miércoles, 13 noviembre 2019
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Otro «cambio»

Hasta ahora en nuestro medio las personas se reunían para organizar las más diversas iniciativas: clubes, cooperativas, sindicatos, fundaciones, centros vecinales, partidos políticos, colectividades, asociaciones civiles, etcétera. Pero nunca, hasta ahora, se había conformado una agrupación de personas identificadas entre sí por su condición de desocupadas con el objetivo primordial de luchar para conseguir trabajo. Eso es la flamante -e inédita- Agrupación de Despedidos de Alpargatas que se presentó en público en conferencia de prensa y anunció que representa a centenares de personas en la misma situación.
Le corresponde al macrismo el mérito exclusivo de haber provocado semejante «cambio» en el paisaje social pampeano y en todo el país. Gracias a la tenaz actuación de los CEOs del gobierno nacional y sus políticas socioeconómicas, hoy las personas están cambiando de raíz sus intereses y en lugar de juntarse para conformar entidades como las mencionadas al comienzo de este artículo, lo hacen para reencontrarse con algo que les ha sido arrebatado: la posibilidad de trabajar para «parar la olla» con el esfuerzo propio.
Es una verdadera lástima que el Presidente de la Nación haya decidido limitar sus viajes al interior del país con el fin de «resguardar su imagen», como informara el diario La Nación. Es muy probable que, de acercarse a nuestra provincia, los integrantes de esta flamante asociación de desocupados -junto a los miles que se encuentran en la misma condición y que en conjunto lograron el ansiado récord nacional de desempleo para el conglomerado Santa Rosa-Toay- no dejarán de ir a saludarlo en «agradecimiento» por la situación que están viviendo.
Quizás a Jaime Durán Barba o a otro de los tantos asesores de imagen y marketing del equipo presidencial se les pueda ocurrir alguna idea brillante para celebrar este nuevo «cambio» en la sociedad. Un consejo: si llegan a venir por acá, no se les ocurra convocar a la gente con globos amarillos y bailecitos; da toda la sensación de que el horno no está para bollos.