Un globo de ensayo para ajustar jubilados

LA SEMANA PAMPEANA

I – En la semana, y sin aviso ni debate previo, sin diálogo ni intención de tomar la decisión “juntos” (como les gusta pontificar), el gobierno nacional descargó sobre una gran parte de los trabajadores argentinos un sogazo económico que achicará los salarios a partir de la reducción o eliminación de los subsidios familiares que se suma a la reducción salarial que, día a día, implica la descontrolada inflación. La Patagonia perderá, con este ajuste fondomonetarista, los subsidios nacionales a las familias de los trabajadores que se canalizaban a través de asignaciones por hijo que eran el doble de las que se cobran en la mayoría del país. La Pampa, y el resto de las provincias patagónicas son, hoy por hoy un laboratorio de pruebas de la tolerancia social a la eliminación de los subsidios patagónicos. El que se elimina ahora para la asignación por hijo es, en realidad, un globo de ensayo para evaluar la respuesta social y política al ajuste y preparar, como lo están haciendo desde que el FMI comenzó a gobernar la Argentina de la mano del macrismo, la eliminación del plus patagónico que cobran los empleados públicos nacionales y los jubilados.

II – La ronda de las provincias con los empleados del Fondo Monetario Internacional (a quienes el Estado macrista les paga como si fueran ministros, secretarios o directores argentinos), no arrojó para La Pampa mayores novedades. La eliminación de las remesas para viviendas con la supresión del pomposamente llamado Plan Federal de Viviendas que ellos mismos prometieron y pomposamente anunciaron y el corte del Fondo Federal Sojero (Fofeso) La Pampa lo viene sufriendo desde hace tiempo. Aquí el recorte empezó con el descaro macrista de anunciar 3.000 edificios de jardines (la moneda de comparación predilecta del presidente cuando estaba de campaña: “con esta plata se podrían hacer tantos jardines”, etcétera, etcétera) en su primer acto público en el interior del país en Ingeniero Luiggi. (Hoy, dos años largos después, ninguno de los tres que le tocaban a la provincia ha sido concluido y los que están en obra muestran los esqueletos de su precaria construcción “en seco”).

III – Lamentablemente para la provincia, los dirigentes pampeanos de Cambiemos, radicales incluidos, que chicanearon al gobernador por la pérdida del Fofeso cuando se negó a firmar el ruinoso “pacto fiscal” y en castigo la Nación le quitó las remesas sojeras, ahora no dicen nada de la pérdida a escala nacional de esta creación kirchnerista que fue el motor del crecimiento, el desarrollo y la capitalización de los municipios del interior. Los pocos que hablan no sacan los pies del plato y lo hacen como un rezongo oportunista para no perder del todo la vergüenza y el dolor de “ya no ser” alfonsinistas ni yrigoyenistas, ni siquiera “radicales”, identidad que en Cambiemos han perdido al arriar las banderas de su partido. (Su conducta podría definirse apelando a una de las frases predilectas con que Yrigoyen amonestaba las “patéticas miserabilidades del régimen falaz y descreído”).

IV – Un fallo de la Fiscalía de Investigaciones condenando por malos tratos a dos suboficiales de la policía pusieron de manifiesto la cara más oscura de la fuerza represiva provincial. Ambos uniformados detuvieron a un abogado que corría por la avenida Perón y los increpó porque no cumplían con su deber de controlar el tránsito cuando ambos, justamente, estaban realizando un operativo de esa índole. La reacción de los integrantes de la fuerza fue esposarlo y llevarlo detenido a la comisaría no porque hubiera cometido un delito sino para verduguearlo y “demostrarle” al letrado quién era más “poronga” en la calle. Claro, unos “porongas” con uniforme, arma y el permiso para abusar que les daba en ese tiempo el ministro (luego eyectado al intentar ser “más poronga” que el gobernador).

V – Un diputado nacional pampeano del justicialismo pidió desde esta provincia a su partido que imite la fórmula pampa de unidad peronista donde todas las líneas internas, incluyendo el kirchnerismo, se han unido en torno a la figura del gobernador conscientes que si no lo hacen reducen las chances de continuar en el poder el año entrante. Convencido que solo habrá 2019 a nivel nacional si el peronismo va unido, el legislador razonó que, ante un gobierno que está retrocediendo décadas la historia argentina, la unidad puede hacerse con facilidad en torno a un programa que defienda los derechos que, desde siempre, el peronismo ha promovido y ampliado. Solo hay que tener la intención de no dividir fuerzas ante un enemigo común. En realidad, no parece que este argumento pueda ser difícil de entender. Lo difícil de entender a esta altura es la persistencia, funcional al macrismo, de considerar al kirchnerismo como ajeno a ese armado peronista y del kirchnerismo de considerarse capaz de armar una fuerza opositora ganadora prescindiendo del peronismo. (LVS)