Para sociedad agrietada respuesta escolar puente

Cuando se habla la “grieta social” puede que se haga referencia a la brecha política que expresaría una cantidad de grietas de distinto ancho y profundidad.
Esta diversidad de situaciones socioeconómicas no es cosa nueva. Si vivimos en una sociedad capitalista, las brechas o grietas son la consecuencia del sistema económico. La respuesta escolar, universal y gratuita, con que la Argentina organizada creyó responder a todos los desafíos, no satisfizo las expectativas, ni con los sobrevivientes de las culturas precoloniales ni con los niños y los iletrados que salieron de todos los ambientes y niveles sociales asociándose a una esperanza redentora. El guardapolvo blanco y otros símbolos dieron cuenta de la voluntad de cerrar las grandes brechas sociales. La escuela pública, universal y gratuita no fue pensada para igualar realmente lo que sociedad separa desde el nacimiento. ¿Cómo enseñar lo mismo y de la misma manera a niños de una villa miseria, muchos de los cuales viven en situación de calle (salen de ella y vuelven a ella luego de las horas escolares), con los que provienen de un barrio donde se sobrevive con lo justo, pero al menos hay familia organizada, y con los que vienen de los sucesivos niveles de la clase media y la clase alta?
Una sociedad así fragmentada demanda un sistema educativo que atienda la diversidad de las situaciones, por lo menos en las etapas preprimarias y en la primaria. Por lo que leo en un reportaje que le hacen a una maestra veterana llamada Susana Reyes (hoy de 60 años) ella ha creado y sigue impulsando una experiencia educativa “única en el país”. Ella dirige el Centro Educativo Isauro Arancibia, que tuvo nacimiento en la zona de la estación Constitución de la metrópoli y ahora tiene emplazamiento amplio en San Telmo y cuenta con relaciones especiales con la universidad nacional de Avellaneda. En su primer emplazamiento, Susana contó con el apoyo de la organización de meretrices del barrio, quienes le informaron que en la estación Constitución vivían muchos niños en situación de calle, sin estar integrados a forma alguna de estructura familiar. La escuela fue a buscarlos y logró incorporarlos. Desde entonces tiene una matrícula que crece año a año. En su actual edificio propio de San Telmo tiene más de 300 alumnos, que se distribuyen en un jardín maternal, sectores de emprendimientos productivos y hasta un hogar con capacidad de alojar a 25 personas. Susana es profesora de enseñanza primaria, con especializaciones para enseñanza de adultos y adolescentes. Asimismo es psicóloga social. Ahora depende de la universidad de Avellaneda. El hospital Argerich instala a profesionales dos veces por semana en la escuela. También se ha creado un Centro de Acceso a la Justicia, sobre todo para que los alumnos y adultos se pongan al día en documentación personal. Hay niños que ni siquiera fueron anotados al nacer.
La nota en Página/12, 6-11.

Premio.
El Senado nacional entregó el premio Honor al Mérito Científico, por primera vez.. Distingue a equipos de investigación de 22 provincias.
La Pampa estuvo presente en esa premiación, pues le fue entregado a Ana Caumo, nacida en Santa Rosa. Intervino en la construcción satélite Arsat 1, como ingeniera electrónica jefa. Entregó la distinción la senadora Norma Durango.

Offshore.
La última nómina de quienes llevan sus ganancias o las de sus representados a paraísos artificiales, tiene resonancia en el mundo, sobre todo porque en la lista aparece la reina Isabel entre otros personajes del partido conservador.
En la Argentina también hace ruido, pero no tanto. El ministro Aranguren, que aparece vinculado como administrador de varias firmas, dijo que este hecho “no constituye per se un delito”. Sin embargo para los ingleses es “de por sí” algo muy penoso si también Isabel lo hace. No paga rentas en el país del que es reina.
Jotavé