Una anomalía que persiste y atrae interés por 25 de Mayo

Más de un pampeano se pregunta qué pasa en 25 de Mayo. Uno de los motivos de este interés (curiosidad en algunos casos) es la frecuencia con que el nombre de esta población aparece de modo destacado en nuestros medios de comunicación.
Viene al caso decir que en nuestra provincia y desde la época territoriana, la presencia dominante en los diarios y otros medios ha correspondido a esta capital, General Pico y un corto número de poblaciones más.
25 de Mayo es un caso especial en nuestra provincia. Si bien como Colonia tiene antigüedad, como población en crecimiento ha tendido a sobresalir desde que algunos gobernantes comprendieron que el desarrollo provincial no podía seguir ignorando el oeste y el sudoeste y que el aprovechamiento del río Colorado representaba la oportunidad de modificar la tendencia dominante a privilegiar la franja oriental, la más beneficiada por factores naturales, económicos y políticos. Y también por el efecto de arrastre de una tradición colonial (natural y también histórica) que privilegió a la fecunda y enorme provincia de Buenos Aires y sectores del centro y litoral.
Desde que 25 de Mayo adquirió o le fue reconocida su importancia estratégica para intentar un desarrollo más armónico de La Pampa (de lo que el reparto de las viejas provincias dejó como saldo en el centro del territorio nacional) los gobiernos han hecho aportes de gran magnitud para el aprovechamiento del río Colorado y el desarrollo consecuente de lo que se define como un polo de desarrollo necesario para integrar materialmente e intelectualmente el territorio de esta provincia.

Petróleo
La existencia de petróleo explotable surgió posteriormente y puede haber sido un factor cuya presencia alteró la dirección del interés puesto allí casi al mismo tiempo que la gobernación nacional pasaba a ser provincia. Si bien los yacimientos han tenido hasta ahora un rendimiento muy limitado, el efecto de su puesta en explotación generó alternativas novedosas, que aparentemente no terminamos de entender ni de atender.
Estimo que hay que asumir esta novedad: la disponibilidad de alguna riqueza petrolera, un hecho que en todo el mundo despierta expectativas en las que lo urgente se sobrepone a lo conveniente y permanente, Por ejemplo, la distribución de las regalías fue precipitadamente separado del planteo original de desarrollar ese polo estratégico como un punto de partida para reconsiderar todo el oeste y determinar posibilidades reales de asentamientos humanos estables. Ahora se advierte que crece una conciencia provincial relacionada con los ríos que han dejado de fecundar tierras que los necesitan de una manera sustancial. Sin embargo, la lucha por recuperar algo de esa riqueza toma el camino del largo plazo y de la decisión incierta y ésta es una nueva situación, un estado de cosas que debe entrar en el análisis de esa realidad para definir políticas de estado, tanto inmediatas como de largo plazo.
Por otra parte, la explotación de petróleo es un fenómeno que impacta en la sociedad preexistente y la altera. Genera expectativas que casi siempre son desmesuradas, pero que se traducen en diferencias salariales y movimientos sociales cuyo nuevo acomodamiento suele generar situaciones de difícil manejo.

Conflicto
Ignoro en qué medida el petróleo y otros cambios que se generan en la zona ribereña del Colorado han podido ser determinantes de los conflictos que han estallado en 25 de Mayo, tanto en la desordenada administración municipal como en las actitudes de sectores de la población. La denuncia de un caso de abusos sexuales en perjuicio de criaturas se viene desarrollando de manera quizás demasiado lenta, con interferencias de conflictos de otra índole.
Me dejó pensativo, en estos días, la aparición de una amenaza de venganza o “justicia por la propia mano”, que aparece como lanzada por el padre de uno de los niños. La redacción de esa advertencia, tan cuidada en algunos de sus aspectos, produce sensaciones de riesgo que no se alcanzan a precisar. Por eso, estimo que allí madura un conflicto y que, de ser así, hemos ingresado en un estado de cosas que hace necesaria la acción política inmediata, al margen del desarrollo judicial de un problema puntual.
La gestión política tiene un campo propio de actuación. Le corresponde afrontar las situaciones conflictivas que se dan en una sociedad para procurar su encausamiento. No es la solución de mano dura lo que se espera de la política sino la generación de las condiciones necesarias para que el acontecimiento se desarrolle sin desmadrarse y para que haya tiempo de orientar el proceso hacia una solución que tenga en cuenta las metas permanentes.
Jotavé