Ofensiva contra la especulación urbana

LA SEMANA PAMPEANA

I – La administración municipal anunció en la semana que prepara un “impuesto al baldío” para tratar desalentar la especulación inmobiliaria que ha convertido a Santa Rosa en uno de los lugares del país donde la tierra urbana tiene precios más caros. Acompaña así la intención del gobierno provincial que, este año, incluyó en el presupuesto un aumento sustancial del impuesto inmobiliario que deberán pagar las tierras vacantes en ciudades y pueblos y que asciende a 3.200 pesos por referencia.

II – La idea reconoce como antecedente histórico el similar intento de la administración socialista en la década del 30 cuando la Sucesión Gil, heredera de las enormes extensiones de terrenos urbanos, acaparaba centenares de terrenos baldíos en una especulación inmobiliaria que obligaba a las familias a ir a vivir a los barrios alejados, mientras en el centro la mancha urbana estaba lejos de ser una masa compacta.
Aquél intento logró, merced a la aplicación de una tasa de inspección y de cercos y veredas, elevar varias veces el valor de lo que debían pagar los propietarios de más de un terreno y, consecuentemente, obligar a la venta de buena parte de esos solares que le daban a sus propietarios dividendos más altos, año tras año, que ninguna otra inversión conocida por la época. Años después la Corte Suprema, fiel a su orígen y a su función de garantizar y ordenar la acumulación de capital, declaró inconstitucional la ordenanza socialista pero buena parte del objetivo estaba cumplido y la sucesión debió desprenderse de buena parte de sus terrenos.

III – Así, y lamentablemente, el orígen de la especulación con terrenos es, en Santa Rosa, parte de su historia y se remonta nada menos que al propio fundador y sus descendientes que, a despecho del progreso de la ciudad que fundara, no dudó en privilegiar sus intereses personales relegando el crecimiento y tornándolo problemático. Es aquélla práctica de acumular tierra esperando que se precie y la acción de los modernos especuladores (sumada a las desacertadas políticas de ubicación de viviendas sociales que agravaron el problema), el origen de la enorme extensión de Santa Rosa cuya superficie (a la que se suma la conurbación con Toay que casi la duplica) alcanzaría para albergar una población diez veces más numerosa que la que tiene.

IV – En la semana el gobierno profundizó su ofensiva para reestatizar el servicio de gas natural y que sean el Estado Provincial y las cooperativas los prestadores en vez de la multinacional Camuzzi. En una conferencia de prensa el mandatario se lo dijo sin pelos en la lengua a funcionarios de la empresa que le había pedido una audiencia para justificar su posición. Pero Verna rechazó sus argumentos y les reprochó que se equivocaron en la estimación del crecimiento vegetativo de la población y están brindando un servicio deficiente y que no logra cubrir la demanda de nuevas conexiones desde hace años. “No voy a hacer obras para que ustedes facturen”, les advirtió y reiteró que pedirá la caducidad de la concesión por incumplimiento de contrato.

V – El Superior Tribunal de Justicia dio un paso más para que la justicia pueda pronunciarse de una vez por todas sobre la condena a prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos que pesan sobre el ministro de Seguridad. El máximo organismo jurisdiccional de La Pampa le rechazó una chicana presentada por el reo cuya estrategia es, claramente, presentar apelaciones, recursos y recusaciones para dilatar lo más posible la decisión final que, teme, confirme el fallo del tribunal que lo juzgó y lo eyecte del cargo que ostenta en el gobierno provincial. Si la justicia de La Pampa en todas sus instancias lo condena, su suerte estará echada pues no habría forma de sostenerse en contra de un poder que, constitucionalmente ejerce el control de legalidad de todos los ciudadanos y más aún de los funcionarios. Podría concurrir en queja ante la Corte pero ese organismo, invariablemente, no hace lugar a los pedidos como los que formularía el ministro.

VI – Luego de casi medio siglo, Santa Rosa cuenta a partir de esta semana, con un nuevo cine construído íntegramente como tal. El anterior -el cine América- fue construído a principios del los 70 pero solo duró unos años, poco después fue convertido en un boliche bailable y hoy es un negocio de venta de productos importados baratos. En aquéllos años la ciudad contaba con una cantidad de salas de las que hoy solo sobrevive el Cine Don Bosco. La inauguración de Milenium dota a Santa Rosa de una sala con la más moderna tecnología y le permite seguir acompañando el movimiento mundial que logró recuperar el cine como un fenómeno social y cultural luego de la crisis por la competencia de la oferta de películas para televisores. (LVS)