Ríos: las sinuosas maniobras del poder

El juego de grandes intereses que rodea el manejo del agua en el país quedó desplegado este miércoles en la última reunión de gobernadores del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco). El muestrario de hechos extraños es asombroso: actas falsas de reuniones que no se realizaron; encuentros previos entre gobernadores y Nación para arreglar borradores de acuerdos a espaldas de La Pampa; extorsión de Mendoza para obligar a nuestra provincia a desistir de la demanda ante la Corte por el Atuel; posiciones ambiguas de algunas provincias ante la obstinación mendocina de eludir la presentación del estudio de impacto ambiental y el programa de llenado de Portezuelo del Viento…
El gobernador pampeano se retiró abruptamente de la reunión porque vio en ella “una clara connivencia” entre Mendoza y Nación al denunciar que “ya tenían hecha el acta” sin la participación pampeana, y por eso denunció “una emboscada muy cuidadosamente armada”. No son palabras que un gobernador de provincia emplee habitualmente. Tiene que ser muy grave lo que vio el mandatario para empujarlo a hacer lo que hizo y a decir lo que dijo. La denuncia penal que anunció contra el presidente del Coirco -por otra acta, en este caso falsa- forma parte de esta suerte de película de terror que estamos obligados a presenciar los pampeanos sin poder dar crédito de tantos comportamientos sinuosos en tan altos funcionarios públicos provinciales y nacionales.
El jefe de gobierno pampeano también lanzó una convocatoria a los partidos políticos y a las organizaciones sociales para sumarse en la defensa de los ríos ante lo que, a todas luces, aparece como una gran maniobra destinada a dejar otra vez a nuestro territorio a merced de decisiones adoptadas en otras latitudes pero cuyos altísimos costos ambientales y económicos se pagan en nuestro suelo. La sociedad pampeana ya se encuentra altamente concientizada y movilizada por este tema por lo cual se descuenta que ese llamado tendrá un fuerte eco. A las pocas horas ya se habían pronunciado favorablemente varias de las instituciones más representativas y se aguarda que en las próximas se sigan sumando adhesiones a la causa de los ríos que, para los pampeanos, es equivalente a la de Malvinas para los argentinos.
El accionar de poderosos intereses nacionales que suelen moverse en las sombras hoy está quedando expuesto con estas operaciones que permiten ver a qué extremos pueden llegar. Y lo peor es que estas maniobras espurias tienen como escenario los salones más distinguidos del poder político. De ahí que la decisión pampeana de acudir a la Corte Suprema hoy adquiera más vigencia que nunca. Cuando el campo de la política deja de ser confiable a la hora de defender los intereses populares porque se muestra excesivamente condescendiente ante las presiones de las elites, no queda otro camino que el de la Justicia para procurar la reparación de los daños provocados y la defensa de la institucionalidad.
A última hora del jueves se conoció la convocatoria del Ministerio del Interior para constituir el comité de cuenca del sistema fluvial Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó, tal como lo había pedido La Pampa -con el apoyo vacilante de otras provincias- ante el Coirco. Se desconoce si respondió a la dura postura pampeana de retirarse de la reunión y denunciar con fuertes términos lo que allí ocurrió o si es producto de un convencimiento legítimo. De todos modos, y en virtud del clima enrarecido que rodea a estas negociaciones, La Pampa deberá mantenerse muy alerta porque no sería extraño que algunos jugadores escondan el facón debajo del poncho; y que la conformación de este imprescindible organismo de cuenca forme parte de una “negociación” que implique ceder derechos en otros ríos o en obras hidráulicas sin garantías de uso compartido.

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