PJ pampeano: el bastión, el proyecto y los dos peronismos

¿REBELDE O VERTICALISTA? ¿ALINEADO O AUTONOMO?

Norberto G. Asquini – Las implicancias del avance del FpV sobre el distrito pampeano. La caída del “bastión” PJ en La Pampa y la “intromisión” nacional. Los dos peronismos, el leal y el disidente a CFK, una alineado y el otro autónomo. ¿Cuál será el rostro que prevalezca entre ambos?
Volvamos, una y otra vez, como Marty McFly y su DeLorean, a una cuestión central en la política de los últimos años en La Pampa: los dos peronismos que coexisten y el avance K en la provincia. La semana pasada se produjo una jugada política, cuyo desarrollo continuará en los próximos días, cuando el PJ nacional, en manos del kirchnerismo, intervino en la decisión del PJ provincial de convocar a postulantes para las primarias del 9 de agosto, trató de apartarlo vía jurídica por no acatar la orden emanada del congreso nacional partidario y, por primera vez en la provincia, conformó el Frente para la Victoria nacional con dos fuerzas aliadas menores (Encuentro y humanismo). Es que desde Nación se quiere imponer la lista de candidatos para el Congreso y el Parlasur que sean representativos del proyecto nacional que encabeza la presidenta Cristina Fernández. La medida fue resistida por el núcleo vernista-marinista en el Consejo Provincial, que quiere presentarse como PJ La Pampa y que no les digiten los candidatos. Para unos es alineamiento y selección de candidatos, para otros es disciplinamiento y digitación. La polarización es la marca de las próximas elecciones.

¿Foto o película?
La decisión del PJ nacional de intervenir en el distrito pampeano podemos verlo como una foto o como una película. La foto es el momento de CKF, que debe dejar la presidencia con una alta popularidad -cosa que no consiguió ningún presidente- y pretende conformar un escenario en el que el kirchnerismo se mantenga en el poder en la siguiente etapa. La película muestra cómo finalmente se plasmó el avance del FpV en el territorio provincial. En 2011, la intervención de CFK en las elecciones pampeanas -coyuntura en la que la mandataria contó con un alto respaldo y disputaba su reelección en el cargo-, hizo que el PJ bajara sus precandidatos a diputados nacionales y apoyara a los postulantes K en la lista del Humanismo. Fue el atajo electoral que encontraron desde la Casa Rosada para imponer los nombres, por fuera de la estructura del PJ. Esta vez, la avanzada fue mucho más allá y emitió una orden desde el Congreso nacional partidario para anular cualquier decisión distrital que se contrapusiera a la Casa Rosada.

Historia del FpV.
El justicialismo pampeano y el kirchnerismo tienen una historia que se tejió durante doce años de convivencia, que tiene su desarrollo y sus vaivenes según fuera el escenario político para los Kirchner, y que tiene su capítulo actual con la conformación del FpV nacional en La Pampa y la caída del “bastión” PJ -La Pampa era el único distrito donde no estaba creado-, lo que era un orgullo para los vernistas.
El kirchnerismo reconfiguró la política nacional y el poder en el peronismo, y La Pampa no estuvo exenta a ese proceso. Es la primera vez que el FpV nacional se conforma en la provincia. En 2003 hubo un FpV, el de Néstor Ahuad, pero fue provincial. En ese momento, con Carlos Verna en el gobierno y un Néstor Kirchner que buscaba respaldos, la relación fue de autonomía para el peronismo pampeano. En 2007, el PJ llevó a CKF para presidenta, y se le retiró el apoyo al FpV local, ya disminuido, que desapareció. La relación con la Rosada fue de acercamiento por parte del gobernador Jorge, pero de una postura disidente por parte del vernismo. En 2011, con la reelección de CFK, terminó por partirse el justicialismo pampeano. Jorge se alineó al kirchnerismo en 2012, los intendentes pasaron a respaldar el proyecto nacional y La Cámpora tuvo su expresión institucional legislativa. Del otro lado, creció la disidencia del vernismo. Junto con el marinismo, siempre consideraron que los legisladores K llegaron a donde están “de prestado”.
Todo esto estuvo enmarcado en un proceso de creciente centralización política, y económica, por parte del kirchnerismo nacional y los momentos de alto y bajo respaldo popular al gobierno nacional. Según fuera la ola, así se comportaba el PJ provincial. De la resolución 125 al 54% de CFK en las urnas, la marea política empujaba al peronismo pampeano a un lado u otro en cada resurgimiento que tuvo la presidenta después de tiempos desfavorables.

