¿Por qué el mundo ignoró los ataques de Boko Haram en Baga?

HAY MASACRES, Y MASACRES, PARA LA PRENSA INTERNACIONAL

Mientras el mundo se conmocionaba por el atentado en París, en Nigeria la organización extremista provocaba una masacre en la que se calcula que hubo más de 2.000 víctimas. Pero la prensa internacional no lo trató de la misma manera.
Maeve Shearlaw*
Francia pasó la última semana comentando el ataque terrorista de la semana transcurrida que dejó 17 muertos. El país se conmovió y los dirigentes mundiales se unieron como muestra de su unidad a una manifestación a la que se calcula acudieron unos 3,7 millones de personas.
Mientras tanto en Nigeria, en la ciudad de Baga, al noreste del estado de Borno, acontecía otra crisis desatada por los militantes islamistas de Boko Haram que, según los informes, habría dejado 2.000 víctimas. Amnistía Internacional la describió como la mayor masacre llevada a cabo hasta la fecha y los grupos de defensa locales dijeron que era imposible contar la cantidad de cadáveres que yacían en las calles.
Informar desde Nigeria es terriblemente difícil porque los periodistas están fichados por Boko Haram y a diferencia de París, la gente se halla aislada y lucha por el acceso a Internet y a otras comunicaciones. Los ataques de Boko Haram han destruido más aún las comunicaciones de modo que no existe comunidad que pueda compartir fotos, vídeos u otros informes mientras acontecen.
Pero los informes sobre la masacre llegaban y mientras los medios del mundo concentraban su atención en París, algunos se preguntaban por qué se ignoraban los acontecimientos de Nigeria.
Max Abrahms, un analista del terrorismo twiteaba: “Es vergonzoso que las dos mil personas asesinadas por la mayor masacre de Boko Haram no hayan tenido casi cobertura mediática”. El músico Nitin Sawhney afirmó: “Muy conmovedor ver los sucesos de París; me gustaría que los medios de mundo se sintieran igual de indignados por estas noticias”.
“Mom Blogger” preguntaba: “¿Cómo es que esta no es la noticia de portada en cada red de noticias, en cada tweet ya mismo?”. Muchos lectores de diarios se hicieron eco este sentimiento durante el fin de semana. ¿Por qué los ataques de París han tenido más cobertura que los asesinatos de Boko Haram?

También soy Baga.
“Soy Charlie, pero también soy Baga”, escribió Simon Allison para el Daily Maverick, un socio de la Red The Guardian Africa. “Hay masacres y masacres”, afirmó y agregó que “estamos en el siglo XXI, pero el periodismo sigue considerando menos importantes (y por lo tanto menos valiosas) las vidas africanas que las vidas occidentales”.
Allison reconoce que existen desafíos para la información (“El periodista más cercano está a cientos de kilómetros de distancia”), pero también señala la importancia del ataque: controlando Baga, “Boko Haram controla efectivamente todo el Estado de Borno. No son solo terroristas, sino que se están convirtiendo en un Estado de hecho”. Mayor razón aún para que el mundo lo sepa.
Pero la culpa no la tienen solo los medios occidentales: la cobertura africana también es escasa, afirma Allison. Ningún líder ha condenado los ataques, nadie habla de encarar un movimiento de solidaridad y agrega “nuestra indignación y nuestra solidaridad con la masacre de París son también un símbolo de cómo los africanos ignoramos también nuestras propias tragedias africanas y damos prioridad a las vidas occidentales sobre nuestras propias vidas”.

El silencio de los políticos.
Muchos señalaron el palpable silencio de muchos de los políticos de Nigeria. La semana pasada, el presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan expresó sus condolencias por las víctimas francesas pero se mantuvo en silencio en relación al ataque de Boko Haram en Baga.
El analista Etham Zuckerman dijo que el presidente “es comprensiblemente cauteloso con relación a Boko Haram, porque a los votantes les recuerda que el conflicto estalló bajo su administración y que su gobierno han sido incapaz de someter al grupo terrorista”. Nigeria celebrará elecciones el 14 de febrero. El presidente ha sido criticado también porque su sobrina Inés celebró su boda en el fin de semana, después de la masacre.
Elnathan John, un abogado y escritor nigeriano que cambió solidariamente su nombre en Twitter por “I am Baga”, compartió un tweet con el ministro de finanzas de Nigeria Ngozi Okonjo-Iweala que también expresaba sus condolencias sobre los ataques en París pero no mencionaba los acontecimientos de Baga.
También señaló los comentarios del sitio twitter oficial de Ahmadu Adamu Muazu, dirigente del Partido Demócrata del Pueblo, que trataba de minimizar la cantidad de muertos diciendo: “Sabemos que estamos en un momento político y que es dado esperar que pasen estas cosas”.
Muazu también ha vuelto a expresar en su cuenta que han estado trabajando con los servicios de seguridad para asegurar “que se restablezca pronto la paz” para la gente de Baga y de otras regiones del noreste del país.

