Syriza, una fuerza de izquierda que puede ser gobierno en Grecia

PODRIA AUDITAR LA DEUDA EXTERNA SI LLEGA AL PODER

Syriza tiene un programa de izquierda y marcha primera en las encuestas para las elecciones del 25 de enero. Frente a la posibilidad de que llegue al gobierno, la derecha griega y autoridades de la eurozona presionan con amenazas y promueven los temores en la población.
Desde el anuncio de elecciones en Grecia el 25 de enero, la posibilidad de que la fuerza de izquierda Syriza salga victoriosa en las urnas y forme gobierno se ha presentado como una amenaza para la opinión pública internacional, y particularmente para la de la eurozona. Sin embargo, aquellos que hacen saltar la alarma saben perfectamente que Syriza anunció que no suspenderá el pago de la deuda ni saldrá del euro una vez llegue al gobierno. Syriza propone una renegociación de la deuda a escala europea y desea que Grecia permanezca en la eurozona. En cambio, Syriza se compromete a poner fin a las medidas de austeridad, injustas y antisociales implementadas por los anteriores gobiernos y la Troika.
Esta campaña sobre las supuestas amenazas que representa Syriza pretende intimidar al electorado griego con el fin de que renuncien a su derecho al cambio. De igual modo pretende poner a una parte de la opinión pública europea en contra de la coalición de izquierda radical griega para intentar evitar que, acto seguido, Podemos en España pueda ganar las elecciones en otoño de 2015.
La deuda reclamada a Grecia representa el 175% de la riqueza producida en el país en un año y supone un lastre insostenible para el pueblo heleno.

Auditoría.
¿Qué pasará si Syriza, una vez en el gobierno, decidiera tomar literalmente el artículo 7 de un reglamento adoptado en mayo de 2013 por la Unión Europea para los países sometidos a un plan de ajuste estructural? He aquí el texto completo del punto 9 del citado artículo 7: “Un Estado miembro sometido a un programa de ajuste macroeconómico efectuará una auditoría exhaustiva de sus finanzas públicas a fin, entre otras cosas, de evaluar las razones por las que se ha incurrido en niveles excesivos de endeudamiento y de detectar cualquier posible irregularidad”.
El gobierno de Antonis Samaras se abstuvo de aplicar esta disposición del reglamento a fin de ocultar a la población griega los verdaderos motivos del aumento de la deuda y las irregularidades vinculadas al respecto. En noviembre de 2012, el Parlamento dominado por la derecha había rechazado la moción presentada por Syriza para la creación de una comisión de investigación sobre la deuda, con 167 votos en contra, 119 a favor y cero abstenciones.
Está claro tras una victoria electoral de Syriza, el gobierno que se forme bajo su liderazgo podría perfectamente tomarle la palabra a la Unión Europea al constituir una comisión de auditoría de la deuda (con participación ciudadana) con el propósito de analizar el proceso de endeudamiento excesivo de Grecia para desvelar las posibles irregularidades e identificar las partes que sean ilegales, ilegítimas, odiosas… de esa deuda.

Deuda pesada.
La deuda griega, que representaba el 113% del PIB en 2009 antes del estallido de la crisis en el país y la intervención de la Troika, que posee 4/5 partes de esa deuda, pasó al 175% del PIB en 2014. Por tanto, a la intervención de la Troika le ha seguido un aumento muy fuerte de la deuda griega.
A partir de 2010 y hasta 2012 los créditos concedidos por la Troika a Grecia sirvieron en gran parte para rembolsar a los acreedores durante ese período, a saber, los bancos comerciales de las principales economías de la UE, comenzando por las entidades alemanas y francesas. Cerca del 80 % de la deuda griega en 2009 estaba en manos de bancos comerciales de países de la UE. Entre estos, solo los bancos alemanes y franceses mantenían en torno al 50% del total de títulos públicos griegos.
Una auditoría de la deuda griega mostrará que los bancos comerciales europeos aumentaron con intensidad sus créditos a Grecia entre finales de 2005 y 2009 (los créditos se incrementaron en más de 60 mil millones de euros, pasando de 80 mil millones a 140 mil millones) sin considerar la capacidad de Grecia para devolverlos. Los bancos actuaron de manera temeraria, convencidos de que las autoridades europeas vendrían en su auxilio en caso de problema.

