Trump se aferra a “éxito” diplomático

DE LA "FURIA" A LA "TRANQUILIDAD"

Por Francesco FONTEMAGGI
Más de un año después de que Donald Trump amenazara a Pyongyang con “fuego y furia como nunca se había visto en el mundo”, el presidente estadounidense se jacta ahora de su relación con el hombre fuerte de Corea del Norte, Kim Jong Un.
“Él está tranquilo. Yo estoy tranquilo”, dijo Trump esta semana.
El mandatario estadounidense se adjudicó una victoria diplomática, citando el “tremendo progreso” y las “grandes respuestas” de Pyongyang desde que en junio se reunió con Kim en una cumbre en Singapur.
El histórico encuentro resultó en una declaración conjunta elevada, pero ese impulso pareció haberse estancado en las últimas semanas, con las dos partes incapaces de ponerse de acuerdo sobre cómo Kim se deshará de sus armas nucleares.
Pero el viernes, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, dijo que espera una segunda cumbre entre Trump y Kim “en no mucho tiempo” para seguir adelante con los esfuerzos por desnuclearizar a Corea del Norte.
“Espero que los dos líderes se junten de nuevo y continúen avanzando en este tema tan importante para el mundo entero”, declaró Pompeo.
Esta semana, Kim recibió al presidente surcoreano, Moon Jae-in, en Pyongyang.
El líder norcoreano acordó cerrar un sitio de pruebas de misiles, dando un nuevo impulso a las negociaciones nucleares con Estados Unidos, y aseguró que Corea del Norte podría desmantelar su instalación nuclear más conocida en Yongbyon, siempre que Washington tome “medidas correspondientes”.
Expertos elogiaron los acontecimientos, pero advirtieron que aún queda mucho por hacer, señalando que los pasos que Kim ha dado hasta ahora no aseguran que Corea del Norte se deshaga de sus armas nucleares.
“Trump todavía cree que la primera (cumbre) fue un gran éxito”, dijo a la AFP Jon Wolfsthal, director de Nuclear Crisis Group y exfuncionario de la administración de Barack Obama.
Necesita un éxito en política exterior pronto para revertir su declive doméstico”, agregó.

Primero, la desnuclearización.
Pompeo ha dicho que Washington está listo para comenzar a negociar “inmediatamente” con Pyongyang, e invitó a su homólogo norcoreano a reunirse la próxima semana en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU.
Pero el principal diplomático estadounidense ha ignorado silenciosamente la demanda de contramedidas de Corea del Norte, como el alivio de sanciones, ya que Estados Unidos insiste en la desnuclearización antes de recompensar a Pyongyang.
“Nada puede suceder en ausencia de desnuclearización”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.
“La desnuclearización tiene que ser lo primero”, agregó. “Para llegar a la desnuclearización de Corea del Norte, las sanciones deben ser aplicadas. No podemos dejar de pisar el acelerador”.
Si bien Washington no está cediendo sobre las sanciones, Trump ha indicado que está listo para ofrecer otras concesiones, algo con lo que Kim podría estar contando.
“Después de una bonita carta (de Kim), el presidente dice que está dispuesto a tener una cumbre, aunque ninguno de los problemas se ha solucionado”, dijo a la AFP Bruce Klingner, quien trabajó para la CIA y ahora se especializa en asuntos coreanos y japoneses para el think tank de la Fundación Heritage.
“Pyongyang está tratando de separar a Trump del resto de su gobierno. Lo ven como más propenso a ofrecer concesiones, como lo hizo en Singapur, sin exigir nada a cambio, y Kim tiene razón al pensarlo”, sostuvo.
Estados Unidos podría intentar usar el entusiasmo de Corea del Norte para reunirse con Trump “como una especie de palanca para dar pasos concretos antes de la reunión”, agregó Klingner.
Aún así, muchos expertos ven la posibilidad de nuevas conversaciones como algo positivo.
Si bien los anuncios hechos por Corea del Norte esta semana son limitados, “es la primera vez que vemos esta iniciativa donde los norcoreanos están dispuestos a hablar con los surcoreanos sobre la desnuclearización”, dijo Joseph Yun, representante especial de Estados Unidos para Corea del Norte hasta días antes de que Trump aceptara la invitación a la cumbre de Singapur.
Contrario al enfoque de “todo o nada” propugnado por la administración Trump, funcionarios estadounidenses parecen estar participando en un proceso de concesiones recíprocas limitadas.
“Cualquier expectativa de que Corea del Norte se desnuclearice completamente, renuncie a las armas nucleares, abandone los misiles y el material fisible, y destruya los sitios antes de que se haga algo en cualquier otro frente es completamente irreal”, agregó Yun. (Especial para AFP-NA).