Un adiós para “Pacheco”

PUNTO DE VISTA

PEDRO ÁLVAREZ BUSTOS
Nos unió una corriente de simpatía mutua que no se agotaba a pesar que durante nuestros andares adherimos a diferentes filosofías políticas y surgían dispares opiniones que, no obstante, casi siempre terminaban en consenso.
Me honró poniendo mis datos personales al juicio del Atuel de 1979 (“…tiene nombre y apellido”, dijo y escribió el 03/12/83) y no silencié mi expreso reconocimiento al político de raza.
La Pampa pierde a un gran hombre de Estado. Fue, además, una persona de bien.
Su tarea hercúlea coincide con la defensa de las instituciones, la incorporación de La Pampa a la Patagonia, la defensa de nuestros ríos y toda causa justa.
Valiente. No se amilanaba por nada. Aceptaba los retos con un cierto aire desafiante.
Recuerdo, hace lustros, en nuestras solitarias y nochernícolas estadías achenses, compartiendo mesa en alguna parrilla o quincho, desgranando los temas que hacían y hacen a La Pampa profunda.
Habrá tiempo para profundizar en su legado político.