Otra demostración de fuerza a la ciudad

A los vecinos de esta ciudad les debe estar costando mucho entender lo que vienen presenciado en las últimas horas. Nada menos que el ministro del Interior actuando como mediador entre el Grupo Clarín y la municipalidad santarroseña para llegar a un acuerdo por la millonaria deuda de Cablevisión acumulada a lo largo de muchos años de no pagar la tasa por espacio aéreo.
Resulta imposible encontrar un ejemplo siquiera parecido en la historia de esta ciudad y esta provincia, lo cual pone de manifiesto que la ya conocida cercanía entre el gobierno nacional y el poderoso Grupo Clarín es mucho más estrecha de lo que hasta ahora parecía. Que el responsable de la cartera política nacional se muestre como gestor de la mayor corporación de medios del país ante el intendente de una modesta capital de provincia excede cualquier pronóstico. Además, el hecho de que sea el funcionario que maneja los recursos económicos del Estado nacional destinados a auxiliar las comunas del interior necesitadas de fondos, torna mucho más llamativa su actuación. De paso, no puede olvidarse que décadas atrás un familiar del ministro tuvo activa participación en la conducción de la empresa deudora.
Los santarroseños saben muy bien que Cablevisión ejerció férreamente su condición monopólica hasta que irrumpió la cooperativa eléctrica local y liberó a los vecinos de sus abusos tarifarios. Pero también la empresa se permitió un trato desconsiderado hacia la municipalidad al negarse a pagar, unilateralmente, el canon por el uso del espacio aéreo. Por si no le alcanzara, la compañía usó su fuerte poder de lobby con el anterior gobernador de la provincia para usar -a cambio de un precio irrisorio- las columnas de la CPE en lo que constituyó un fuerte conflicto en nuestro medio.
La deuda que legítimamente reclama hoy la comuna se originó en la falta de cumplimiento de Cablevisión, durante muchos años, de sus obligaciones económicas para con el municipio. Esa persistente negativa provocó la acumulación de un considerable pasivo que obligó a las autoridades comunales a iniciar acciones judiciales.
La prepotencia de la empresa a la hora de tratar a los vecinos, a la cooperativa eléctrica y a las autoridades de la ciudad se prolonga ahora con esta insólita intervención del ministro del Interior que aparece intercediendo entre las partes para “facilitar” un acuerdo. El hecho sorprende -y consterna- porque el poder político aparece subordinado al poder económico, asumiendo un rol impropio de su función.
El ciudadano que observa esta intervención oficial por una deuda privada recibe un mensaje perturbador, que se potencia con el recuerdo de uno de los primeros actos de gobierno que concretó el actual presidente cuando, recién asumido, anulaba por decreto el articulado antimonopólico de la Ley de Medios Audiovisuales, tal como lo exigía el Grupo Clarín.
Lo que se preguntan los vecinos ahora, y con razón, es qué libertad de acción podrá tener el intendente en esta “negociación” cuando el alto funcionario nacional que lo convoca es el que maneja los recursos económicos que tanto necesita la ciudad para superar la grave crisis en la que está sumergida.

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