¿Un nuevo despojo?

Las autoridades de General Acha están en estado de alerta ante lo que consideran un avasallamiento más a esa ciudad. Desde la época territoriana de La Pampa, la localidad ha quedado soslayada por el poder y subordinada por otros centros urbanos dentro de la provincia. Ya en 1904 había perdido la condición de capital pampeana que detentaba desde que se había fundado en 1994 el Territorio Nacional luego de la denominada “conquista del desierto”. De allí, las fuerzas gubernamentales se llevaron a la fuerza, luego de la resistencia de los vecinos, todas las oficinas administrativas y judiciales. Hasta los archivos oficiales con documentación de los años pioneros que nunca más pudieron recuperar. Esta realidad llevó a que General Acha no tuviera las posibilidades de desarrollo con el que contaron otros centros del este provincial. De hecho, cada cierto tiempo, no falta un achense que pide al Estado provincial algún tipo de reparación histórica.
Ahora la cuestión se centra en si se respetará la traza original del corredor bioceánico Paso Pehuenche, la ruta que unirá la región pampeana con el vecino país de Chile. Hace catorce años, el proyecto que se había promovido tenía como punto de partida la ciudad de Bahía Blanca y su trayecto pasaba por General Acha y todo el oeste pampeano hacia Mendoza. La iniciativa se fue postergando y ahora desde el gobierno nacional se ha planificado un nuevo corredor que parte desde San Nicolás, en Buenos Aires, y pasa por Realicó en el norte de La Pampa, adoptando como eje la ruta nacional 188.
Por ese motivo, la intendenta y el Concejo Deliberante achenses reclamaron al gobierno provincial precisiones sobre el recorrido que tendrá el Paso Pehuenche a futuro. Creen estar ante un nuevo despojo. No les falta a sus habitantes ejemplos que abonen esa desconfianza y que sensibilizan a una sociedad que sobrelleva lo que parece un sino histórico.