Occidente ignora a Boko Haram.
Ignatius Kaigama, el arzobispo católico de Jos en el centro de Nigeria, una zona que también ha sufrido ataques terroristas, sumó su voz a las críticas a Occidente. Hablando para la BBC expresó que Nigeria no podría enfrentar sola la amenaza de Boko Haram: “Es una tragedia enorme. Ha entristecido a toda Nigeria. Pero nos parece que estamos desvalidos”, afirmó. “Porque si hubiéramos podido detener a Boko Haram, lo hubiéramos hecho de inmediato. Pero sigue atacando y matando y ocupando territorios… con total impunidad”.
Durante el fin de semana también se culpó a Boko Haram de un ataque suicida en un mercado de Borno que dejó 16 muertos en el Estado de Yobe. Kaigama pidió a la comunidad internacional que mostrara el mismo espíritu y resolución contra Boko Haram como hizo luego de los ataques en Francia”

Hacia Camerún.
En tanto, mientras en Nigeria no es combatido, Boko Haram avanza no solo en ese país sino también en Camerún. “Prefiero renunciar antes que trabajar en un lugar como ese”, respondió un maestro de escuela a la pregunta si aceptaría un empleo en la región del Extremo Norte de Camerún.
James Ngoran no es el único maestro que rechaza trasladarse a esa zona de conflicto armado, fronteriza con Nigeria, donde se concentra el grupo extremista nigeriano Boko Haram para realizar sus ataques a la aislada región.
“Muchos maestros destacados o enviados a la región del Extremo Norte simplemente no ocupan sus puestos. Todos temen por sus vidas”, explicó Wilson Ngam, un funcionario de la Delegación Regional para la Educación Básica. De hecho, más de 200 docentes se negaron a trabajar en la zona en 2014, precisó.
Las incursiones de Boko Haram en el Extremo Norte provocaron un ciclo de miedo e incertidumbre que hizo que los maestros y maestras se resistan a cumplir con sus responsabilidades y obliga a los locales a pagar sobornos para escapar de la “zona de la muerte”.
El líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, amenazó a Camerún en un video publicado el 5 de enero en YouTube, y advirtió que el país sufrirá la misma suerte que la vecina Nigeria. Dirigió su mensaje directamente al presidente camerunés Paul Biya, en el contexto de los reiterados enfrentamientos entre los insurgentes y las fuerzas militares en el Extremo Norte. En septiembre se informó que Shekau había sido abatido por militares de Camerún, una versión que luego resultó infundada.
A medida que el grupo nigeriano intensificó los ataques contra el territorio camerunés, el gobierno tuvo que cerrar más de 130 escuelas, señaló Mounouna Fotso, un alto funcionario del Ministerio de Educación Secundaria. La mayoría de los centros educativos se encuentran en Mayo-Tsanaga, Mayo-Sava, Logone y Chari, zonas fronterizas con Nigeria desde donde los extremistas lanzan sus ataques.
“El gobierno tuvo que cerrar temporalmente las escuelas y reubicar a los estudiantes y profesores. Las vidas de miles de alumnos están en riesgo mientras Boko Haram continúe sus ataques. No podemos arriesgar las vidas de los niños”, expresó Fotso.
“Perdemos estudiantes cada vez que se ataca a un pueblo, aunque sea a varios kilómetros de aquí”, afirmó Christophe Barbah, director de escuela de la localidad de Kolofata, en una entrevista de prensa.
El cierre de las escuelas y el trauma psicológico experimentado por los docentes y alumnos hacen temer que no se pueda cumplir en la región del Extremo Norte el segundo Objetivo de Desarrollo del Milenio, que establece el acceso universal a la educación primaria para este mismo año.

Algunas medidas.
Boko Haram reforzó sus ataques también contra Camerún en los últimos años, matando a civiles y militares y secuestrando a ciudadanos nacionales y extranjeros a cambio del rescate.
Camerún respondió a la crisis con reformas militares y legales. Creó una cuarta región militar en el Extremo Norte del país para que las fuerzas del gobierno estén cerca de la zona de conflicto, así como para “impulsar los medios operativos, tanto en recursos humanos y materiales”, explicó el ministro de Defensa Edgar Alain Mebe Ngo’o.
Los equipos militares fueron proporcionados por Alemania, Estados Unidos e Israel, según informes de prensa.
Mebe Ngo’oo dijo que Camerún reclutará 20.000 soldados en los próximos dos años para reforzar la lucha contra la violencia insurgente. El parlamento aprobó una ley antiterrorista en diciembre que castiga con la pena de muerte a los culpables de actos terroristas.
Pero los políticos opositores, activistas de la sociedad civil y líderes religiosos consideran la ley antidemocrática y temen que se emplee para restringir las libertades civiles.

*Periodista. The Guardian