Sin vacunas, ni jardines, ni futuro, ni esperanza

LA SEMANA PAMPEANA

I – La Pampa, junto al resto de las provincias, le pidió sobre el fin de semana al presidente que en vez de ajustar que reinstale los impuestos a la riqueza que eliminó. La propuesta se conoció luego que por las usinas de “información” afines al gobierno se hiciera trascender mentirosamente que las provincias habían acordado con el gobierno macrista el presupuesto con el ajuste brutal que pretende el Fondo Monetario. Fue una respuesta contundente a la regresión que el gobierno macrista propone, con un Estado que se retira de garantizar derechos en salud y educación, que en los últimos años se ampliaron y ahora se recortan.

II – En la semana tres noticias que tuvieron fuerte impacto en La Pampa dieron la dimensión del mazazo que desde la Nación se está asestando sobre áreas sensibles cuyo recorte afecta derechos de los ciudadanos. Fue la ministra de Educación la encargada de advertir que el macrismo ha dejado de enviar los fondos para los comedores escolares al tiempo que expresaba su preocupación porque la deteriorada situación social está llevando a que los niños de las familias más vulnerables concurran a la escuela con hambre. La única respuesta que se escuchó del sector que debió sentirse aludido fue una queja de una legisladora provincial que le reprochó a la ministra no hacer el reclamo antes, invirtiendo así la cadena de responsabilidades y tratando de licuar la del funcionario de Cambiemos que, desde un escritorio en Buenos Aires, demora un pago sabiendo que deja de poner comida en la mesa escolar.

III – Pero no fue todo. También denunció la funcionaria pampeana que los prometidos jardines que el presidente anunció al inicio de su mandato desde La Pampa no se construirán porque las empresas van a ser rescindidas ante los mutuos incumplimientos de pagos por parte de Nación y de obras de las contratistas. Esos jardines, que iban a ser tres mil según el anticipo del presidente, debían contribuir a poner en vigencia la obligatoriedad de la escolaridad en la Argentina desde los 4 años, una avance que se produjo antes que asumiera y que usó electoralmente en el debate que lo catapultó a la presidencia pero que no cumplió ni parece dispuesto a cumplir.

IV – Pero no fue sólo en educación donde se hizo sentir el ajuste brutal que el macrismo le está asestando a los argentinos para hacerle pagar a los ciudadanos su irracional política económica de endeudamiento, liberación impositiva a los privilegiados y los ricos y concentración económica. También en salud una noticia puso en alerta los alcances demenciales de la política de ajuste de Cambiemos. El gobierno suspendió la compra de vacunas contra la meningitis con miras a eliminarla del calendario para los niños de 11 años. La noticia puso un toque de espanto al conocerse en La Pampa, provincia donde la meningitis se cobró vidas de niños en la peor epidemia de esa enfermedad que se recuerde. Pese a que sus aliados mediáticos ocultaron la información, la noticia perforó ese blindaje y una ola de indignación recorrió el país. Como es su costumbre, los encargados de difusión del macrismo explicaron que había problemas de entrega de las vacunas, pero los laboratorios lo negaron y aseguraron que entregaron todas las dosis solicitadas por el Ministerio de Salud de la Nación.

V – Es bueno recordar, ante el horror de ver a un gobierno recortar vacunas, que la Argentina venía avanzando en esa área a pasos agigantados. El calendario de vacunación de nuestro país registró, en el período 2003 a 2014 el mayor crecimiento de la historia en la cantidad de vacunas obligatorias incorporadas y nos puso en el podio de los que, en el mundo, garantizan la salud a través de la inmunización de niños y adultos. En 2003, el calendario solo contemplaba seis vacunas, una década después eran dieciséis.
Este año se produjeron en el país dos novedades epidemiológicas alarmantes: la aparición de casos de sarampión luego de más de tres lustros y un número alarmante de casos de meningitis.

VI – Esta es la Argentina que deja el ajuste macrista. La que no sale en los diarios nacionales ni está en los programas de la runfla que usurpa la tarea periodística para encubrir los negocios de los amigos del poder. La que rechaza la despenalización de la interrupción del embarazo para que las mujeres sigan muriendo en abortos clandestinos, la que deja de comprar vacunas sin importarle desproteger a los hijos de quienes no pueden comprarlas, la que no construye jardines para los niños que “caen en la escuela pública” ni manda recursos a los comedores de los que dejó sin trabajo, ni futuro, ni esperanza. (LVS)