Todos apuestan a provincializar

LA SEMANA PAMPEANA

I – Al momento de escribirse esta columna, el radicalismo pampeano se encaminaba a despegarse del rótulo de Cambiemos con que ha jugado sus dos últimos compromisos electorales y recuperar el del Frepam al que adicionaría la palabra Propuesta que, pese a que alude claramente al partido de sus socios del Pro en La Pampa, quedaría casi como un sustantivo común adicionado al tradicional nombre de la alianza radical-socialista-fregen. En el ajedrez político pampeano, ir como Propuesta Frepam podría interpretarse como una jugada en respuesta a la movida del peronismo de desdoblar las elecciones provinciales de la elección nacional. Curiosamente la decisión de ambos partidos está motivada por idéntico intento de despegarse de la suerte del gobierno nacional en la elección provincial. El PJ por el temor, nacido en la elección del año pasado, a que la elección nacional arrastre votos provinciales hacia la oposición. La UCR para despegarse del sello Cambiemos y las posibles connotaciones negativas que el desastre económico que atraviesa el país influya en la decisión de los pampeanos. Es curioso, decimos, porque el peronismo parece actuar sobreestimando la perfomance electoral del macrismo en 2019 mientras que sus socios radicales pampeanos lo hacen, justamente por lo contrario: para quedar a salvo de una posible debacle nacional de Cambiemos.

II – La decisión de los legisladores pampeanos vernistas de abstenerse en la votación del presupuesto fue, explicó uno de los votantes, una decisión motivada por la promesa del gobierno nacional de pagar la deuda previsional que, desde hace años, pone en jaque las cajas de jubilaciones pampeanas y las expone a la presión para que se transfieran y armonicen con las nacionales. Ese fantasma, que significaría en los hechos una disminución en los haberes, viene de arrastre desde los años kirchneristas cuando la Nación comenzó a incumplir sus compromisos con La Pampa. A partir de la no transferencia de la provincia de las cajas, la Nación debía enviar mensualmente una compensación para poner a La Pampa en un pie de igualdad con las que sí las transfirieron y reciben fondos nacionales para el pago a sus pasivos.

III – A principios de año, la negativa de La Pampa a firmar el pacto fiscal alejó aún más la posibilidad de que Nación pague esa deuda. Pero eso fue antes de la debacle económica que, a partir del tercer trimestre sumergió al país en una catástrofe y obligó al macrismo a buscar el salvavidas del Fondo Monetario. Obligado por éste a un programa de ajuste brutal salió a buscar votos para aprobar el presupuesto exigido por el organismo. En esa búsqueda, pagó con moneda de oro los votos a favor y con moneda de plata las abstenciones. Este último sería el caso de La Pampa que aprovechó la necesidad del macrismo y logró meter esa deuda nuevamente entre los compromisos de la Nación con La Pampa. El punto débil de esta negociación, que privilegió en los pampeanos el pragmatismo, es que no es la primera vez que el gobierno nacional promete algo a La Pampa y no lo cumple.

IV – (En la semana La Pampa tuvo dos ejemplos del ninguneo de Nación por La Pampa y del poco valor que le da a las promesas que le hace a nuestra provincia. El primero está escrito por el propio gobierno pampeano en el pedido a la Corte del caudal del río Atuel que el tribunal ordenó a Mendoza entregar. En ese escrito hay un tácito reproche a las autoridades nacionales de faltar a su deber de ecuanimidad y respeto por nuestra provincia al sostener una posición funcional a Mendoza en contra de los intereses pampeanos. El segundo fue la promesa de hacer un nueva licitación para construir los alteos de la ruta 35 en el norte provincial, promesa que es, en realidad, el reconocimiento del incumplimiento por parte de Nación de otra hecha hace casi dos años de hacer los alteos de la ruta 35 por administración y con las máquinas confiscadas a Lázaro Báez. Solo hicieron unos terraplenes de tierra mal compactada con un asfalto provisorio que convierte a esos pasos en verdaderas odiseas).

V – Más allá del voto pampeano y de la defensa de los jubilados estatales que privilegió, el presupuesto nacional avanzó en la Cámara de Diputados y, en La Pampa, su aplicación (si sale de Senadores sin modificaciones) tendrá efectos contundentes sobre la vida cotidiana de los vecinos más pobres al eliminar los subsidios al transporte y cambiarlo por la promesa de enviar fondos a municipios. Los colectivos urbanos de Santa Rosa mostraron en la semana en sus lunetas una leyenda que anticipa que, si no se modifica ese punto, el boleto costará el año próximo $ 40. (LVS)