Reinauguraron la Clínica Oftalmológica Dr. Ernesto Guevara

A POCO MÁS DE DIEZ AÑOS DEL ALBA SE FORTALECEN SUS PROGRAMAS

El 14 de diciembre pasado se cumplieron diez años del ALBA, creada por Fidel Castro y Hugo Chávez. Sus programas sociales atienden a los más necesitados. El jueves 28 se reinauguró la Clínica Oftalmológica Dr. Ernesto Che Guevara en Córdoba.
EMILIO MARÍN
La reinauguración de aquella clínica dio motivo a actos en Córdoba, con el embajador de Cuba en Argentina, Orestes Pérez; la hija del Che Guevara, doctora Aleida Guevara y la titular de la Fundación Un Mundo Mejor es Posible (Ummep), Claudia Camba. En algunas conferencias, como la del 28 de mayo en Radio Nacional Córdoba, aquellas personalidades estuvieron acompañadas del secretario de la embajada de Venezuela, José María González Mendoza, y el cónsul de Bolivia, Oscar Sanginés Vargas. En el acto de reinauguración de la Clínica, ese 28 a la mañana, también hablaron la argentina Lucía Coronel, directora del establecimiento, y su colega cubano Marcelino Ríos, director del Hospital Oftalmológico Pando Ferrer.
Esas opiniones autorizadas partieron de una primera coincidencia: que la Clínica y el resto del trabajo de “Operación Milagro” no habrían sido posibles sin una voluntad política previa de los gobernantes del ALBA.
Entonces lo primero es aclarar brevemente qué es eso. El 14 de diciembre de 2004 los presidentes Fidel Castro y Hugo Chávez firmaron el estatuto fundacional de la Alternativa Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA). Años más tarde “Alternativa” había sido suplantada por “Alianza”, pero la sigla siguió igual de bonita, ALBA, como un amanecer de pueblos libres.
Y lo más importante, se fueron sumando Bolivia, Nicaragua y Ecuador. En 2008 Dominica y al año siguiente Antigua y Barbuda, y San Vicente y Granadinas. También Granada, San Cristóbal y Nieves, y Surinam. La última fue en 2013 Santa Lucía, del Caribe como las anteriores. La única deserción fue Honduras, que se había incorporado en 2008 pero por ello fue objeto de un golpe de estado pronorteamericano que derrocó a Manuel Zelaya. Por ahora son doce socios, con Haití como observador.
Los oradores en Radio Nacional lo definieron como un bloque antiimperialista y como una unidad para luchar por el socialismo del siglo XXI, según el representante venezolano, o el socialismo comunitario, como dijo el cónsul boliviano citando a su vicepresidente Alvaro García Linera. Un socialismo próspero y sustentable, acotó por su parte, pero centrado en Cuba, el embajador Pérez.

“Operación Milagro”.
Esa es la matriz política que impulsó “Operación Milagro”, para beneficiar con operaciones oftalmológicas gratuitas a los latinoamericanos y caribeños más humildes. El nombre surgió de las expresiones de una persona mayor que había sido operada y recuperó la visión. “Esto es un milagro”, dijo. Y así se bautizó el programa, que los venezolanos llaman “Misión Milagro”.
Uno de los primeros programas del ALBA fue “Yo sí puedo”, de alfabetización, ideado por la cubana Leonela Reylis Días -fallecida en enero pasado- que permitió sacar de las tinieblas a millones de iletrados. Así se declararon libres de analfabetismo Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador.
Uno de los problemas que detectaron los alfabetizadores en los barrios humildes de Venezuela, fue que muchas personas no podían leer ni escribir porque tenían afectada su visión. Algunos la habían perdido por completo.
Así fue que el programa alfabetizador del ALBA terminó traccionando otro, para operar de cataratas y pterigium (carnosidad) a aquellos pacientes. Los primeros 800 argentinos operados gratuitamente lo fueron en Cuba, en el citado Pando Ferrer. Las autoridades políticas y sanitarias de Argentina (Ginés González García) no permitían que galenos cubanos operaran en el país y menos que se pusiera una clínica oftalmológica.
Así fue que con la victoria de Evo Morales en Bolivia, en 2006, la solidaridad cubana y las facilidades del gobierno del MAS abrieron a pacientes argentinos dos clínicas en zonas cercanas a la frontera, en Villazón y Yacuiba. Allí se operaron 43.000 argentinos, en forma gratuita y atendidos con mucho amor, dos de las claves del concepto cubano de la medicina, opuesta por el vértice al modelo mercantilista de quienes hacen del dolor ajeno una plusvalía propia.
Recién en octubre de 2009 se pudo abrir la Clínica Oftalmológica Dr. Ernesto Che Guevara en “La Docta”. Oficialmente se inauguró el 2 de diciembre, en un aniversario del desembarco del Granma en el oriente cubano. Y desde entonces fueron operados allí 4.800 argentinos, de modo que en total recuperaron la vista 48.000.

