Un agosto conflictivo, con paro de estatalesy una Marcha Federal

CRECEN LOS ESPACIOS MULTISECTORIALES

Mientras la dirigencia sindical de las CGT prepara un congreso unificador, ATE convoca a un paro general, la CTA prepara una Marcha Federal y crecen los espacios multisectoriales contra los tarifazos en los servicios públicos.

IRINA SANTESTEBAN
Aunque todavía las encuestas lo muestran con imagen positiva y una porción importante de la población piensa que “hay que darle tiempo”, el presidente Mauricio Macri tuvo que salir personalmente a explicar en entrevistas con periodistas amigos, que su gobierno va por el buen camino.
Es que el tarifazo en las facturas del gas, que en algunos casos llegaron al 1700%, provocaron un masivo rechazo en sectores de capas medias, una buena parte de los cuales lo apoyó con su voto el pasado 22 de noviembre. Las concentraciones del “ruidazo” del 14 de julio, que no pudieron ser ignoradas por los canales del grupo Clarín -aunque tuvieron mínima cobertura-, dan muestras de un malhumor social que crece. Aunque el gobierno lo niegue, esas movilizaciones impactan negativamente y debilitan su gestión, a escasos ocho meses de asumir.
Macri reconoció algunos “errores” pero defendió los aumentos en las tarifas de servicios públicos y a su ministro Juan José Aranguren. En sus apariciones públicas de los últimos días, insistió en que hay que “abrigarse” y “cambiar hábitos”, pero no explicó por qué se dejó de importar gas de mejor calidad y a menor precio, desde Bolivia, para comprarlo a Chile, más caro y beneficiando a la empresa Shell, de la cual Aranguren fue su CEO en la Argentina durante los últimos 14 años, y en la que tiene acciones por valor de 16 millones de pesos.

Despidos y suspensiones.
El malestar social no es sólo por los aumentos de tarifas o de los precios de los alimentos. El gobierno no puede ocultar la caída en la actividad productiva, que está produciendo despidos y suspensiones en el sector privado.
En Córdoba, Fiat y Volkswagen produjeron centenares de suspensiones en sus plantas automotrices durante varias semanas del semestre que terminó.
En el sector de la industria textil, el secretario general del Sindicato de Empleados Textiles (SETIA), José Minaberrigaray, advirtió sobre la caída en la demanda por el aumento de las importaciones. El sindicalista denunció que hubo más de 4.000 suspensiones en su sector y 500 despedidos en el último trimestre, entre ellos 70 de la empresa Alpargatas. El SETIA y la Asociación Obrera Textil (AOT) nuclean a 85.000 trabajadores, en una industria que tiene una gran parte de trabajo informal y talleres clandestinos.
La Federación Gráfica Bonaerense también denunció una baja en la actividad que impacta directamente en el empleo, y que se debe también a la apertura de la importación de libros y a la disminución de la compra de éstos por parte del Estado, según refirió Ricardo Suárez, dirigente de la FGB (Clarín, 25/07).

Reapertura de paritarias.
Uno de los grandes problemas del gobierno de Macri, es que no puede frenar la inflación. La mayoría de las consultoras estiman que este año cerrará puede llegar a ubicarse entre un 42% hasta un 50%. Por ello, los gremios que cerraron sus negociaciones en el primer semestre con aumentos salariales promedio de entre un 25% a un 33%, advierten sobre la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y exigen la reapertura de las paritarias. Roberto Baradel, dirigente del Suteba, el gremio de los docentes bonaerenses, y de la CTA que dirige Hugo Yasky, ya picó en punta.
Otro sector que está estudiando reclamar una nueva negociación salarial, es la Federación de Trabajadores Aceiteros, un sindicato que logró uno de los mayores incrementos salariales para 2016: un 38%. Su titular, Daniel Yofra, lo anticipó en base al impacto que han producido en el poder adquisitivo de los salarios, “la fuerte escalada en los precios y el tarifazo” en los servicios públicos.
Respecto al impuesto a las Ganancias, Yofra afirmó que después de la última modificación, hoy paga ese tributo más del 40 por ciento de los trabajadores, cuando antes de ese cambio sólo afectaba al seis o siete por ciento de ellos.
Desde el gobierno, el jefe de gabinete Marcos Peña, negó de plano la posibilidad de reabrir la discusión salarial, porque los gremios “ya negociaron con absoluta libertad” sus aumentos salariales. Peña prometió a cambio, una “desaceleración” de la inflación.

