaturas muy rigurosas, calores y fríos extremos, con una economía basada en la ganadería, hoy castigada por las continuas sequías, sus adelantos han sido importantes en los últimos años. De hecho, fue el segundo pueblo en La Pampa con mayor crecimiento poblacional porcentualmente entre los dos últimos censos. Por supuesto, hubo ayuda tanto de Nación como de Provincia porque de otra forma sería imposible realizar obras de cierta importancia con las exiguas arcas municipales.
La información precisa que ha mejorado la situación en la que se encontraba la localidad. La presencia de las primeras cinco cuadras de asfalto aunque parezca poco, era algo impensado hasta no hace mucho.
Esto no significa que los avances en el pequeño pueblo de unos 600 habitantes, sean parejos para todos los de esa región. Más allá en el oeste, sobre el límite con Mendoza y en el mismo departamento de Chical Có, se encuentra La Humada. Allí todavía quedan muchas deudas pendientes. Una, recurrente, es la falta de agua potable. El servicio que llega a la localidad a través del acueducto desde Aguas de Torres y del tanque de distribución local no es el mejor y, de hecho, los análisis han determinado que el agua de ese depósito ha estado contaminada.
Falta mucho por hacer por los habitantes del oeste. Por ahora, el último censo parece indicar que se ha frenado la incesante migración de los habitantes de esa zona por falta de oportunidades y mejor vida en los centros urbanos más importantes. La acción de municipios como el de Algarrobo del Aguila también ha contribuido.