Pacientes, no clientes.
La prohibición de operar para los médicos cubanos se mantuvo incólume, pero el gobierno cubano y la Ummep encontraron la forma de sortear ese obstáculo político y de clase orquestado por los colegios médicos quejosos de que le estaban reduciendo su “negocio”. La gambeta tuvo que ver con la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), fundada a instancias de Fidel Castro en 1999 para formar médicos para pueblos de la región como los azotados por huracanes. A partir de 2006 esa ELAM comenzó a expedir los títulos de médicos a las primeras promociones. Y estos facultativos, de vuelta a sus patrias de origen, podían atender los centros de salud en quince naciones latinoamericanas. Además de sus estudios de grado habían hecho sus especializaciones en oftalmología y son los que operan en la Clínica de Córdoba, con médicos cubanos como asesores.
No fue casual la ubicación en la provincia mediterránea, en 2009. Lo reiteró esta semana Aleida Guevara. Uno, la historia del Che Guevara, quien estudió en Córdoba y vivió aquí y en Alta Gracia en su infancia y juventud. Dos, que al estar “La Docta” en el centro del país favorece la llegada de los pacientes de las provincias. Y hubo una tercera razón: la Cooperativa Junín Salud, en cuyo segundo piso se funcionó desde 2009 hasta hace poco tiempo, era una cooperativa, cuyos trabajadores salvaron su fuente de trabajo de la crisis de 2001 y eran los más indicados para que el suyo fuera el nido de este emprendimiento.
La visión humanista, uno de los mejores valores de la revolución cubana, se plasmó en la Clínica Dr. Guevara, resistida por las corporaciones médicas. Algunos capitalistas extremos, aún los vestidos de bata y estetoscopio, llegaron a decir que “Operación Milagro” era un cáncer que había que extirpar. Así lo recordó críticamente el jueves el director de la Pando Ferrer (se llama Marcelino Ríos, homónimo del minero salteño al que le cantó Jaime Dávalos en la hermosa “Zamba de los mineros”).
La médica hija del revolucionario argentino-cubano apuntó a aquellas corporaciones en la reinauguración, al expresar: “nosotros no quitamos clientes, estamos tratando pacientes, que es otra forma de ver al ser humano”.

Grandes objetivos.
Hasta julio de 2014 Operación Milagro llevaba operados a más de tres millones de pacientes, en forma totalmente gratuita, en todo el mundo.
A eso debe sumarse el aporte del regreso de nuevas camadas de médicos recibidos en la ELAM, con muchos conocimientos y también con una concepción más sensible y humanista de su profesión. El embajador Pérez puntualizó en Radio Nacional que los argentinos recibidos en la ELAM ya son mil, desde 2006 a la fecha.
Reafirmando esa concepción social de la medicina, en 2013 Aleida Guevara acompañó a una brigada médica a Gan Gan, zona olvidada de Chubut, de pueblos originarios. Y en este viaje de 2015, antes de llegar a Córdoba había ido en función similar a Misiones.
En suma, independientemente de sus concepciones políticas, millones de latinoamericanos ven cómo el imperio norteamericano exporta marines oficiales o mercenarios de Blackwatter. En cambio, saben que Cuba manda “ejércitos de batas blancas” a donde lo solicitan, como a Sierra Leona y naciones africanas afectadas por el Ébola, y hoy a trabajar entre las víctimas del terremoto de Nepal, como recordó Pérez.

Casa propia.
El 28 de mayo a la mañana se inauguró la nueva sede de la Clínica Dr. Ernesto Che Guevara, en lo que fue una vieja vivienda refaccionada a nuevo, con aportes de la humilde Cuba y donaciones particulares recogidas en campañas solidarias. Está en Barrio San Martín, a minutos del centro de la ciudad, y por ahora funcionará en su planta baja. La idea, muy ambiciosa, es construir otros cuatro pisos, para que sea Hospital Escuela, con cursos y formación especializada en oftalmología. No más alquileres, están en casa propia.
La Ummep dijo que en lo inmediato la lucha es para que el establecimiento pueda funcionar en relación al PAMI, para mantener su condición de gratuidad.
Ya es tiempo que el gobierno argentino ponga el hombro y algo más para el sostenimiento de esta institución, que beneficia a argentinos de pocos recursos. Hasta ahora el gasto fundamental, llamémosle inversión, lo hizo la humilde Cuba. Cristina Fernández de Kirchner debería tomar cartas en el asunto.
A algo de eso puede haberse referido Aleida Guevara cuando en el auditorio Néstor Kirchner, de Radio Nacional, dijo que estaban esperando que Argentina y Brasil, los dos grandes de Sudamérica, se sumen al ALBA.
Brasil, difícil, porque allí el PT está haciendo ajustes con el ministro Levy “Manos de Tijera”. La posibilidad incierta es Argentina, aunque es improbable que suceda con Scioli y directamente imposible con Macri.