Estatales al paro.
El secretario general de ATE, Hugo Godoy, anunció un paro de los estatales para el 11 de agosto en reclamo de la reincorporación de todos los trabajadores injustamente despedidos y por la reapertura de las paritarias sectoriales.
El gobierno de Macri admitió que los despidos habían sido “algo más de 10.000”, y que de ellos “la mitad” lo fueron porque “no cumplían ninguna función”.
Para Godoy, los despidos fueron injustos y anunció que seguirán reclamando por la reincorporación de todos los trabajadores, porque fueron cesanteados sin confrontar información con los representantes sindicales, por lo que ahora el propio gobierno tiene que reconocer esas cifras que antes negaba. A poco de asumir el gobierno del PRO-Cambiemos, se inició una fuerte campaña contra los supuestos “ñoquis” en el empleo público. El ministro de Finanzas, Alfonso Prat Gay, calificó a los trabajadores despedidos como “la grasa de la militancia”.
El dirigente sindical dijo que, aún cuando sea verdad la versión del gobierno, tiene que reconocer que hay 5.500 trabajadores despedidos injustamente. Y se quejó de que ATE presentó “cientos de casos de trabajadores con muchos años de antigüedad que realizaban su tarea con habitualidad y normalidad, sin embargo el gobierno se niega a reincorporarlos”.
Un dato relevante es que ATE está denunciando que el gobierno de Macri, mientras despidió injustamente a empleados del Estado, le aumentó considerablemente los salarios a los niveles gerenciales. Según Godoy, en la Superintendencia de Seguros (área que depende del Ministerio de Hacienda, a cargo de Prat Gay) “se aumentaron los sueldo hasta 100 mil pesos”.

Marcha Federal.
La Central de Trabajadores que dirige Hugo Yasky, está convocando a una Marcha Federal, para mediados de agosto, con columnas que partirán desde Jujuy y Mendoza, y pasarán por diferentes provincias, hasta confluir en Plaza de Mayo, con una gran movilización con fecha probable para el 19 de agosto. Los reclamos son la reapertura de las paritarias, la reincorporación de los despedidos, el rechazo a los tarifazos y la libertad de la dirigente de la Tupac Amaru, Milagro Sala.

CGT Unificada.
Las tres centrales obreras vienen dando pasos para la reunificación de la CGT Azopardo, que lidera el camionero Hugo Moyano, la CGT que encabeza el metalúrgico Antonio Caló y la del gastronómico Luis Barrionuevo. Se prepara un plenario de secretarios generales para el 5 de agosto y el Congreso reunificador está previsto para el 22 de ese mes. La fecha tiene un doble significado histórico: el peronismo reconoce el 22 de agosto de 1951, como la fecha del “renunciamiento” de Eva Perón a la vicepresidencia, mientras que la izquierda y los sectores más combativos, conmemoran a los “héroes de Trelew”, 16 presos asesinados en 1972 en la base Almirante Zar, por la dictadura del general Alejandro Lanusse, luego de una espectacular fuga del penal de Rawson.
Los dirigentes de las CGTs, con matices, han demostrado una actitud complaciente con el gobierno de Mauricio Macri, interrumpido por la movilización conjunta con las dos CTA el 29 de abril, pero que no prosperó con una medida conjunta luego del veto a la ley antidespidos.
Ahora, la reunificación muestra un tinte más confrontativo con el gobierno nacional, y eso se nota en el documento que dieron a conocer a principios de julio, con el que marchan hacia el Congreso del 22. En esa declaración la tríada cegetista advierte sobre la “brutal devaluación”, y el agravamiento de la situación social “con el aumento indiscriminado de las tarifas, perjudicando principalmente el empleo, provocando desocupación, deterioro en el habitual cobro de salarios, atraso en los pagos correspondientes a nuestras obras sociales y el aumento sistemático de la conflictividad judicial laboral”.

Triunvirato.
Los tres dirigentes han resuelto que la conducción de la CGT unificada no la tendrá un secretario general sino un triunvirato, que hasta el momento se conformaría con Juan Carlos Schmid, de Dragado y Balizamiento (por el moyanismo), Héctor Daer, del sindicato de la Alimentación (por la central de Caló) y Carlos Acuña (por el sector de Barrionuevo).
Esta decisión provocó rechazos, entre ellos el del dirigente del Sindicato de Taxis Omar Viviani, quien no acuerda con una conducción tripartita, aboga por un secretario general y propone al ferroviario Sergio Sassia, del Movimiento de Acción Sindical de Argentina (MASA), que integra.
Otro sector propone al bancario Sergio Palazzo, quien ha mantenido una actitud de mayor confrontación con el gobierno macrista, movilizando al Congreso el día de la asunción de Macri, siendo reprimidos. Palazzo convocó a varias jornadas de paro en protesta por los despidos en la banca pública, y logró la reincorporación total de esos trabajadores.
Agosto es el mes de los vientos. Los responsables de las medidas que tantas protestas están generando, deberían recordar aquel refrán que dice “siembra vientos y cosecharás tempestades”.

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