De un lado, y del otro.
Bajo la era K, el peronismo pampeano se dividió en estos últimos años y esto queda plasmado en la interna actual. O para decirlo de otra manera, la fractura local (jorgismo-vernismo) encontró un conflicto mayor en el cual sostenerse (kirchnerismo-disidentes). Bajo la representación de los dos líderes locales, el gobernador Jorge y el senador Verna, los dos sectores que comparten el PJ desde hace años están bien diferenciados, no solo en la cuestión provincial, sino ahora en su postura ante el gobierno nacional. Según cómo se los mire, unos representan al modelo K y los otros al peronismo no alineado. Para el primero hay respaldo a un proyecto nacional que representa al peronismo y los otros son rebeldes o desobedientes. Para los segundos, ellos encarnan el PJ autónomo sin intromisiones nacionales y los otros se han subordinado a las directivas de la presidenta. Unos viven la conformación del FpV como la materialización del proyecto nacional en La Pampa, los otros como la proscripción electoral del PJ provincial.

Avances, resistencias.
Las primarias para cargos nacionales parecen una cuestión menor, anexa o secundaria en este 2015 de cambios, pero es medular. Para el kirchnerismo, el resultado representa sumar un parlamentario del Mercosur, dos senadores y un diputado nacional para la conformación de su bloque legislativo pos-2015, en una de las ocho provincias en las que hay en juego cargos legislativos. Para el vernismo, es la intromisión en territorio pampeano del kirchnerismo que rompe con la autonomía del PJ provincial y condiciona su futuro.
Unos avanzan, los otros resisten. El PJ pampeano logró que la Justicia Federal por ahora suspenda la impugnación del PJ nacional y podrá presentar precandidatos propios, aunque debe definir en última instancia la Cámara Nacional Electoral. Hay posturas distintas en esa coalición vernista-marinista, que entró en rebeldía con el PJ nacional: el vernismo quiere una lista propia que compita contra la boleta K pampeana, el marinismo propondría una unificada en la que estén incluidas todos los sectores, hasta La Cámpora. El jorgismo, como pretenden desde Nación, quiere una lista totalmente kirchnerista que represente a quienes van a defender el proyecto de CFK en los próximos años. Esa boleta se presentaría como el FpV. De esta manera, los precandidatos presidenciales Daniel Scioli y Florencio Randazzo, encabezarían la nómina. Pero no la del PJ, si es que pueden presentarse.

¿Cuál peronismo pampeano?
Las internas provinciales del 5 de julio y las primarias del 9 de agosto son dos reflejos de un mismo conflicto. En esas compulsas, se determinará cómo se quiere situar políticamente el PJ provincial en los próximos cuatro años; pero aún más: cuál será el rostro que tendrá el peronismo pampeano. Si será alineado en defensa del proyecto nacional o crítico; si será autónomo del poder central o subordinado; si lo encontraremos leal o rebelde. Hay otro dilema para la coalición vernista-marinista, en la que reafirman su peronista, pero los precandidatos a presidente del PJ nacional pertenecen al FpV y respaldan el proyecto kirchnerista. Igualmente, la relación con la Casa Rosada, y con quien sea el próximo presidente, se irá tejiendo, como ocurrió en los últimos doce años, de a poco y con novedades.
Más allá del apoyo o la crítica al proyecto nacional de CFK, finalmente el que gane el 5 de julio le dará forma a la nueva representación del peronismo pampeano.