Otra polémica en el ardiente enero

Estos abrasadores días de enero han demostrado ser propicios para los debates. Primero fueron los incendios los que levantaron los ánimos entre el oficialismo gobernante y la oposición en un fuerte intercambio en el que también terció el gobierno nacional a través de su cuestionado ministro de Ambiente.
Ahora llegó el turno de los créditos de promoción económica. Días atrás, cuando se entregó el primero de esos préstamos a un emprendedor de Santa Rosa, el ministro de Desarrollo Territorial sorprendió con un regaño contra la municipalidad por la “engorrosa” demora en tramitar estas ayudas económicas. La réplica llegó de inmediato por partida triple: primero el secretario de Hacienda y la directora de Desarrollo Económico respondieron apelando a argumentaciones técnicas. Ambos funcionarios justificaron los tiempos morosos en virtud de la documentación que exige la normativa, los cuidados que se adoptan en la evaluación de los proyectos y de que es el municipio el garante de esos créditos. Pero fue la tercera voz, la del propio intendente, la que puso el condimento picante en el debate. El jefe comunal, como suele sucederle con frecuencia, no se cuidó a la hora de elegir las palabras: calificó a sus colegas -que el ministro había elogiado por la ejecutividad con que tramitan los créditos- de “irresponsables”, de “digitar” y de elegir los beneficiarios “por la cara”. De inmediato hubo reacción. El intendente de Alpachiri, en voz alta, le pidió más “cuidado” a la hora de enjuiciar y de no meter “a todos en la misma bolsa”, en tanto desde las propias filas radicales algunos intendentes también dejaron trascender su malestar aunque prefirieron bajarle el tono a la discusión para no alterar la convivencia puertas adentro de la UCR. Todo indica que la reciente llegada del hermano del intendente santarroseño al máximo sillón del radicalismo provincial operó como un amortiguador para atemperar las réplicas de quienes se sintieron molestos -y con razón- por las ásperas imputaciones recibidas.
El cierre del debate, por ahora, lo ofreció quien lo había iniciado: el ministro de Desarrollo Territorial. Con números sobre la mesa informó que el 90 por ciento de las comunas devolvió a la Provincia, en tiempo y forma, los montos comprometidos y añadió que en 33 municipios se otorgaron 316 créditos que generaron 500 puestos de trabajo. En el comienzo de la discusión, la semana pasada, también había aportado una cifra. En esa oportunidad, cuando se entregó el primer crédito en Santa Rosa, sostuvo que había 200 propuestas esperando turno, de ahí la recriminación al intendente por el atraso en las adjudicaciones.
No es la primera vez que le llegan reproches a las autoridades comunales santarroseñas por un problema que se está haciendo cada vez más ostensible: la demora en reaccionar con agilidad frente a demandas que necesitan respuestas expeditivas. En este caso se trata de oportunidades de trabajo en un panorama general de creciente desocupación. La crisis económica aumenta día a día la cantidad de personas que caen en el desempleo por lo tanto es un problema que debe atenderse con la máxima dedicación y urgencia.