Rasgos del Acontecer (03-01-2009)

Una teoría de la riqueza
El intendente de Santa Rosa, Torroba, acaba de decir (sobre el final del año de su impensado ascenso a esa jerarquía) que “los barrios ricos son los más incumplidores”. Se refería al pago de los servicios municipales por parte de los moradores de esas urbanizaciones.
En ese dicho puede estar implícita una teoría (o hipótesis) de la riqueza. Alguien de la extrema izquierda dejó dicho que “la propiedad es un robo”. De ser así, no pagar lo que se debe vendría a ser una consecuencia previsible. Un moralista quizás diría que si el deudor es persona pudiente, su morosidad se agrava y casi compromete sus chances a la beatitud celestial. En días posteriores al dicho del lord mayor, se supo que los municipales van casa por casa (de los pudientes o ricos) recordándoles sus deudas. Se supo también que muchos de éstos se sorprenden: ¿así que había que pagar por eso? (“governo ladro!”). No se sabe si alguno ofreció pagar con un cheque sin fondos, en vista de que esta actitud revela inocencia y voluntad de cumplir, al tiempo que confirma títulos para representar a Juan Pueblo, según nos desasnamos en el viejo año.

En torno al impulso bueno
El autor de las notas victoriquenses “En torno al impulso bueno” (Cristóbal C. Rodríguez Kessy, en Palestra) hubiese dicho (de seguir entre nosotros) que la recolección de tapitas de envases plásticos con destino a la cooperadora del hospital Garrahan es un buen testimonio de que no todo está podrido en Dinamarca ni falta disponibilidad para la acción de ayuda a un prójimo remoto y desconocido.
Las organizaciones que propusieron y canalizaron esa forma de ayuda han podido mostrar imponentes encomiendas remitidas al hospital de niños desde Santa Rosa y La Pampa. Y han contado acerca del desvelo de grupos de niños y también de algún niño individualmente, por asegurar el éxito de la colecta. Es buena la acción y saberlo ayuda a vivir.