Un buen proyecto

La Universidad Nacional de La Pampa ha dado en los últimos tiempos y a través de varias de sus facultades, muestras de que la siembra intelectual y técnica da frutos positivos y necesarios a la provincia. La última -y no la menor- ha sido la creación y puesta en funcionamiento del Sistema de Telemetría y Monitoreo de Nivel en Cuencas de los ríos de La Pampa.
Esa herramienta es una respuesta concreta a las necesidades de la provincia en materia hídrica, muy especialmente porque en lo relativo al incremento de información sobre los ríos interprovinciales, existe un desamparo muy parecido al desinterés por parte de Nación y de las provincias que comparten los cursos. El proyecto ahora concretado al suministrar datos en tiempo real acelerará en mucho los resultados que requerían viajes, aforos in situ y elaboración técnica.
Otro aspecto digno de destacarse es la adecuada complementación en el impulso del proyecto tanto de grupos técnicos de la Facultad de Ingeniería de General Pico como del gobierno provincial, que aparece en sintonía con su política reivindicatoria de los ríos interprovinciales pampeanos.
El río Salado-Chadileuvú-Curacó, por la complejidad hidrográfica de su sistema dentro de La Pampa, es un curso que dificulta el conocimiento de sus características en tiempo de escurrimientos. El nuevo sistema permitirá un efectivo monitoreo cuando se instalen otras estaciones que suministren información a tiempo real.
Si la iniciativa interesara a otras provincias el todavía inexistente comité de cuenca podría disponer de un instrumento confiable para cualquier estudio. La actitud indolente de las provincias arribeñas junto con el desinterés de Nación no permiten alentar demasiadas esperanzas por el momento. Queda, sin embargo, la satisfacción de este logro producto de la iniciativa y la inteligencia pampeanas.

Para aplaudirlas
Otra medida de la grave crisis económica que padece nuestro país se vio en nuestra provincia por estos días, aunque en este caso revestida del ingenio y la solidaridad popular. Varias chicas pampeanas han tomado una decisión que las enaltece: ofrecer sus vestidos en préstamo a quienes no están en condiciones de comprarse uno para afrontar la tradicional “bajada”, es decir, la fiesta de egresados de la secundaria.
A través de las redes sociales no son pocas las chicas que dieron a conocer su voluntad de ofrecer sus vestimentas. Los mensajes sobresalen por su solidaridad y desinterés en tiempos en que, precisamente, el gobierno nacional no deja de bajar actitudes y ejemplos que apuntan en el sentido opuesto ya que los modelos que fomenta son, básicamente, una apuesta al individualismo.
Para las chicas y los chicos que finalizan ese ciclo educativo el “baile de egresados” constituye algo así como una ceremonia de iniciación hacia una nueva etapa en donde sus vidas cambiarán radicalmente. Se comprende entonces el deseo de asumir ese festejo con una vestimenta acorde a la ilusión. Qué hermoso ejemplo le están dando las chicas pampeanas al mundo de los adultos, especialmente al de la política.