También los científicos manifiestan en público

Los científicos argentinos ocuparon el ministerio a cargo de Lino Barañao para abogar por la continuidad de políticas de investigación y de aprovechamiento de los estudiosos que han completado su preparación con doctorados y posdoctorados, muchos de ellos en el extranjero y que han competido y superado las pautas para ser incorporados al Conicet.
Estos científicos jóvenes, que son 500, han sido excluidos o al menos postergados, a pesar de tener los antecedentes requeridos y haber superado las pruebas previstas para dedicarse al quehacer para el que fueron convocados por el anterior gobierno nacional, en el cual el actual ministro desempeñó la misma tarea y justificó su permanencia en el gabinete con el argumento de que se le ofrecía la oportunidad de seguir adelante con los programas que atrajeron a muchos argentinos que estaban trabajando en el exterior y estimularon a varias promociones juveniles a optar por estas exigentes carreras. Barañao no pudo evitar restricciones presupuestarias que han impedido cumplir con estas promociones. El reclamo del mundo científico, que viene manifestándose desde 2016, dio lugar al compromiso de incorporar al Conicet a quienes cumplieron todos los requisitos. Dicen ahora, justificando su actitud, que se ha vencido el plazo que el propio ministro propuso para llevar a cabo la demorada incorporación.
No solamente los científicos están preocupados, pues los acompaña el sector de que son parte y la franja de quienes se dedican a la investigación y vienen desarrollando proyectos. El interrogante que se plantea en ellos y también en el sector político es si habrá continuidad o no con los proyectos que trajeron de vuelta al país a tantos investigadores argentinos que realizaban su tarea en las naciones del norte americano y europeo. Hay que tener en cuenta que estas personas han dedicado muchos años a su preparación, en los niveles de grado, doctorado y aun posdoctorados. Y que ya no son tan jóvenes.

Paridad.
Luego de haber sorteado la resistencia inicial del sector oficialista (“Cambiemos”), el congreso está próximo a dar sanción final al proyecto de ley, ya aprobado en el Senado, por el cual se da forma legal a la llamada paridad de género en las candidaturas electivas de la función pública. Sancionada esta ley, toda lista deberá asegurar esa paridad, alternando mujer-varón en sus candidaturas. La nueva norma entraría en vigencia en 2019 (año de renovación presidencial y legislativa).
Es posible que la ley quede sancionada el 27 de este mes. En la oposición ha quedado solamente el Partido Obrero, que atribuye el proyecto a “demagogia electoral”.

Adobe.
En San Juan acaba de cumplirse el proyecto de debatir el uso del adobe en la construcción. Provincia y nación coincidieron en el propósito y se pudo conocer que el adobe, que en el país está prohibido en algunas zonas (San Juan en especial) sigue siendo usado, incluso para hacer grandes edificios. Representantes de varios países árabes hicieron saber que siguen usando adobe incluso para construir sus palacios. Y el experto arquitecto Guillermo Rolón, recordó que de 532 edificios considerados monumentos históricos en nuestro país, 142 de ellos, o sea el 26,7%, están hechos con adobe.

Literarias.
Juan Forn, el novelista que desde hace años vive en Villa Gesell aunque frecuenta Buenos Aires, publica “La tierra elegida”, un libro que se nutre de textos anteriores del autor. Forn también ha vuelto a la tarea editorial al hacerse cargo de la colección Rara Avis, de Tusquest.
Rodrigo Fresán, escritor argentino que vive en Barcelona, comenta con elogio un libro del norteamericano Paul Auster, titulado con números: “4 3 2 1”, de casi mil páginas (la edición argentina, de Emecé, tiene 960 páginas). Fresán dice que Auster ha querido realizar su propia “Gran novela americana”.
Atentamente:
Jotavé