Subida de tono.
Mientras tanto, la recién estrenada campaña electoral en Grecia ha subido de tono, y la presión exterior ha tomado dimensiones inusitadas, el líder de Syriza, Alexis Tsipras, no se cansa de repetir que en caso de una victoria de la izquierda, el país seguirá en el euro y negociará con sus socios.
“Syriza quiere convertir Grecia en Corea del Norte”, “Syriza llevará a Grecia a la quiebra”, “Syriza quiere traer inmigrantes ilegales para darles la ciudadanía, ¿pero con qué dinero?” son algunas de las frases que marcan la campaña del primer ministro, el conservador Andonis Samarás, quien, pese a todo, dice sentirse seguro de la victoria de su formación.
Desde las capitales europeas, especialmente desde Berlín, se han estado alimentando estos malos presagios, con hipótesis de todo tipo sobre el peligro que entraña una victoria electoral de la formación de izquierdas Syriza, alimentando así el peligro de la salida masiva de depósitos.
“Es triste ver cómo el primer ministro amenaza y chantajea al pueblo con la salida del país de la zona euro”, señaló Panos Kammenos, líder de los Griegos Independientes, un partido nacionalista situado a la derecha de los conservadores de Samarás.
De momento todavía no se han registrado fugas masivas y la reducción de los depósitos bancarios en diciembre se corresponde al periodo navideño, señaló una portavoz del Banco de Grecia a Efe.
Aunque Syriza es consciente de lo que puede encontrarse en caso de que se mantengan las embestidas contra la bolsa o contra los bonos, de puertas afuera la consigna es recalcar que si los mercados castigan a Grecia, no es por temor a la izquierda sino porque la situación económica no ha mejorado.
En su Programa de Salónica, presentado por Tsipras en septiembre como el programa de los primeros cien días de gobierno, Syriza plantea una serie de medidas “innegociables” de ayuda a los más necesitados y a impulsar la economía.
El aumento del salario mínimo de actualmente 684 hasta 751 euros, de las pensiones inferiores a los 700 euros, el restablecimiento de la paga de Navidad o de la asistencia sanitaria gratuita, electricidad gratis y bonos de comida para los más pobres, así como un programa de vivienda para los sin techo, son algunos de los puntos principales de este programa. El coste total de este plan asciende a 13.000 millones de euros, que Syriza espera refinanciar solo gracias al crecimiento económico.
Fuentes de Syriza señalaron que fuera de este programa, todo lo demás es negociable, porque mucho depende de las negociaciones con los acreedores.

¿Qué dicen las encuestas?
Según el sondeo realizado por la firma Alco, para el diario To Pontiki, la formación de izquierda conseguiría el 31,6 por ciento de los votos, ND se quedaría con el 28,6 y el tercer clasificado, la nueva formación To Potami (El Río), solo llegaría al 4,2 por ciento.
A su vez la cadena Mega situó a Syriza con el 28,5 por ciento de apoyo y a conservadores con 25,3 puntos, mientras que el presentado por el portal de noticias Action24 daba un margen de 4,5 puntos entre izquierdistas (29%) y ND (25,5%).
Debido a las características de la ley electoral en Grecia una victoria por encima del 30 por ciento de los sufragios otorgaría a la formación ganadora la posibilidad de gobernar en solitario, pero en caso contrario la situación política actual torna muy complicado cualquier pacto postelectoral.
Por otra parte se conoció que cerca de 100.000 electores que cumplen en 2015 los 18 años de edad no podrán votar en las elecciones generales del 25 de enero, en contra de lo que establece la ley, debido a que no se actualizó a su debido tiempo el censo electoral.
Pese a haber sido advertido meses atrás de la posibilidad de elecciones anticipadas el Ministerio del Interior había hecho caso omiso a la petición, negligencia que fue calificada por Syriza de una manipulación sin precedentes y un claro acto de autoritarismo y de falsificación de la democracia.
*Rebelión