Un problema que reflota un proyecto

El corte en el servicio de celulares que afectó días atrás a una de las localidades más pobladas de la provincia volvió a poner en agenda la necesidad de contar con una herramienta más eficiente para prestar el servicio en La Pampa. Fue por este motivo que más de un usuario recordó que desde hace tiempo se viene hablando de la creación de una empresa mixta, formada por el Estado provincial y las cooperativas, que pueda dar una prestación de mejor calidad y menor precio.
Los antecedentes de otros servicios en manos cooperativas bastan y sobran para demostrar que solo falta tomar una decisión política con mayor enjundia para transformar en poco tiempo el proyecto en realidad.
Está muy claro que habrá que enfrentarse a poderosos intereses tanto políticos como económicos, tal vez ligados ahora más que nunca en el máximo nivel nacional, pero también en este sentido hay antecedentes muy válidos para citar, con la Cooperativa Popular de Electricidad como principal estandarte. Para no remontarse tan lejos, como cuando se libró la lucha por el servicio eléctrico, sirven como ejemplos más cercanos las peleas por la telefonía fija, el servicio de internet y la televisión por cable.
Mientras por cuerda separada marcha la pelea por el servicio de gas natural, tema del que también se ha hablado por estos días, vale recordar que ni bien se tomó conocimiento del problema surgido en Eduardo Castex con los celulares, quienes siguen de cerca el tema recordaron que sería buena la ocasión para desempolvar el proyecto de la empresa provincial de telefonía. Se trata de una iniciativa que pareció tomar impulso a fin del año pasado, pero luego pasó a un olvido que, para ser considerada en el contexto del receso veraniego, ya estaría excedida en su letargo.
En todo caso, el corte de servicio en Castex podría servir como una especie de alarma o despertador para reflotar una idea que cuenta con una amplia base de aceptación y consenso en un gran número de usuarios, disconformes en un alto porcentaje tanto por el servicio con el que cuentan como por el valor que deben pagar por el uso de la telefonía móvil.
Esta situación situación quedó al desnudo en Castex, cuando un apagón provocó el automático corte del servicio de telefonía móvil en -al menos- una de las empresas prestatarias. Los usuarios, automáticamente, se quedaron sin servicio de celulares por largas horas.
La situación permitió advertir que a pesar de las elevadas tarifas y con actualizaciones periódicas, en episodios de emergencias sociales o catástrofes naturales, las prestatarias no estarían en condiciones de garantizar un servicio tan importante para coordinar acciones de prevención social.
Además de Castex, en otras localidades pampeanas sobran las quejas de usuarios por un servicio calificado como “pésimo”, con paquetes de abonos que directamente no funcionan, como el caso del “WhatsApp” o Internet.
Es sabido que las empresas multinacionales manejan en este rubro un millonario negocio, con muy escasas o nulas inversiones para mejorar la prestación. Y además, los organismos nacionales no realizan los controles para exigir que se cumplan con las prestaciones de calidad que se prometen.
Mientras tanto, la idea de la empresa provincial quedó en una “reunión preliminar” que fijó un cronograma de encuentros para definir aspectos técnicos y operativos. Está claro que, más allá de esas cuestiones, es necesaria una decisión firme y decidida, en los más altos niveles. Sería un avance más, como ya ha ocurrido con otros servicios, para demostrar que los pampeanos pueden prestarse a sí mismos un servicio de calidad y buen precio, que se constituiría otra vez en ejemplo a nivel nacional.