miércoles, 13 noviembre 2019
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Silencios cómplices, actitudes equívocas

LA SEMANA PAMPEANA

I – La semana concluyó con el temor generalizado ante la suba del dólar. La moneda pegó un salto que muchos creen ver comenzó justo el día que el presidente dirigió su discurso de campaña ante el Congreso. La suba se produjo pese a la astronómica tasa impuesta por el BCRA para secar la plaza de pesos y competir en la ganancia de los ahorristas con la moneda norteamericana. En La Pampa, los avatares de la economía y la trampa que este gobierno le deja al próximo no es, curiosamente, motivo de análisis por parte de los socios (a esta altura casi cómplices) de Cambiemos. Los candidatos opositores siguen machacando con su intención de cambiar el modelo provincial pero nada dicen del modelo nacional que condiciona cualquier intento local.

II – Ese silencio fue más evidente en la semana repleta de profusa información que confirma que la crisis pampeana es más obra de decisiones que toma el gobierno nacional que de modelos perimidos o bultos que se menean. Datos que hablan a las claras que los principales problemas de la economía y la sociedad pampeana no son atribuibles a políticas locales sino a los coletazos inevitables del plan recesivo del gobierno. Hubo de todo para comentar y sumar al análisis. Pero los candidatos opositores aquí y oficialistas a nivel nacional, los omitieron en sus análisis.

III – El Centro Empleados de Comercio pidió la declaración de la emergencia laboral en el sector que ha causado ya la eliminación de 600 empleos registrados. No es solo el gremio el que advierte esta situación. La Cámara de Comercio lo viene diciendo desde hace casi tres años. Las políticas macristas son ruinosas y están terminando no solo con los comercios, sino también con las fuerzas de los comerciantes que no ven una salida. Se leyó también el informe publicado en este diario sobre el rechazo de cheques en La Pampa. Es de tal magnitud que solo se equipara a la catástrofe de 2001. Para completar, la cámara inmobiliaria salió a dar su opinión sobre la crisis del sector. Ha desaparecido el crédito, y con él, el acceso a la primera vivienda, indicó uno de sus dirigentes. El pozo en el que han caído las operaciones con inmuebles es de tal magnitud que desde General Pico se escuchó una voz del sector que alertó sobre un fenómeno solo atribuible a la perversión de un sistema económico que premia la especulación: la gente vende inmuebles para poner pesos o dólares a interés. Más aún, algunos operadores inmobiliarios creen ver en la venta de terrenos para viviendas recientemente adquiridos por jóvenes la prueba de un fenómeno que se está llevando puestas las esperanzas de toda una generación que ve cada vez más lejos el sueño de su techo propio. Para completar el cuadro ruinoso que los socios locales del macrismo omiten en sus discursos y declaraciones está la grave situación que atraviesan las familias atrapadas en los créditos Uva para vivienda y aún para compra de automotores.

IV – En la semana se conoció la magnitud de la inversión provincial en Santa Rosa, cuyas autoridades municipales no saben ya cómo hacer para ignorarlas mientras ocultan el engaño al que fueron sometidos los vecinos con las promesas nacionales de hacer de Santa Rosa una ciudad modelo (a la que privó, desde que asumió de la principal inversión nacional de las últimas décadas: los planes de viviendas). La provincia, se supo en el informe que publicó LA ARENA esta semana, lleva invertidos 6.800 millones de pesos en los últimos tres años, esto es, un presupuesto municipal extra por año durante la gestión municipal de Cambiemos. Se trata del cumplimiento de una promesa del gobernador, quien al asumir admitió que la provincia tenía una deuda con Santa Rosa en inversión en infraestructura (y de un esfuerzo económico que, en los casos que debe ser ejecutado por el municipio, ve demorarse injustificadamente las obras por la incapacidad de gestión de obras que adolece).

V – Pese a la inauguración del ciclo lectivo, las clases no iniciaron en el sistema público de educación pampeano por el paro docente. La adhesión a la medida fue el producto de una decisión asamblearia del gremio provincial que la dirigencia acató y que, más allá de las razones esgrimidas, dejó, al común del pampeanos, varias preguntas. La primera es si es justo que por una decisión gremial de acompañar un paro nacional se le resten días de clases a los alumnos de una provincia que tiene no solo uno de los sueldos más altos del país, sino además la única paritaria abierta. Más aún porque fue evidente el contraste entre la masividad del paro y la mermada concurrencia a movilización convocada junto con el paro. Semejante selectividad de la conciencia gremial da lugar a la consabida (y muchas veces maliciosa) pregunta que inquiere si la medida, con toda la justificación que tiene a nivel nacional, no fue motivo aquí para que una buena parte de los que pararon lo hicieran sólo para extender una semana el receso estival. (LVS)