Para Michetti no hay abortos no punibles

LUCES Y SOMBRAS DEL DEBATE SOBRE EL ABORTO

Las palabras de la vicepresidenta en las que expresó su posición contraria a la interrupción del embarazo, aún si fuera fruto de una violación, causaron repudio hasta en sus propias filas.
IRINA SANTESTEBAN
Gabriela Michetti suele causar estupor por sus declaraciones, a veces por la ignorancia que revela, inexcusable por la función que ocupa. Otras porque expresa, sin filtro, un conservadurismo ultramontano.
El debate sobre el aborto está hoy en un punto álgido pues se debatirá en el Senado y podrá (o no) convertirse en ley. Los sectores más reaccionarios han redoblado sus esfuerzos para impedir que se apruebe. Con una mentirosa bandera de defensa de “las dos vidas”, se han lanzado, como Michetti, a una pelea que es “a todo o nada”.

“Que vaya al psicólogo”.
En una entrevista con “La Nación”, dijo que una vida ya concebida (así sea de días o pocas semanas) no podía interrumpirse aunque fuera fruto de una violación. Y remató de manera simplona: “lo podés dar en adopción, ver qué te pasa en el embarazo, trabajar con psicólogo, no sé”.
Inmediatamente generó decenas de críticas, hasta de su propio espacio político. Daniel Lipovetzky, del PRO, que presidió el debate sobre el tema del aborto en la Cámara de Diputados, le dijo que “atrasaba cien años”. Y Laura Alonso, insospechada de progresismo alguno, declaró que cuando lo supo pensó que “habíamos vuelto al medioevo”.
En realidad no está tan atrasada la segunda mandataria, porque así piensa -todavía- la mayoría de la Iglesia Católica y sectores no tan minoritarios de nuestra sociedad. La redacción de 1921 del art. 86 del Código Penal sólo preveía la posibilidad de abortar para la mujer “idiota o demente” que hubiera sido víctima de una violación. Luego, en 1968, el penalista Sebastián Soler amplió esa posibilidad a cualquier mujer víctima de violación, pero con la condición que hubiera realizado la denuncia y se hubiera iniciado la acción penal.
La Corte Suprema de Justicia en 2012, dio el alcance definitivo a la interpretación de los abortos no punibles, con el fallo F.A.L. Sin embargo, jueces y tribunales inferiores han aceptado amparos de los sectores antiabortistas, que contradicen ese fallo, y por ello la Guía de Abortos No Punibles, que la Corte ordenó implementar en esa sentencia, sólo se cumple en 9 de las 24 provincias.
Entonces, a no asombrarse tanto con la vicepresidenta, que hizo público lo que por muchos años pensaron y aplicaron la mayoría de los tribunales. Y aún hoy, expresa el sentir del poderoso lobby de la jerarquía católica, abogados, jueces, médicos, etc.

Contra el aborto.
La semana pasada se presentó ante el Senado de la Nación, una carta firmada por 1.869 abogados de todo el país -entre ellos el secretario general del Gremio de los empleados de la Justicia Nacional, Julio Piumato-, en la que piden que se rechace el proyecto de legalización del aborto que se aprobó el 14 de junio en Diputados.
Expresan que es “inconstitucional”, porque violaría la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH), que establece que “toda persona tiene derecho a que se respete su vida” y agrega que “este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción”.

La universidad, a favor.
Contrariando el sentido de esos abogados, la Facultad de Derecho de la UBA se pronunció a favor del proyecto aprobado. En un comunicado expresó que se enmarca en el artículo 75 del Tratado de Derechos Humanos, que garantiza “el derecho a la vida, la salud, la integridad física, psíquica y moral, la intimidad, la dignidad, la igualdad de las mujeres, niñas y personas con capacidad de gestar, la autonomía, el derecho a vivir una vida libre de violencia, contra los tratos crueles, inhumanos y degradantes”.
Para los académicos de la UBA es muy importante que las personas gestantes puedan “auto determinarse” y decidir sobre su propio cuerpo. Plantearon que la interrupción legal del embarazo era una deuda pendiente de la democracia.
Para esa Facultad de Derecho lo más importante es erradicar los abortos clandestinos, y las muertes y otras consecuencias nocivas para la salud de las mujeres. Y citan al ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, quien informó que en el país se realizan entre 370.000 y 522.000 abortos por año con un saldo de 49.000 hospitalizaciones por complicaciones en los abortos inducidos. Rubinstein dijo que “está demostrado que en los países donde el aborto es legal la cifra de abortos que se hacen no es mayor que la de los países donde es ilegal, es decir, no aumentan por ser legales. La gran diferencia es que en esos países se ha reducido drásticamente la mortalidad materna”.
En el ámbito de la UBA, se pronunciaron a favor de la legalización del aborto, la Facultad de Medicina, la de Farmacia y Bioquímica, y su máximo organismo, el Consejo Superior.
La Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que ya lo había hecho en 2010, ratificó su posición favorable, lo mismo que el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y la de Salta (UNSa). En La Pampa, la UNLPam lo hizo por resolución de su Consejo Superior el 9 de abril pasado, adhiriendo a las actividades de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal.
El organismo que nuclea a los rectores y rectoras de todas las universidades públicas, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), emitió en abril un comunicado firmado por 39 representantes, encabezado por el lema de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito: “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”.
Un punto destacado: “La necesidad social de avanzar en la despenalización del aborto es un problema de salud pública que debe tratarse en el marco del acceso universal e igualitario a la salud en tanto derecho humano insoslayable que debe ser garantizado por el Estado nacional”.

Marea verde.
Lo más importante del debate sobre el aborto, ha sido la impresionante movilización callejera de miles y miles de mujeres que, portando banderas y pañuelos verdes, impusieron en la agenda política el legítimo reclamo de “anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”.
En Santa Rosa, el pasado sábado, la marea verde quedó plasmada en el medio millar de mujeres que realizaron una acción callejera frente a la Legislatura, y la difusión de un comunicado firmado por decenas de pampeanos y pampeanas de los más diversos sectores, apoyando la aprobación en el Senado del proyecto de ley.