Una comunidad conmocionada

Las noticias que llegan a diario desde 25 de Mayo hablan de una localidad conmocionada por la tremenda revelación de lo que estaba sucediendo en un jardín de infantes para niños de cuatro años. Para colmo, luego se supo que no se trataba solamente de episodios recientes y que también el año pasado se habrían producido hechos similares. Las propias autoridades del Ministerio de Educación comparten el desconcierto pues no hay antecedentes de tanta gravedad registrados en establecimientos de la provincia.
Dos docentes detenidos, otros apartados, directivos y funcionarios en la misma situación, clases suspendidas y varios pequeños declarando en la cámara Gesell ante psicólogos y funcionarios judiciales eximen de mayores comentarios en cuanto a lo extremadamente delicado de esta cuestión.
Debe señalarse que hasta ahora las autoridades han reaccionado con celeridad y se han trasladado hacia 25 de Mayo los máximos responsables del área de Educación. El gobernador se reunió con la cúpula del Poder Judicial y le ofreció su apoyo para agilizar las investigaciones. La Procuración General designó un equipo de tres fiscales para sustanciar la causa. Los padres habían pedido el relevo del fiscal de 25 de Mayo pero hasta ahora no se atendió ese reclamo. Ayer el titular del Poder Ejecutivo se reunió con uno de los padres veinticinqueños y anunció que cuando se recupere de la afección en su salud se trasladará hacia el lugar de los hechos.
A medida que se conocen más novedades sobre el caso, surgen infinidad de preguntas y dudas. Por ejemplo, ¿cómo nadie, en la Escuela Especial 10 adonde funciona el jardín, pudo advertir lo que ocurría, sobre todo porque los niños eran regularmente retirados de la salita, algo expresamente prohibido por las normativas con la sola excepción de las urgencias médicas?
El lunes hubo una gran manifestación de vecinos que recorrieron las calles de 25 de Mayo y se detuvieron frente a la fiscalía local, en reclamo de justicia. También hubo un reclamo masivo de padres que derivó en la renuncia del rector del secundario Armando Alfageme en donde se desempeña uno de los detenidos. Estos episodios hablan por sí solos del estado de conmoción que vive la gente del lugar.
No es la primera vez que 25 de Mayo concentra las miradas de toda la provincia a causa de episodios que, por lo general, no suelen ocurrir en el resto del territorio pampeano. Esta denuncia de abuso infantil, como ya se dijo, no registra antecedentes por su magnitud en el ámbito de nuestra provincia, a tal punto que una funcionaria del Ministerio de Educación sin poder ocultar su desasosiego lo calificó de “hecho aberrante”.
Lo cierto es que para conjurar este estado de desconcierto e indignación que ha ganado a los habitantes de un pueblo, no hay mejor remedio que una rápida investigación para dilucidar los hechos y determinar -o desechar- responsabilidades. Cuando hay niños tan pequeños involucrados en casos de abuso, se genera una especial, y justificada, sensibilización social. El rol del Estado, en estos casos tan conflictivos, es contribuir a la paz social con la mejor herramienta: la administración de justicia.