Todos involucrados

La mega fusión del Grupo Clarín con Telecom no podría tener lugar en países de Europa o EE.UU. porque cuentan con legislación antitrust que los protege contra la concentración del mercado de las comunicaciones. Aquí en Argentina, en cambio, cuenta con la bendición del gobierno nacional que es un fiel aliado del súper grupo mediático al que le ha otorgado valiosos obsequios como la liquidación de la antimonopólica Ley de Medios, el acceso a la telefonía celular o el fútbol para todos entre otros. Además, esta fusión va a convertir al nuevo holding en el mayor grupo económico del país superando incluso a YPF.
Quien todavía piense que este nuevo gigante de las comunicaciones no afectará la tranquilidad de su vida se equivoca, y mucho. El presidente de la Cooperativa Popular de Electricidad acaba de alertar sobre las consecuencias negativas que sufrirán las entidades solidarias que prestan servicios en competencia con la nueva megaempresa. Los santarroseños ya sufrimos los abusos tarifarios de Cablevisión cuando prestaba en soledad el servicio de TV por cable antes de la llegada de CPE-TV. No hace falta que nos cuenten nada.
Sin un marco regulatorio apto, el poderío de esta gran corporación y la anunciada asociación con prestadores de videocable del interior tendrá consecuencias nada gratas para el sistema cooperativo. De ahí que los indiferentes y los incautos deberán prepararse porque es muy probable que su víscera más sensible -su bolsillo- pague las consecuencias.